En nuestra edición del domingo 22 de febrero anunciábamos, a modo de primicia, que, en las próximas semanas, en el entorno de cerro Arequita, se filmaría la película Caza y pesca, con la dirección de Guillermo Carbonell, en adaptación del libro del escritor Rodolfo Santullo, con el prestigioso actor César Troncoso en el rol protagónico. El anticipo fue ampliamente confirmado, la filmación realizada y el proyecto Lavalleja Filma es ya una realidad que impacta en variados sectores del departamento.

“UNA GRAN EXPERIENCIA”

Cuarenta integrantes del equipo técnico y artístico trabajaron durante 21 días en 15 locaciones del entorno del cerro Arequita. La producción contrató servicios, mano de obra y logística local en cada jornada de rodaje. Concluida esta etapa, desde Primera Página Dominical volvimos a convocar al director Guillermo Carbonell.

“Fue un proceso muy exigente”, expresó en primera instancia al comentar que la película “se filmó durante cuatro semanas” y que se trató de una producción que “prácticamente no tenía escenas en interior”, por lo cual “estuvimos filmando cuatro semanas a la intemperie, de alguna manera”, generándose que una de las exigencias esté dada por los cambios en el estado del tiempo, junto con “las dificultades de filmar en algunas zonas por momentos un tanto inaccesibles”.

Ante todo, Carbonell remarcó que se trató de “una gran experiencia”, porque “afortunadamente todo salió bien”, ya que “logramos que los inconvenientes derivados del estado del tiempo fueran resueltos sin mayores contratiempos”.

CONTINUIDAD

Esta singular experiencia se enmarca en el comienzo de la iniciativa denominada Lavalleja Filma, que busca impulsar a nuestras locaciones para el rodaje de diferentes producciones. El entrevistado cuenta con la experiencia suficiente como para evaluar la manera más adecuada de potenciar este ambicioso proyecto, considerando que asistimos a la apertura de un camino inédito hasta el momento. “Considero que Lavalleja cuenta con condiciones naturales maravillosas como para poder desarrollar aquí esta clase de proyectos. Nosotros pudimos comprobarlo, tienen locaciones espectaculares y relativamente cercanas a Montevideo”, lo cual genera un impacto positivo a la hora de evaluar espacios en los cuales desarrollar esta clase de trabajos. Es decir, “se trata de una distancia que se puede cubrir en el día”, detalle que “nos ayudó mucho en relación a cuestiones de producción”. Por los motivos señalados es que “sentimos que aquí existe un gran potencial”.

De parte de la producción “intentamos contratar a la mayor cantidad de cosas posibles localmente” y, en ese sentido, “nos llevamos algunas gratas sorpresas en cuanto a algunos servicios que contratamos ya que funcionaron súper bien”, aportó el entrevistado, quien apuntó a que los mismos “funcionaron al nivel al cual estamos acostumbrados en Montevideo, especialmente el catering, donde nos brindaron un súper servicio y cumplieron con los estándares esperables”. En términos más generales, elogió que “la gente aquí es increíble” y que “siempre estuvo dispuesta a dar respuesta a nuestros planteos”, tanto así que “nos hicieron sentir como en casa. La verdad es que todo estuvo muy bueno”, consideró.

Los recursos humanos siempre terminan siendo el diferencial. Este caso no fue la excepción en opinión de Guillermo Carbonell, quien expresó a Primera Página Dominical que “contamos con personas que nos apoyaron en alguna cuestión técnica y que tenían experiencia en otros proyectos que se habían filmado en Lavalleja”. En ese aspecto, “también sentimos que hay un gran potencial para continuar desarrollando” esta clase de propuestas.

EL RODAJE

El afamado actor César Troncoso fue el protagonista de la película filmada en el entorno serrano. Con prestigiosos y variados premios y reconocimientos en su haber, se imponía consultar a nuestro entrevistado sobre qué significó para él dirigirlo en Caza y pesca. “La experiencia con César y con todo el elenco fue increíble”, respondió Guillermo Carbonell, quien agregó: “Tuvimos la suerte de que todo nuestro elenco se comprometió con el proyecto”, lo cual “nos permitió filmar en condiciones que, por momentos, fueron complicadas, por el tipo de película que estábamos filmando y por las cuestiones que hablábamos del estado del tiempo y de hacerlo a la intemperie”.

