Fua, deje y deje… No me ande jodiendo mucho ya le voy a ir avisando porque hoy no estamos como pa andar en esos trotes Mi Vieja eh! El horno no ta pa bollos Sheñora! Pa alguna tortita dulce si gusta puede ser, pa merendar, con un juguito Zumo, lleve, se sabe! Usté sabe que, aura que dice y comenta como buena vieja sabia que es… no es ningún insulto decirle “vieja sabia”, es cuasi un halago Doña, baje esa escoba caramba que va a romper algo o a alguien! Bueno, tal frase se aplica en alguna discusión Doña, “el horno no ta pa bollos” y se remonta a épocas de antaño, en los cuales los hornos que se usaban no eran los de ahora, no eran los Ufesa esos con termómetro incluidos y no sé cuantos botones y perillas varias, no mi Vieja, no. Eran a leña nomás, básicos, unos palitos pa dentro y mande la masa y como, justamente, la masa del bollo es más delicada, era el maestro panadero el que debía decidir cuando el horno estaba, lo dicho, para bollos o no, porque si lo ponían antes o después se podía arruinar todo. Como la vida misma Eutanasia, si se pone a destiempo puede causar un caos, tal cual. Vio? Por eso le digo que usté es “sabia”. Porque usté sabe de estas cosas, del eterno y constante vivir! Ya lo dijo el Indio Solari: “Vivir sólo cuesta vida”. El hornillo no ta pa bollitos y hablando pronto y mal como es costumbre propia, se lo digo sin tanto gre gre pa decir Gregorio: “la piola viene cagada”, ojaldre!. Ahh, qué se yo Doña, tamos en ésa época sí, pero más pior aún! Aura le cuento Vecina, no sea tan apurada, mire que tamos en la era de las ansiedades varias! No se me ponga en ese estado por farol se lo pido porque sino voy a tener que recurrir al arsenal de pastillas píldoras e inda mais que tenemos pal control exhaustivo de tal condición! “Tranquilo el camello que el desierto es largo”, al decir del Presi del Manya Don Nacho Ruglio, frase la cual se la usurpó al Mauri Larriera, ex DT del club “Mirasol”, en fin. Arrancamos con tutti la polenta (asco), porque ta picando la llegada de la primavera y ya se siente en el ambiente sepanlon! Tamos en la clásica y nunca bien preponderada etapa en la cual hemos llegado a denominar: “perchero humano”. Correcto, 23 grados al mediodía, pero pa la tardecita baja a unos 10 póngale. Eso sí Vecina, ahí si tiene razón, por el momento los grados de la tarde noche son lo único que baja en éste bendito País! Pero no se preocupe que en breve arrancan a subir, como todo en este bendito país… ahh, ¿ya lo dije a eso? Sí, es que este País es muy “bendito” sí; como será del “bendiciones” que el año que viene nos visita el Papa, usté ve ahí. Pero volviendo al tema en cuestión, los grados suben y bajan... Deje, ni me haga acuerdo porque me re caliento, eso que dijo el Orsi, hablando de “subibaja”, que en este mes los precios del combustible se quedaban iguales… ayyy, que divino, gracias Yamandú por pensar en tu pueblo y dejar al mismo precio los combustibles, que gran tipo que sos!! Fue irónico Eutanasia Calamidá. Me extraña araña que siendo mosca no me conozca. En fin. Baja la temperatura y sube también como no, y es así que andamos todito el día. Sin ir más lejos hace un par de jornadas quedé medio regalado también le digo, porque en realidá me olvidé que ya taban haciendo unos calores medio importantes al mediodía y frío en la mañana, tonces ta, salí pal laburo, tranqui panchi, como todos los días, remera, camisa, saquito y campera, pateando rumbo al laburo. El tema en cuestión fue que, en pleno mediodía me empezó a dar de la calor, primero obvio voló el saquito, pero seguía sintiendo un tanto la caloración en mi organismo, tonce decidí, pero sin acordarme de un dato, resolví, decía, despojarme también de mi camisa, por ende me fui pal “hugo bañulo”, pero no grata fue mi sorpresa al verme en el espejo, que la remera que llevaba abajo no solamente no era la oficial como pal laburo sino que además era una camiseta vieja que en realidá la uso pa dormir, una de un cuadro de fúbol nomás. Por ende, no me la pude sacar y volví con la camisa puesta y la cuestión antes mencionada abajo porque tampoco me la iba a andar sacando y dejándola por ahí, tonces ta, me sofoqué de calor. Es que uso esas remeras pa dormir sí, si ya ni jugando al fobal estoy. Desbloquee un nuevo nivel de vejez, tal cual. Pero ese no es el tema, esos desbloqueos de la vejez merecen una conversación aparte. El maldito cambio climático, no sólo que nos transforma en el perchero como le decía antes, sino que además nos muta a “farmacias ambulantes”. Dentro del saco que llevamos o puestos o colgando en nuestros brazos, ahí en esos bolsillos, somos un mar de medicamentos varios en contra de las diferentes alergias, ataques de asma, remedios pa la tos, antibióticos, antihistamínicos, pa bajar la fiebre, fundamental y necesario y un etcétera interminable. Y por ahí vamos transitando la vida misma, a los golpes y porrazos, cierto, pero también entre estornudo y “sungación” extrema de mocos amarillos… como el mes, justo, el mes amarillo. Por eso es que lo ponen así a Setiembre, no por el acto de concienciar a las personas por el tema de salud mental, bueno sí es por eso, necesario además... pero también y aplica, por que el amarillo es, justamente, el color de los moquitos que largamos mientras que esperamos, campera en mano, la inminente llegada de la primavera. Así recibimos a la Prima, con gorro de lana y shores; con pantalón, medias y remera de manga corta; con camiseta de fobal y pantuflas… con pañuelos y mucha aguita pa la hidratación; con frío y con calor; con estufa a leña y con ventilador; con la biblia y el calefón. Ya le digo Doña, haga como cantan los gurises del City Torque: “vino, sprite y hielo, es el cuadro del Marcelo”. No importa qué Marcelo, usté haga el vino y pongale hielito, porque se aproximan los calorcitos. Tuki. Lleve. Después no diga que no le avisé.

#Salú

 #reíreslamisión

 Emilio “Pelado” Machado.