“Cooperativas por un mundo en paz” fue el lema central de la conmemoración del Día Internacional de las Cooperativas, el cual, en nuestro país, tuvo su sede en teatro Lavalleja de Minas, luego de que Minas, el 22 de mayo y a través de la Ley Nº20.489, fuera declarada Capital Nacional del Cooperativismo 2026.

Entre otras autoridades, del acto participaron el intendente Departamental Daniel Ximénez, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, y el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila.

En la oportunidad se celebraron los diez años del Programa de Formación Cooperativa, (PROCOOP), iniciativa del Instituto Nacional del Cooperativismo (INACOOP), de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP) y del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP).

Previamente se realizaron encuentros sectoriales organizados por CUDECOOP con la participación de cooperativas de ahorro y crédito, vivienda, consumo, trabajo y agrarias.

Además, INACOOP presentó las herramientas que ofrecen las políticas públicas para el desarrollo del cooperativismo y la economía social en todo el país.

 

Integrantes de la Cooperativa de Vivienda Empleados de Minas recibieron reconocimiento en el Día Internacional de las Cooperativas (Foto: Prensa IDL)
Integrantes de la Cooperativa de Vivienda Empleados de Minas recibieron reconocimiento en el Día Internacional de las Cooperativas (Foto: Prensa IDL)

El acto en teatro Lavalleja dio comienzo con la exhibición de un audiovisual en el cual se compiló el trabajo del cooperativismo y la economía social y solidaria en Lavalleja, desde el trabajo hasta la vivienda, los servicios y el desarrollo comunitario, donde cientos de personas construyen soluciones colectivas para mejorar su presente y proyectar futuro.

La mesa de autoridades estuvo integrada por el intendente Daniel Ximénez, los ministros Juan Castillo y Gonzalo Civila, Sergio Diz, vicepresidente de CUDECOOP, Graciela Fernández, presidenta de INACOOP, y Gustavo Cardozo, director de INEFOP.

 En su condición de anfitrión, en el marco del Día Internacional de las Cooperativas, el intendente Daniel Ximénez dio la bienvenida a los presentes, haciendo notar que “el encuentro tiene un valor especial para nosotros”, agradeciendo la presencia de autoridades nacionales, departamentales y de instituciones del movimiento cooperativo.

Destacó la importancia de la visión cooperativista en la vida cotidiana de la gente porque, entre otras cosas, una cooperativa de vivienda “cambia la vida de una familia”, así como una cooperativa agraria “sostiene productores, trabajo y arraigo”, una cooperativa social “abre oportunidades donde antes había aislamientos” y una cooperativa de trabajo “convierte conocimiento, oficio y esfuerzo compartido en ingresos, pertenencias y futuro”.

PROYECTOS COLECTIVOS

Para el jerarca comunal, el cooperativismo tiene “la fuerza de encarar una necesidad real y convertirla en organización”, al asumir una preocupación compartida a la cual “convierte en un proyecto colectivo”.

En ese contexto, resaltó que el departamento de Lavalleja “tiene una historia muy rica, con cooperativas fuertes, diversas, construidas desde abajo, con trabajo, confianza y compromiso”. Afirmó que la solidaridad, cuando se organiza, “tiene potencia económica, ordena recursos, reparte beneficios, genera capital social y fortalece territorios”.

En su opinión, el cooperativismo “es una forma única de distribución de las tareas y de la riqueza”. Remarcó que desde su administración se visualiza al cooperativismo “desde una perspectiva productiva”, y comentó lo que sucede tanto en Minas, como en Ortiz, Solís de Mataojo, Mariscala, Barriga Negra, Villa del Rosario, Puntas de El Soldado, José Pedro Varela y Batlle - Nico Pérez, entre otras localidades.

Afirmó también que en Lavalleja “sabemos unir trabajo, confianza y solidaridad para producir desarrollo” y que desde Minas “convocamos a seguir construyendo cooperativas fuertes, territorios vivos y comunidades con oportunidades”.

TRANSFORMAR LA REALIDAD

A continuación, Sergio Diz, vicepresidente de CUDECOOP, aportó que las cooperativas son “manifestaciones diferentes de procesos asociativos y democráticos” y que el cooperativismo “es ese motor que nos impulsa, que hace que tengamos siempre la convicción de que otra realidad es posible”, que tiene que ver con “perseguir el sueño de transformar la realidad”. Dedicó un párrafo especial a las empresas recuperadas por los trabajadores bajo el sistema cooperativo.

Diz destacó el significado de PROCOOP a lo largo de estos 10 años de funcionamiento, reafirmando el mensaje de esperanza que históricamente ha transmitido el movimiento cooperativo. Exhortó a que en Lavalleja se conforme la mesa inter cooperativa y en ese sentido convocó a todas las cooperativas del departamento, porque se trata de “una palanca que hace que todos los esfuerzos de los cooperativistas se mantengan dentro del sistema”, lo cual “lo fortalezca y lo potencia”.

