La Comisión Directiva de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Lavalleja (AJUPEL), recibió en su local central a José Pereira, director del Banco de Previsión Social (BPS) en representación del sector empresarial. En la instancia se abordaron temas de interés general, que incluyo información, consultas e intercambio de inquietudes.
OBJETIVO
Pereira informó a Primera Página que su visita a Minas formo parte del
recorriendo por el país en el marco de compromiso de gestión, mitad del tiempo en la capital y mitad en el interior. “El objetivo es escuchar y mejorar el funcionamiento del Banco de Previsión Social (BPS). Nuestro rol como directores sociales es proponer y controlar, no solo comunicar decisiones; buscamos corregir y optimizar el organismo, especialmente en temas de jubilaciones, que consideramos insuficientes”. Consideró que existe margen “para mejorar las jubilaciones y revisar actividades del BPS, como los centros de salud y beneficios, además de cuestionar la falta de control parlamentario sobre ciertas políticas públicas y el impacto de deudas interinstitucionales”.
RECORRER, ANDAR Y VISITAR
Ratificó que fue un compromiso de estar la mitad del tiempo en el interior y la mitad en la en la capital por tema de gestión, “sobre todo, recorrer y andar”. “Estamos en eso, las giras tienen cometidos distintos en una, hacemos recorrida, vamos a las sucursales, a los complejos de habitacionales del BPS para verlos y en este caso vinimos a AJUPEL.
Explico que el BPS cuenta con cuatro directores políticos designados por el Poder Ejecutivo y además directores sociales. “Los cuatro políticos, evidentemente son los que toman decisiones en el organismo y ejecutan, y los tres sociales son los que controlamos y de alguna manera proponemos”. Dijo que hay directores que tratan, como directores sociales, “ser portadores de las noticias del BPS, pero no es nuestro caso, nosotros tratamos de ver lo que hay para corregir o arreglar, y de que funcione mejor el organismo”.
ESCUCHAR
Pereira expuso que llegó hasta AJUPEL “a escuchar un poco la perspectiva que tienen ellos mismos. En el caso nuestro, nosotros hemos sido muy críticos de las reformas jubilatorias que habían habido en nuestro país. Presentamos una propuesta en la apertura del diálogo social en el gobierno. Con el gobierno anterior, cuando entramos ya estaba armado el tema de la reforma con aquellos denominados expertos. En la propuesta nuestra, la discusión, lo primero que preguntamos si se pueden mejorar las jubilaciones, que la mayoría son jubilaciones de hambre que están por debajo de lo que es el salario mínimo. Hay que discutirlo, si se pueden o no mejorar”. “Para nosotros hay mucho que discutir en ese sentido, y entendemos que sí se pueden mejorar”, indicó.
NI IDEA Y GASTOS
Reflexionó que el BPS debe realizar un montón de actividades que ya tiene dentro del organismo y que mucha de la gente no sabe, que deben seguir estando dentro del organismo o pueden salirse. “Ahí tenemos un montón de áreas que la gente no tiene ni idea, donde el BPS hace esas tareas. Por ejemplo, tiene cinco centros de salud en Montevideo, pero se paga por parte de todo el país el mismo tipo de de contribución”.
En esos cinco centros de salud, para atender a la gente del interior, “se gastan por ejemplo, US$ 6.000.000 en traslados, ambulancias y trasladar a la gente que tenemos para esos lugares”.
LENTES Y AUDÍFONOS
Pereira apuntó que el BPS otorga a los trabajadores lentes subvencionados, pero a los jubilados se los cobra. “Le puedo dar a un trabajador que gana el salario mínimo, pero le doy lentes a un trabajador que gana el salario máximo en Uruguay, caso audífono, medias de descanso y demás”.
SIN DISCUSIÓN
Sostuvo que se debió haber discutido algunas políticas públicas, “pero no se discutió nada. Creo que cuando alguien tiene un problema económico en su casa, se junta con la familia y analiza qué se esta gastando y eso no pasó con la con la reforma”.
Mencionó que lo que se le dijo a la gente es “que se necesita un presidente estadista, porque la gente va a tener que abrocharse los cinturones y va a tener que hacer un esfuerzo más”.
DOS ESTADOS
Pereira puso en duda si ese esfuerzo lo tiene que hacer la gente, “o un Estado que para sí mismo es rico, porque cuando el recurso es para los directores o para alguien que pertenece o representa al Estado en sí mismo, el Estado es rico, pero cuando es para la gente un hospital, arreglar el techo es una obra titánica. Conseguir una ambulancia es un disparate. Arreglar una Jefatura de Policía que nos atiende a nosotros no existe, no hay plata. Conseguir un patrullero y que tenga nafta, ni se sabe. Las escuelas públicas, la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), o un liceo, para todo eso no hay plata”. “Tenemos dos estados, uno rico que es para el Estado en sí mismo, y uno pobre que es para la gente”. “Lo que deberíamos hacer es unificar y tener un Estado, un Uruguay de clase media en todo el Estado”, concluyó.