Incursionó en el fútbol, en el básquetbol y practicó musculación, hasta que sintió que el boxeo era su deporte. Hijo del reconocido atleta Jorge Carsín, el minuano Leonardo Federico Carsín Chocho, supo abrirse camino en esta sacrificada disciplina, forjándose un nombre arriba del ring. Un nombre y un apodo, ya que en el cuadrilátero primero fue conocido como el “Bombardero minuano” y desde hace algunos años es “El Capitán”.

Además, es instructor de boxeo y está al frente de su propio gimnasio, LC Boxing. Carsín organizó la velada boxística recientemente realizada en club Sparta, en la cual que combinó combates amateurs y profesionales y finalizó con su victoria en el tercer round y por knock-out. En dicha jornada también se registró el combate de otro púgil minuano a nivel profesional, Hernán Cabrera.

DE AMATEUR A PROFESIONAL

En diálogo con Primera Página Dominical, Leonardo Carsín señaló que practica boxeo desde hace muchos años, «un deporte que me gustó desde chico, aunque en esa época de mi vida no tuve la posibilidad de entrenarlo ya que no había gimnasios específicos para este deporte en Minas».

Impulsado por su familia y por el ejemplo de su padre, el atleta Jorge Carsín, incursionó en el fútbol, en el básquetbol «e hice un poco de cada deporte hasta que logré ingresar en el boxeo, que era lo que yo realmente quería hacer».

Su primera pelea amateur fue en marzo de 2015, frente a un boxeador de 27 años y con varias peleas encima. Igualmente «pude ganarle por knock-out en el segundo round», recordó.

En 2023 debutó en el boxeo profesional. En el ámbito amateur participó en 62 peleas de las cuales perdió 12 y tuvo 2 empates. Como profesional, a las 4 peleas en las que intervino las ganó por knock-out.

REFERENTES Y ESTILO

Consultado acerca del nivel actual del boxeo uruguayo y sobre sus referentes dentro de este deporte, Carsín respondió que, junto a Gastón Sequeira, se ha ocupado por conocer la historia del boxeo en Minas, investigando en la materia para conocer si aquí ha habido boxeadores profesionales y que «hasta el momento no hemos podido encontrar ningún tipo de registro. Sí ha habido veladas boxísticas -recuerdo alguna-, pero no tenemos la referencia de boxeadores profesionales minuanos», algo que sí ocurre actualmente a partir de su participación y, como decíamos, la de Hernán Cabrera.

Considera que el boxeo, en Uruguay, «en términos generales es un deporte poco valorado en relación al potencial con que cuenta», ya que «hay boxeadores referentes, pero, sin embargo, son poco conocidos por la mayoría de las personas, ya que es un deporte que, lamentablemente, tiene poca difusión. En mi caso, siempre me gustó el estilo de boxeo de Eduardo Estela y de Eduardo Abreu, dos muy buenos boxeadores de Montevideo. Contamos también con Caril Herrera, con quien hace algunos años tuve la suerte de hacer una exhibición».

En cuanto a su estilo boxístico, el entrevistado declaró que prefiere no atarse a algo predeterminado, sino más bien a «amoldarme a cada pelea. Trato de variar, aunque sí me gusta pelear en contragolpe y larga distancia. También me siento cómodo peleando en corta y media pero, por mi físico, me favorece siempre pelear en larga distancia», definió.

LESIÓN Y ENTRENAMIENTO

Sus combates, en la actualidad, son en la categoría ligero (sus primeras peleas fueron en wélter ligero), es decir hasta 61 kilos y algunos gramos de peso.

A la última pelea arribó luego de un parate bastante largo (más de nueve meses), producto de una lesión sufrida en anterior combate, en el cual se fisuró ambas manos. En el proceso de recuperación, «recibía el alta y me volvía a lastimar la mano derecha. En ese tiempo, siempre me mantuve entrenando e incursioné en el atletismo como forma de acortar el tiempo de preparación para volver a pelear ni bien pudiera».

Superada la lesión, su régimen de entrenamiento incluye doble turno, entrenando la parte de fuerza en la mañana y la parte específica de boxeo en la tarde, actuando como sparring en Montevideo, Ciudad de la Costa y Maldonado porque «es la forma de retomar el rodaje y de potenciarte».

Luego del parate impuesto por la lesión, para enfrentar este nuevo desafío, «inicié con la bajada de peso con más anticipación que en otras ocasiones para no llegar muy sobre la fecha y con lo justo, a partir de un plan de alimentación que debo seguir estrictamente porque la primera pelea que tiene un boxeador es con la balanza. A su vez, al evento tuve que organizarlo de punta a punta y eso me trajo un poco abajo en el tema del peso. Afortunadamente, en estos años que llevo como boxeador nunca he fallado en la balanza, siempre he dado el peso pactado. Esta ocasión no fue la excepción y logramos hacerlo sin mayores dificultades».

