“Desde un extremo al otro de la patria / el pueblo vibra en un clamor triunfal / al desfilar la airosa caravana / que forman los campeones del peda”. Así comienza la Marcha de la Vuelta Ciclista del Uruguay, la prueba más exigente de nuestro país, la cual, en su edición 2026, contará con un representante de nuestro departamento (al igual que en Rutas de América), a través del Club Ciclista Minas. Dialogamos con su presidente (y director técnico), Franco Gómez.
El Club Ciclista Minas fue fundado el 19 de abril de 1936, es decir que el mes próximo cumplirá sus 90 años de vida institucional, más allá de haber transitado por diferentes etapas, como suele ocurrir en toda institución deportiva. «Nosotros, en el 2001, ya estuvimos participando con el Club Ciclista Minas en la categoría de segunda y tercera de aquella época. Después se descontinuó la actividad de la institución, hasta que con mi viejo, con mi señora y con unos amigos del ciclismo de Minas, en 2019, tratamos de revitalizar todo lo que tenía que ver con la parte jurídica del club. Nos llevó más de un año de trabajo, hasta mediados de 2020, época desde la cual estamos nosotros, porque si bien se han realizado elecciones, se ha difundido en la prensa y en las redes sociales y se han acercado muchas personas, han preferido no estar al frente de la institución», comentó Gómez.
EL CICLISTA
El entrevistado, deportivamente hablando, probó suerte en el Baby Fútbol, en el club Cerrito, y luego en la sub15 de Sportivo Minas pero «el fútbol no era para mi -o yo no era para el fútbol-. Soy más de trabajar en equipo, de tratar de juntar, de sumar, y me di cuenta que en ese sentido no era el ambiente ideal para mi».
Era la época en la cual el recordado Humberto Palumbo llevaba adelante su proyecto de Ciclo Mini, con el que «hacía carreras frente a mi casa, por avenida Varela. Mi viejo (Artigas Gómez) no quería que sus hijos corrieran en bicicleta, pero mi hermano grande fue el que empezó con el ciclismo. Entré con la ayuda de un vecino, mientras mis padres estaban sesteando y ahí arrancó mi pasión por la bicicleta», confesó. Reconoció en Palumbo a un gran luchador por el ciclismo y recordó que hace unos años el Club Ciclista Minas realizó un campeonato con su nombre.
En 1996 comenzó a competirse a nivel de Codecam, propuesta a la que se sumó Franco junto a otros 15 chicos de Minas. Posteriormente corrió en la Unión Maragata, por el Club Ciclista Sauce, en el Club Ciclista Maldonado y por el Nacional de Minas, «hasta que por cuestiones del destino -ingresé a trabajar en Cementos Artigas- los domingos no podía correr y dejé la bicicleta».
Su principal referente fue Waldemar Correa. «Cuando era chico, en casa se escuchaban las carreras por radio para saber cómo iba Waldemar de las sierras», rememoró. Con el tiempo «mi ídolo en Uruguay es Milton Wynants, medallista olímpico y terrible persona, con quien estoy en contacto. Entrenamos durante dos años en Montevideo, en pista, cuando yo corría en Maldonado y fui seleccionado. Por ese motivo lo tengo como referente», argumentó.
En cuanto a sus características como ciclista, dijo que eran las propias de un pasista y llegador. «Yo era el que sacaba a embalar. En esa época corría el ‘Cabeza’ Aguilar y yo lo llevaba a la meta, siempre priorizando el trabajo en equipo».
EL PRESENTE
Desde 2020, el Club Ciclista Minas cuenta con Personería Jurídica y mantiene toda la documentación requerida vigente. En 2021 realizó el campeonato nacional de contrarreloj y ruta en Minas y al año siguiente compitió en Rutas de América. «Este año se dio la posibilidad de que Rutas volvía a Minas luego de varios años y empezamos a pensar en la idea de volver a competir, pero nuestro presupuesto siempre ha sido corto, porque nos manejamos con venta de tortas fritas, de pizzas caseras y de un bono colaboración a fin de año para solventarnos la temporada. En diciembre hablamos con los muchachos porque no había presupuesto para continuar con la temporada hasta que nos enteramos de que Rutas de América llegaría a Minas. A partir de ello se abrieron puertas que años anteriores estuvieron cerradas, como las de la Intendencia, que nos dio terrible mano para esto».
La prueba que finalizó en la zona de Penitente fue elogiada por todos. Franco Gómez compartió con nosotros la siguiente anécdota: «En 2021, la Vuelta Ciclista del Uruguay se suspendió debido a la pandemia. La Confederación del Este (Zonal del Este Deportiva) diagramó una carrera por etapas, con todos los protocolos vigentes en esos momentos, sin que las largadas ni las llegadas fueran en las ciudades. La etapa de Minas tenía prevista su llegada a Penitente. En ese momento el profesor Gustavo Alzugaray era el director de Deportes de la Intendencia, quien nos brindó un gran apoyo, pero una semana antes se decretó la suspensión de todas las actividades deportivas. Eso nos quedó en el tintero y se concretó ahora. Fue un espectáculo hermoso», calificó.
Medios capitalinos la asemejaron a etapas que se desarrollan en el Viejo Continente, apreciación con la que coincidió el entrevistado. «Es una prueba muy dura porque el camino de ingreso al Penitente es muy extenso y angosto. Verdaderamente tiene todos los condimentos».