Dentro de esas condicionantes, “tanto César como el resto del elenco lo dieron todo. Resultó muy fácil trabajar con ellos y estuvo buenísimo”, valoró.

POST PRODUCCIÓN

Cumplido el rodaje durante cuatro semanas, Carbonell informó que la película “se editará en España”, etapa que ya ha comenzado. Se trata de “un proceso que insumirá unos meses” y “esperamos el año que viene poder estar compartiendo la película con el público”.

Como manera se concluir este círculo virtuoso, la idea es que la producción sea estrenada en Minas ya que, entre otras cosas, “el apoyo recibido de parte de la Intendencia Departamental de Lavalleja fue fundamental para poder concretar nuestro proyecto. Nos ayudó muchísimo en todos los sentidos. Entonces, obviamente, nuestra intención se da a partir de un compromiso que ya tenemos asumido con el intendente (Daniel Ximénez) y por el cual vamos a hacer una presentación especial en Minas, para poder compartir el producto final con la gente que trabajó en él, que nos acompañó en el proyecto y con la gente de Lavalleja en general”.

IMPACTOS

Resultó visible el hecho de que 40 personas, integrantes del equipo técnico y artístico, se movilizaran durante un mes por el territorio del departamento, dinamizando diferentes rubros de la actividad económica del lugar. Para Guillermo Carbonell se trata de “un impacto difícil de medir” desde su perspectiva, aunque, por otro lado, “sí sentimos que este tipo de proyectos, cuando llega a lugares que no son los habituales, al interior del país, ocasiona esta clase de impacto que es doble: por un lado, tienes un impacto en lo económico, que es real, tangible y medible. Y después hay una cuestión que tiene que ver con el impacto en lo cultural, porque el 90% de lo que veremos serán paisajes minuanos”.

Comentó una situación particular que vivió el grupo. “Sobre el fin de la cuarta semana del rodaje, continuábamos fascinados con algunos paisajes, con algunos atardeceres y amaneceres que nos regalaba Lavalleja”, junto con “la infinidad de lugares diferentes que encontramos en relativamente pocos kilómetros de distancia, algo que para nosotros fue todo un descubrimiento. Esta clase de actividades ayuda al turismo, a difundir nuestros lugares”.

Si bien son “cuestiones que no son medibles estrictamente hablando”, no dudó en señalar que son positivas para nuestro entorno, respetando a rajatabla su carácter agreste.

“Encontramos lugares increíbles, con diferentes características, cada uno con su encanto, con su impronta. Es una película que transcurre casi toda en bosques y en montes. Una cosa que me llamó mucho la atención fue que al final del día logramos que hubiera mucha variedad. A pesar de que está filmada casi siempre en un mismo tipo de lugar, hay un montón de locaciones diferentes, súper diversas y bonitas”, subrayó.

Al momento de buscar locaciones, “encontramos lugares buenísimos pero que tenían sus complejidades por las distancias. Aquí estuvimos en una ciudad importante, con recursos y con conectividad” y, al mismo tiempo, “en un radio muy acotado conocimos un montón de locaciones buenísimas en las cuales poder filmar”. En ese sentido, la gestión, tanto pública como privada, “fue muy fácil de hacer y contamos con el apoyo de los diferentes departamentos de la Intendencia para acceder a esas locaciones”, por lo cual “la experiencia fue súper buena” en ese aspecto.

Guillermo Carbonell confía en que esta manera de producir en nuestro departamento constituya un puntapié inicial a partir del programa Lavalleja Filma, el cual “permite sistematizar proyectos que ya están sucediendo. Ojalá les vaya súper bien. Obviamente nos pusimos a las órdenes para ayudar a que nuestra experiencia sirva de la mejor manera posible para mejorar las oportunidades de futuros proyectos”, expresó para finalizar Guillermo Carbonell, director de Caza y pesca, película filmada a orillas del Santa Lucía.