En el local de la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) se realizó una jornada de actualización en bioética, en la cual se trataron temas como el enfoque bioético sobre el final de la vida y deberes y derechos del usuario y del equipo de salud, en el marco de la Ley de Eutanasia recientemente aprobada. La jornada tuvo la promoción del Comité de Ética Asistencial de la Cooperativa de Asistencia Médica de Lavalleja (CAMDEL), la coorganización del Consejo Regional Este del Colegio Médico del Uruguay (CMU) y la exposición especial del profesor doctor Guido Berro.

TEMA COMPLEJO

En diálogo con Primera Página, Berro dijo que en la jornada explicó “la objeción de conciencia, los controles previstos por la ley y la necesidad de mayor difusión, sin perder el humanismo médico ni la actualización profesional. Sin duda se trata de tema muy complejo pero pudimos debatirlo con una gran número de profesionales. De igual manera tenemos que recordar que ahora hay ley, ya se superó la etapa esa de que hay gente a favor y gente en contra. Ahora, aunque no te guste, está la ley”, sentenció.

LEY CONTEMPLATIVA

Destacó que la ley contempla “la objeción de conciencia, que es un derecho interesante”. “Vendría a ser el poder abstenerse de practicar lo que la ley permite, pero que un médico, por sus convicciones morales, no está de acuerdo y se lo pasa a otro médico. Pero esto de la objeción de conciencia ya estaba, por ejemplo, también en la ley de aborto, en la interrupción voluntaria del embarazo. Cabe recordar que hubo ginecólogos que se oponían y entonces hubo que formar equipo con ginecólogos que no tuvieran objeción de conciencia”.

URUGUAY PIONERO

Preguntado por si hay, o falta información, y si considera existe interés poblacional en informarse sobre el tema, Berro resaltó que, “se trata de una una ley nueva, por la cual la gente interesada está. Quizás lo que más falte es información, mas difusión, incluso dentro del mundo médico, a pesar de que se se viene discutiendo hace 500 años, por lo menos en occidente”. “Sabemos de la ley en España, en Holanda, y ahora tenemos la ley en Uruguay, que creo se coloca a modo de pionero en la región”, afirmó.

ES LEY

Aclaró que en Uruguay dicha ley es, “para mayores de edad, y con consentimiento o con autorización del paciente”. “No es porque a nadie se le ocurra, sino que es para ayudar a morir con autorización del sufriente. Paciente en el sentido padeciente. También, a veces, en el sentido paciencia. Pacientes también, a veces, tienen que tener paciencia. La ley también prevé la segunda opinión de otro médico, que si está de acuerdo se sigue adelante, pero si no, se forma una Junta Médica”. “De la instancia fueron parte, médicos, nurses y licenciados en enfermería”, concluyó Berro.

Muerte digna

Uruguay cuenta con la Ley de Muerte Digna (N° 20.431) desde el 2025, que regula y garantiza el derecho a la eutanasia para pacientes que cumplen con condiciones médicas estrictas.

El solicitante debe ser mayor de edad, ser ciudadano uruguayo (natural o legal) o extranjero con residencia habitual en el país, estar psíquicamente apto y consciente para tomar una decisión informada y padecer una enfermedad incurable e irreversible que cause sufrimientos persistentes e insoportables que no se puedan mitigar con otros tratamientos.

La solicitud debe presentarse por escrito, de forma personal y voluntaria ante el médico tratante. Participan al menos dos médicos para verificar que se cumplan las condiciones de la ley. Si hay desacuerdo, interviene una junta médica.

El paciente debe ratificar su decisión en una segunda instancia formal, acompañado por dos testigos. La persona puede retirar su solicitud en cualquier momento y sin necesidad de dar explicaciones, lo que detiene el proceso de inmediato.

Los médicos o instituciones de salud pueden negarse a realizar el procedimiento por objeción de conciencia, pero tienen la obligación de derivar al paciente a otro prestador.