Consultado específicamente acerca de la organización de la velada boxística recientemente realizada en club Sparta, aseguró que encargarse de esa tarea y, al mismo tiempo, prepararse para la pelea, «resultó bastante movido y complejo», ya que «uno no puede concentrarse tanto como quisiera en la pelea porque la intención es siempre la de brindar un buen espectáculo en general, por lo que no puedes descuidar ninguno de los aspectos organizativos. Igualmente logré delegar algunas cuestiones y quedamos contentos con los logros obtenidos, que eran los que esperaba, que todo saliera lo mejor posible, una velada muy linda y con muy buena repercusión de parte de la gente». Por supuesto, cerrar la velada con una victoria y por knock-out en el tercer round «fue lo más lindo de todo». Afirmó que en su carrera boxística «nunca me gustó estudiar en demasía a mis rivales», sino que «siempre busco imponer mi boxeo ante cualquier rival, obviamente respetando a todos, pero sin miedo a nadie».

En esta ocasión, al rival de turno lo había visto boxear en una oportunidad en Montevideo, pero, con sinceridad, «no le presté mucha atención. Me habían contado que era bastante fuerte, que le gustaba pelear en corta y media, y bueno, tratamos de trabajar sobre eso, pero sin mayor referencia». Durante el combate, «me sentí muy cómodo», más allá de que «tenía un poco de miedo por las lesiones sufridas en las manos, ya que volver a lastimarme me generaba esa duda al principio. Después me sentí bien, empecé a tirar bien los golpes, lo pude mantener a distancia, trabajando con mis manos rectas. Lo estudié los dos primeros rounds y en el tercero, cuando vi que se descuidaba, pude conectar unas buenas manos y terminar con el knock-out».

DISCIPLINA, AUTOESTIMA Y VALORES, FACTORES CLAVES

Leonardo Carsín Chocho es, además, instructor de boxeo. Desde el año 2018 cuenta con su propia academia, LC Boxing, ubicada en Carabajal casi Aníbal del Campo (planta alta), en la cual ha formado a deportistas que participaron de la velada, en este caso realizando exhibiciones.

En cuanto a los beneficios de la práctica del boxeo, desde su experiencia comentó que a su academia concurren niños desde los siete años y que se trata de un deporte que «recomiendo porque te enseña mucha disciplina, te eleva la autoestima y te enseña valores, lo que realmente es el esfuerzo y el sacrificio por uno mismo. El deporte es salud y eso es lo que inculco a través del boxeo, porque el sistema de entrenamiento es muy completo, no solamente en el sentido de la competición, sino también en cuanto a la recreación, porque se hacen trabajos en bolsa, que es donde uno trabaja la parte de descargas». Además, se trata de una disciplina deportiva complementaria con otras propuestas, potenciando la preparación física «para mejorar nuestro rendimiento. Por eso el boxeo es tan bueno y por eso se lo recomiendo a todos».

Admitió que, en líneas generales, falta apoyo institucional para la práctica de este deporte, más allá de destacar el respaldo de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) en el último tiempo, sobre todo en cuanto a «acercar el boxeo a los barrios, ya que estoy dictando clases en La Filarmónica y en barrio Garolini, obviamente con algunas carencias, pero con ganas, que es lo principal».

A su vez, en la velada recientemente desarrollada «contamos con el apoyo de varios sponsors, así como también de la IDL, quienes nos dieron una gran mano para solventar en parte los costos de la actividad», destacó.

Hasta el momento, Leonardo Carsín no tiene ninguna pelea pactada en el futuro cercano, pero todo puede cambiar de un momento a otro. «Sí tenemos una invitación para el mes de julio, para viajar a Argentina, aunque falta que se concrete», contó. Por supuesto, continúa entrenando y «preparado para que cuando suene el teléfono, esté listo para competir. Aquí el boxeo profesional es así: te llaman de un día para el otro y tienes que embarcarte o prepararte y ajustar todo para pelear en poco tiempo. Por eso siempre recomiendo mantenerse activos, preparados para cuando vuelva a sonar el teléfono, máxime en estos tiempos donde, afortunadamente, se está empezando a mover con mayor intensidad el boxeo profesional en Uruguay. Eso es motivante porque, de no haber tantas peleas profesionales, ahora hay fin de semana por medio. Eso es muy positivo porque te abre nuevas puertas y te brinda la posibilidad de salir adelante».

Le comentamos que en anterior entrevista que le realizamos, hace varios años, en el mundo del boxeo se lo conocía como el «Bombardero minuano». Supimos que, con el tiempo, ese apodo cambió. «Ahora me dicen ‘El Capitán’, en referencia a que formo parte de la Cooperativa Integral de Boxeo de Tala, Canelones. Soy uno de los referentes más antiguos de la cooperativa y bueno, desde 2017 o 2018, me apodan de esa manera. Te agradezco por esta nueva entrevista, por la difusión y porque se valore todo el sacrificio que uno hace para tratar de representar al departamento o al país en donde nos convoquen. Estoy muy contento con lo que se viene cosechando y motivado para seguir adelante, para seguir creciendo», concluyó.