PREPARACIÓN
Cuando el presupuesto es pequeño, como el del Club Ciclista Minas, los recursos deben potenciarse al máximo, basados siempre en el trabajo en equipo, tal cual lo realizan los competidores en la ruta. «Es un club de amigos donde todos trabajamos para un mismo objetivo. Uno pone la camioneta, otro consigue un sponsor, uno va y hace la comida... De lo contrario sería imposible», analizó el presidente de la institución.
Los detalles se manejan a partir de la experiencia recogida durante tantos años de competencia dentro de esta exigente disciplina, «porque uno, que lo vivió adentro del pelotón, ya sabe lo que se necesita cuando le toca ser acompañante. Antes de cada etapa, eso ya está pronto, tanto la hidratación como los comestibles para los muchachos», más allá de que, en general, no seamos plenamente conscientes del sacrificio que implica ser corredor de ciclismo. «Son muchas horas, muchos días a la semana, a veces dejas cosas a un lado para competir y eso, en general, no se valora como debiera».
LA VUELTA
La Vuelta Ciclista del Uruguay es la prueba más exigente dentro del calendario uruguayo, para la cual desde el Club Ciclista Minas no se establecen objetivos deportivos a ser cumplidos. «Lo primero que se les pide a los compañeros es que se cuiden. Porque terminan la Vuelta o Rutas y tienen que volver a trabajar. Lo otro es a nivel grupal, donde tienen que ser buenos compañeros entre sí. Eso es imprescindible para nosotros. Y en lo deportivo, si llegan, sería un logro buenísimo para todos», evaluó, porque desde el club no se pretende que sus ciclistas estén en la punta de la carrera, conscientes de las limitaciones existentes. «El nuestro es un club muy humilde comparado a los clubes que están en la punta, cuyos competidores van a hoteles, tienen su propio ómnibus transformado en motorhome, cobran sueldo y viven de eso. Entonces pedirle a un ciclista que labura, que entrena como puede y que a veces no está bien ‘puchereado’ que a su vez llegue en punta, no condice con la realidad. La unidad del grupo y que sean buenas personas es lo principal para nosotros. Lo que venga, será bienvenido, por supuesto, pero no nos fijamos metas deportivas específicas», puntualizó.
Si bien está confirmado que la Vuelta Ciclista del Uruguay tenga cierre de etapa en la ciudad de Minas, aún no está completamente definido el recorrido ni el punto de llegada. De acuerdo a información recabada, los ciclistas no estarían de acuerdo con que fuera en plaza Libertad, por diferentes factores. Posiblemente la meta estará ubicada frente al edificio sede de la Intendencia Departamental de Lavalleja, tras haber ingresado a la ciudad por avenida Varela.
El Club Ciclista Minas competirá en la Vuela con cuatro o cinco ciclistas. Aún restan definir detalles para establecerlo con exactitud. Bruno Prochazca, Sebastián Correa, José Cuesta y Pablo Rey están confirmados en el equipo minuano. Franco Gómez es, además del presidente de la institución, su director técnico.
Gómez agradeció el apoyo de la Intendencia Departamental de Lavalleja, así como también de Extintores Minas, Ferretería 3 banderas, Mao Automecánica, Chiqui Repuestos, Alfajores de las Sierras de Minas, G&G Servicio Integral, Ruta MT y socios y a colaboradores anónimos.
«Hubo un acercamiento cuando Neris Villalba fue director de Deportes de la IDL, pero ahora se nota otro impulso que considero va a mejorar mucho al deporte en general, para que surjan nuevos valores en todas las disciplinas. Solicitarle a la gente que se acerque para, de esa forma, poder hacer más competencias en Minas, porque son solamente dos o tres en todo el año, en Semana de Lavalleja y sobre avenida General Flores», exhortó el presidente del Club Ciclista Minas.
Nos contó la rutina diaria en competencia: «Si la etapa se larga a las ocho de la mañana, dos horas antes ya andamos en la vuelta, preparando el desayuno. A las siete, los ciclistas se levantan, desayunan, algunos toman café, otros yogurth con cereales, pan blanco o integral con jamón y dulce de membrillo. Algunos comen una banana y otros que desayunan fideos porque es pura energía para enfrentar lo que tienen por delante. Después se aprontan galletitas María con dulce de membrillo y jamón, bananas y geles de carbohidratos».
A nivel médico, los competidores se hacen un chequeo a nivel general, así como también el carné del deportista en la Secretaría Nacional del Deporte. En Minas, ergometría y análisis de sangre. «Tenemos un masajista que es todo: masajista, chofer, cocinero, es multifunción. En las caravanas siempre van dos ambulancias por cualquier cosa que pueda suceder».
El Club Ciclista Minas, próximo a cumplir sus 90 años, de esta forma, seguirá haciendo camino al pedalear, con el objetivo de conformar un grupo unido, integrado por buenas personas, más allá de los resultados deportivos que puedan registrarse. Lavalleja estará representado en la Vuelta Ciclista del Uruguay, y debería ser motivo de orgullo para todos los minuanos, quienes deberíamos valorar todo el sacrificio puesto de manifiesto para que esto ocurra.