En el marco de una recorrida que realiza a nivel nacional estuvo en Minas Renaldo Borriero, candidato al directorio del Banco de Previsión Social (BPS) por el Orden de Jubilados y Pensionistas, en las próximas elecciones. La visita incluyó recorridas por los medios de comunicación locales y encuentro con jubilados y pensionistas, en este caso visitando el local de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lavalleja (AJUPEL), escuchando sus inquietudes y planteando una representación con mayor presencia en territorio para acercar información y servicios, especialmente en las zonas alejadas. Entre las propuestas surge la revisión de gastos y beneficios para mejorar las jubilaciones con medidas concretas, y un fuerte rol de contralor dentro del BPS.

DESAFÍO

En diálogo con Primera Página, Borriero manifestó estar desafiando la circunstancia de presentarse para tratar de ocupar “un cargo muy importante en la estructura del país, especialmente para el orden de los jubilados y dar una mano en cosas que no se han hecho bien en los últimos años”. “Intento gestionar una buena representación, una representación social que, por ejemplo, sea conocida en todo el país”, acotó.

DERECHO A LA INFORMACIÓN

Consideró que la mayoría de la gente “no sabe ni por qué tenemos unas elecciones de BPS, que hay un representante de cada orden. Hay trabajadores que no saben que tiene un representante de trabajadores, de los empresarios tampoco, y los jubilados menos. No saben que existe, cómo se llama, cómo ubicar, no saben qué casos hay que recurrir a un representante social frente al BPS. Por lo tanto, para empezar, hay que avisarle a la gente que tienen derecho a saber que existe un representante social”. “Así como los obligamos a votar, tenemos que darle el derecho a que lo sepan y estén informados”, sentenció.

En una charla en la sede de AJUPEL
En una charla en la sede de AJUPEL

PROPUESTAS

Reflexionó que si bien el país es uno, “tiene realidades muy distintas”. “No es lo mismo las capitales departamentales o la capital nacional, que las localidades del interior. Lo que intento lograr es bienestar para los jubilados por distintos aspectos, por ejemplo, el servicio del BPS. No puede ser que en los lugares más alejados de las capitales departamentales el Estado no cuente con oficinas, siquiera móviles, aún cuando en algunos casos las hay pero insuficientes. Hay que promover que sea suficiente, que el adulto mayor no tenga que trasladarse 20, 30, o 40 kilómetros para que lo atiendan. También que el pago del dinero sea en sus propios lugares, que no quede a cambio de de una estación de un RedBROU de pago, cuando muchas personas mayores no quieren recurrir a eso”. “También está el tema de los de los beneficios”, indicó.

DESINFORMACIÓN

Según Borriero hay personas que no saben que estando en actividad laboral, es activo, tiene derecho a recibir una ayuda importante del BPS, en cuanto a lentes, audífonos o prótesis. “El día que dicha persona deja de ser activo, si se jubila, los pierde, y a cambio de eso le prestan dinero.

A nosotros nos parece tremendamente injusto. Los beneficios deberían ser progresivos, resulta que son regresivos, hecho que ha pasado en los últimos 34 años”. Aseveró que quiénes han sido representantes de los jubilados, “no han hecho nada por mejorar” esta situación.

AMPLIACIÓN NUMÉRICA

Aseguró que en muchos lugares “la gente no come bien, comen una vez al día, porque comen o toman remedio. Un informe de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (ONAJPU) de hace unos años indicaba que había más de 100.000 jubilados que pasan hambre. Yo quiero ampliarla, hoy hay más de de 140.000 que están pasando muy mal. Considero que esa situación se soluciona empezando a trabajar; ya no se puede manejar las cosas desde un sillón de Montevideo, hay que trabajar”. Mencionó que cuando se recorre el país, “uno se da cuenta de los problemas, incluso de los más sencillos”.

BUSCAR Y ENCONTAR SOLUCIONES

Borriero meditó que en el BPS, con los dólares que moviliza por año, “hay que encontrar la manera de generar ahorros importantes para que, sin tener que pedir a Rentas Generales más aportes. Hay que revisar nuestra casa y encontrar esos espacios para empezar a redistribuir, de repente no volúmenes muy importantes, pero en la medida que empecemos a mejorar, la cosa cambia. En este momento lo que sucede en nuestro país es que hay un gran descrédito del sistema previsional. La gente no quiere ni hablar del BPS, no quiere ni hablar de las jubilaciones porque el último aumento que le dieron a la gente fue como una falta de respeto. Hay personas que recibieron $ 100 y ganan la mínima. Entonces urge empezar a generar confianza a través de ver que hay cosas que se pueden hacer. La vieja historia que plantean las autoridades actuales y los que pretenden acceder por el mismo lado gremial, es que no se puede, que es difícil, que han logrado pequeñas cosas”. “Falta mucho más”, afirmó.

SUGERENCIA Y PLANTEO

Sugirió no seguir insistiendo en la búsqueda o ahondar en lo del aguinaldo para los jubilados porque es “un tema gastado ya que es seguro que no hay voluntad política; ahora, qué pasa si nosotros hablamos de un aporte anual único a fin de año para por ejemplo aquellos que tienen o que vienen con un préstamo complicado y así poder cancelarlo. También para quienes quieran regalarle algo a la nieta o realizar un pequeño viaje. Es decir, empezar de a poco, pero hacer cosas concretas y terminar con ese bla bla bla, que ya no se soporta más. Por eso hay ciudadanos comunes y corrientes, como es mi caso, como mis compañeros de fórmula, tanto en la empresa como en los trabajadores que han planteado decir que si nadie se ocupa en serio, esto no va a ocuparnos a nosotros que venimos sin ningún respaldo de tipo político partidario, ni gremial, ni sindical”. Dijo no tener relaciones con el BPS, “no fuimos empleados, nunca cobramos sueldo del organismo, lo que nos libera de esa responsabilidad de tener que dar explicaciones a los demás”.

FALTA DE INFORMACIÓN

Para Borriero falta y no se quiere dar información. Contó que en algunas asociaciones no lo quisieron recibir porque “no quieren escuchar y porque es tan grande el compromiso que se tiene que reciben órdenes directamente de Montevideo de no recibirme. Eso es triste porque a los jubilados se les informa sobre la obligatoriedad del voto, pero se les rechaza el derecho a estar informado. Esa es la gravedad. De igual modo debo aclarar que me han recibido en muchos lugares de la agremiaciones; mucho, y de muy buena manera, respetuosamente y donde hemos intercambiado ideas y argumentos”.

“En Minas fui recibido en AJUPEL, donde recibí muchos planteos sobre distintas situaciones. La instancia fue propicia para cumplir con mi objetivo de exponer mi visión a nivel país, hablé de gestión y di a entender mi posición contraria a la de ONAJPU, lo que no implica una falta de respeto hacia ellos que hacen un trabajo fenomenal. Es un lugar donde sin duda hay que sacarse el sombrero, donde, entre otras cosas, una profesora de yoga, hacen taller de literatura y teatro. La verdad que yo en línea general respeto al que trabaja, y esta gente trabaja. Estoy confrontando una gestión de la cúpula de ellos, entonces cuando del interior me reciben, no solamente voy con respeto, voy hasta con admiración por lo que hacen por las personas mayores”. “Cuando me hablan de de la gestión ante una representación social, no es lo mismo que una gestión gremial, y eso es lo que yo trato de separar”, concluyó.