En la sesión extraordinaria de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) por el Día Internacional de la Mujer, en la última parte y como introducción a la intervención de las mujeres rurales, fue invitada la escritora Mirella Urtiberea a leer uno de sus textos “Remembranzas por Selva Píriz”, que integra el libro de la primera edición del Concurso Mujeres Poderosas, obra que obtuvo el segundo premio.
MUJERES RURALES
Finalizada la lectura, se invitó a las representantes de las mujeres rurales -Gladys Oggero y Gabriela de Fleitas-, integrantes del grupo Las Chircas, a hacer uso de la palabra. Agradecieron ambas la invitación a participar “en esta sesión tan importante de la JDL”. Recordó Oyero que “está también el Día de la Mujer Rural -el 15 de octubre-, es un día que solamente hay celebración y reunión entre nosotras, no tiene el reconocimiento en el en el ámbito político, como es el 8 de Marzo”.
EN LA LUCHA
Seguidamente hicieron la presentación. Oggero puntualizó que “es un honor estar acá porque siempre estamos en la lucha. Yo nací, me crié y sigo viviendo en el campo, sé muy bien el sacrificio y todo lo que hemos luchado”. Señaló que integran las dos el grupo de Mujeres Rurales Las Chircas, un emprendimiento de cosmética natural: “este proyecto nació como una experiencia colectiva de mujeres rurales que decidimos organizarnos. Empezamos en reuniones en AASOL, es una asociación rural de apoyo a la salud en Villa del Rosario y todas llegamos a esa asociación por distintos motivos. También somos parte del grupo local de MILPA y de la Red de Semilla Nacional y Nativas Criollas. A fines del 2019 se abrió un llamado del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, dirigido especialmente a mujeres rurales para presentar un proyecto productivo. A partir de ese llamado realizamos un primer encuentro convocando a mujeres de la zona. En esa reunión participaron alrededor de 30 mujeres rurales. Fue un espacio muy rico donde cada una pudo compartir sus intereses, sus saberes y sus ganas de construir algo colectivo”.
LAS CONDICIONES PESAN
“Después de algunas reuniones el grupo se fue reduciendo, como suele pasar cuando las condiciones de vida en el campo pesan. Finalmente, quedamos siete mujeres que decidimos presentar el proyecto de cosmética natural a nivel nacional, quedamos como primeras suplentes. Sin embargo, el deseo de llevar adelante este proyecto ya estaba sembrado y era muy fuerte”.
CONTACTO FUNDAMENTAL
“En el año 2020 se comunicó con nosotras Olga Urizar, quien estaba desarrollando un trabajo muy valioso con mujeres rurales. El contacto se dio a través de Carla Lange, nuestra técnica, que fue fundamental para impulsarnos y brindarnos herramientas para organizarnos. Olga nos habló de un fondo destinado a apoyar iniciativas de grupos de mujeres comprometidas con luchas sociales, que lleva el nombre Fondo María Abella de Ramírez, en homenaje a una feminista uruguaya muy importante que defendió el derecho de las mujeres y a organizaciones y a participar en la vida social y pública. Fuimos elegidas para ese proyecto y con esos recursos comenzamos a armar lo que nosotras llamamos nuestro laboratorio de cosmética natural”.
APOYO DEL MGAP
“Poco tiempo después recibimos la noticia de que un grupo se había retirado del llamado ‘Camino mujer’, por lo que nuestro proyecto quedó aprobado. Con ese financiamiento del MGAP comenzamos las capacitaciones en cosmética natural y en plantas medicinales y empezamos a producir, experimentar, a aprender juntas y a generar encuentros de mujeres yuyeras. Esos encuentros fueron muy importantes para compartir soberanía, historias y experiencias”.
GRUPO DIVERSO
“Éramos un grupo muy diverso. Había mujeres de distintas edades, con trayectorias muy diferentes. Algunas, como en mi caso que viví toda mi vida en medio rural y otras como Gabriela, que vivieron muchos años en la ciudad y ahora eligieron vivir en el campo. Con el paso del tiempo, fuimos quedando cada vez menos. Actualmente seguimos nosotras dos”, concluyó Oggero.
