Se van apagando los ecos del doloroso cierre de la planta Minas de la Fábrica Nacional de Cervezas, lo que significó la pérdida de un histórico foco laboral para Lavalleja. Primera Página consultó a Federico Suárez, integrante del sindicato local de la bebida y trabajador desde hace más de 20 años de FNC.
TRABAJO
Suárez señaló que “lo que hicimos fue centrarnos en los puestos de trabajo. Más o menos la mitad de los compañeros han decidido ir a trabajar a FNC en Montevideo. De los 59 trabajadores, 27 han decidido seguir en Montevideo, siete se adhirieron al plan de prejubilación, y el resto se acogió al retiro incentivado”.
LOGROS
Suárez manifestó que “los que vamos a seguir trabajando en Montevideo hemos conseguido el transporte que vaya y venga directo a la planta, que es fundamental para nosotros. Y otra cosa que defendemos fuertemente es la industria nacional, que todas las marcas que nosotros llenábamos en lata en Minas, se pasen a llenar en Montevideo, que esos tenían hoy un margen de hasta un 20% para importar y nosotros queremos que sea cero. También le pusimos arriba de la mesa la sustitución total de cerveza importada. Todo esto lo hacemos porque vemos que dentro de dos o tres años, vamos a estar exactamente en lo mismo que estamos hoy. Entendemos que para no estar en la misma dentro de dos o tres años, lo que teníamos que hacer era darle volumen de sellado a la planta”.
DOLOROSO
Consultado respecto al sindicato, Suárez dijo que “obviamente que el cierre de la planta es sumamente doloroso, sobre todo para quienes somos de Minas, en algunos casos hacía 15 o 20 años que estábamos trabajando, que desaparezca tu lugar de trabajo, no es nada lindo, te cambia completamente la vida. No hubo vuelta atrás de la empresa, ante el panorama que la empresa podía pasar a ser una media importadora y no producir en Uruguay, por lo menos logramos retener las fuentes laborales. Los compañeros que se van con el retiro incentivado, se van porque quieren, porque habíamos logrado que todo aquel que quisiera fuera recibido en Montevideo. Dado cómo se dio toda la situación, los pases que hacen en este momento y cómo se planteó en una primera instancia que la empresa estaba vendiendo todo el negocio, por lo menos que siga una planta y que los puestos laborales y la producción siga en Uruguay, no es cosa menor eso. Pero nada nos va a sacar de nuestra memoria que la planta de Minas cerró. Es algo que no podremos olvidar nunca. Pero son decisiones de multinacionales enormes”.
CERRAR
Recordó Suárez, con añoranza y tristeza, que “esa fue la decisión que tomó la empresa: cerrar. Luego de una reunión en el Ministerio de Trabajo, con asesores del Ministerio de Economía, nos dimos cuenta y evaluamos en directiva que no podíamos hacer nada más, era ya una decisión tomada. Era o proteger los puestos laborales o ir a un conflicto, que quizás no llegara a nada porque la empresa seguía para adelante, y que ellos estaban evaluando irse del país como empresa productora. Se tomó esta decisión, y que siga la producción nacional, por eso la importancia del planteo nuestro que siga habiendo producción nacional”.
VIAJAR
Confirmó Suárez que en primera instancia los 27 trabajadores “vamos a viajar todos. Después, hay compañeros que han manifestado la posibilidad con el tiempo de ir y otros de no irse, -eso es muy personal- a vivir en Montevideo. Pero en un principio vamos a viajar todos. Eso yo creo que va a ser así”.
¿Y AHÍ?
Al consultarlo qué va a pasar con el edificio de la planta de Minas, Suárez dijo que “no tengo idea. No sé qué planes tiene la empresa para eso. Lo que queda en el lugar funcionando es de otra empresa de envasado de agua, totalmente distinto. Esperemos que pongan algo ahí, que le busquen una vuelta y que quede algo que genere fuentes de trabajo”.
ASAMBLEA
Finalmente Suárez aseguró que “estamos en desarrollo de un preacuerdo para poder llevar a la asamblea, donde se trataría la venida de nosotros, la salida de los retiros incentivados y la producción nacional”.