MOVER LA AGUJA

Graciela Fernández, presidenta de INACOOP, recordó que en 1932 nació la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (CONAPROLE), actualmente “la empresa cooperativa con mayor exportación”, la cual surgió con política pública estatal cuando “los niños se formaban, cuando había problemas con la leche y cuando los productores transitaban situaciones complejas”.

En el mismo sentido destacó al movimiento cooperativo en materia de viviendas, así como también la gravitación de las cooperativas sociales.

“Las políticas públicas en Uruguay son el motor de desarrollo económico en todos los sectores del país, pero los cooperativismos son claves”, subrayó, apuntando a consolidar la asistencia técnica para el movimiento cooperativo nacional y la economía social y a solucionar temáticas vinculadas al apoyo financiero.

“Queremos mover la aguja”, enfatizó, en torno a la innovación social, a la inclusión de la gente, al cambio en el territorio, a la baja de la pobreza infantil y a la disminución de la deserción educativa.

APRENDIZAJE COLECTIVO

A continuación, se compartió un mensaje enviado por Miguel Venturiello, director general, de INEFOP, quien no pudo estar presente en la jornada y fue representado por el director Gustavo Cardozo, quien resaltó la importancia de que el movimiento cooperativo “participe, opine y pueda proponer en el ámbito donde se generan políticas públicas para el movimiento”. Reafirmó su compromiso para continuar trabajando en ese sentido. Reconoció que la formación resulta compleja porque “continuamente aparecen nuevos modelos de gestión, nuevas propuestas de producción y nuevas tecnologías” y que en el aprendizaje colectivo “está nuestra posibilidad de mejorar la actividad cotidiana”.

DIMENSIÓN ÉTICA

El ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, elogió la manera en la cual la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) “visibiliza el trabajo cooperativo”, generando ámbitos locales y departamentales a efectos de que “los proyectos puedan potenciarse y proyectarse de esta forma”.

Mencionó diferentes dimensiones del movimiento cooperativo, así como también diferentes maneras de comprenderlo, aportando su experiencia personal al respecto. “El cooperativismo es, sin dudas, un factor de desarrollo económico y social, integral, un factor gravitante de la economía y de la sociedad uruguaya desde hace muchos años”, afirmó el secretario de Estado, además de entenderlo como “un factor de democratización económica”, porque en un mundo que “tiende a la concentración y a la reproducción de la desigualdad, el cooperativismo rompe con esa dinámica y democratiza decisiones”.

A su vez, el cooperativismo “es una forma alternativa en un mundo que establece como patrón de producción, de distribución y de consumo una lógica egoísta, concentradora y competitiva”, expresó Civila, haciendo hincapié en “la dimensión ética del cooperativismo, un valor que es muy importante rescatar”. Aseguró que en este tema “tienen en el MIDES a un aliado”.

“NO TIENE TECHO”

Finalizando la parte oratoria, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, aportó su visión sobre la temática. Destacó el trabajo realizado por el Programa de Formación Cooperativa, “una herramienta que quiere contribuir a la seguridad social y ayudar a desarrollar el movimiento cooperativo como una expresión de respuestas en donde muchas veces carecemos de ellas”.

Mencionó la importancia de que este evento se realice año a año en diferentes ciudades del país porque ello pone de manifiesto “el compromiso que cada uno de nosotros y de nosotras tenemos para efectivamente seguir trabajando en cómo desarrollar más capacidades, en cómo brindamos oportunidades y, donde no hay respuesta, construirla a partir de la solidaridad, del trabajo y del vínculo social entre todos”.

Significó que el movimiento cooperativo también sirvió para “albergar a muchos de nosotros tratando de salir a defender las instituciones públicas y a proclamar la democracia” y que a partir de ello el movimiento cooperativo “no tiene techo”.

Aportó que, en Uruguay, “casi la tercera parte de los habitantes estamos vinculados a una cooperativa”, ya sea “por ser cooperativistas, por trabajar vinculados a una cooperativa o por ser beneficiarios del movimiento cooperativo”, por lo que planteó que el desafío que tenemos por delante es “analizar cómo continuamos desarrollándolo”, entre otras cosas, “eliminando barreras burocráticas” porque pareciera que ser cooperativista equivale a “no tener las mismas posibilidades que el resto de la sociedad”.

RECONOCIMIENTO Y CIERRE MUSICAL

Concluida la parte oratoria, en el Día Internacional de las Cooperativas se reconoció a integrantes de la Cooperativa de Vivienda Empleados de Minas, la cual comenzó sus obras en 1993 y cuenta con 48 viviendas.

El cierre artístico de la actividad estuvo a cargo de la Banda Departamental, bajo la dirección del maestro José Aparicio.