DIFICULTADES
De Freitas manifestó que “esta historia tiene cosas muy lindas, pero también muestra una realidad profunda, que son las enormes dificultades que tienen las mujeres rurales para sostener espacios colectivos. Porque hoy hablar de mujeres rurales es hablar de trabajo, de dignidad, pero también de una gran deuda del Estado. Porque desde el discurso político se habla mucho del valor de campo, pero las mujeres rurales siguen siendo invisibles y sin embargo son ellas quienes sostienen la vida en los territorios. Son las que producen alimentos, transforman productos, cuidan la tierra, conservan semillas, transmiten conocimientos y mantienen vivas las comunidades rurales. Y esto muchas veces no es reconocido por las políticas públicas. Es cierto que los últimos años han existido más oportunidades, pero muchas veces una vez que esos proyectos se aprueban, el acompañamiento desaparece y es difícil después mantener el proyecto”.
DOS MUJERES
De Freitas dijo que “queríamos compartir lo lindo que es cuando las mujeres rurales se encuentran y trabajan juntas y también contar la realidad que hizo que hoy este grupo productivo quede sostenido solo por dos mujeres. Porque el modelo de desarrollo que existe en el campo todavía es profundamente desigual y patriarcal, es un modelo que reconoce al productor, al dueño de la tierra, pero muchas veces no reconoce el trabajo de las mujeres, que son las que enfrentan no solo las dificultades propias de la vida del campo, como el aislamiento, las largas distancias, la falta de transporte, los caminos en mal estado o la escasa conectividad, también una desigualdad estructural que las obliga a producir, cuidar, sostener y resistir casi siempre en soledad”.
NADA ROMÁNTICO
“El campo se muestra muchas veces desde una mirada romántica, muy pocas veces se escucha la voz de las mujeres que lo habitan. Y lo que las mujeres rurales necesitan es el acceso a la tierra, financiamiento real, acompañamiento sostenido, capacitaciones, herramientas productivas y sobre todo espacios de encuentro donde puedan organizarse, generar redes y construir autonomía económica. Era esto lo que queríamos compartir”.
REFERENCIAS
De Freitas y Oggero agradecieron la lectura de Mirella Urtiberea. La presidenta Luisa Mazzoni señaló que estaba presente la hija de Selva Píriz, la arquitecta Serrana Calvo. E invitó a la referente de género Olga Urizar a hacer uso de la palabra.
“ME DI PERMISO”
Urizar luego del saludo dijo que “las mujeres necesitamos romper protocolos muchas veces y hoy me di el permiso. Les pido disculpas. Vengo acompañándolas a ellas y en realidad quería pedir la palabra porque ellas me nombraron, pero lo que quería aclarar es que en realidad la organización que recibió la convocatoria fue la Asociación de Mujeres Sin Miedo. Y fue y lo quiero nombrar porque también esa es una estrategia política de nosotras las mujeres, la solidaridad. Ellas decidieron que querían compartirlo con otras mujeres que tenían más dificultad y acceso. Y ahí se acercaron a mí, porque conocía y estaba vinculada con otros grupos, y así fue que llegué, pero fue como una gotita mínima de agua para todo el camino que hicieron estas valiosas mujeres. Quería hacer esa aclaración, porque además Mujeres Sin Miedo es una organización que ha abierto puertas a muchas mujeres de todas las realidades y también está bueno hacerla presente en este momento”.
Hubo un ida y vuelta de preguntas y respuestas entre las edilas y las mujeres rurales, para acercar un poco más las diferentes realidades de las mujeres rurales.
MINUTO DE SILENCIO
Antes de iniciarse la intervención de las mujeres rurales Carla González solicitó un minuto de silencio por el fallecimiento del joven deportista minuano Marcus Samuel Sena Barreto, "Samu".