La propuesta nació en pandemia. A iniciativa del profesor Ariel Aviaga, se buscó posicionar a Polanco desde el punto de vista turístico, para que las personas conozcan la zona y se conecten con su esencia, poniendo en valor su identidad y su entorno natural. Actividades deportistas, históricas y científicas se combinan en el complimiento de ese objetivo.

POLANCO

Ariel Aviaga es docente en educación física y ha ocupado cargos de dirección en instituciones públicas de enseñanza secundaria de nuestro medio. También estuvo al frente de la Dirección de Deportes de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL). Más allá de ello, Polanco está y estará por siempre en su horizonte. «Polanco significa mucho para mí. Es mucho más que un lugar físico, son mis raíces, una parte fundamental de quién soy», comentó orgulloso a Primera Página Dominical.

Es el lugar donde creció, donde fue a la escuela, «donde se formaron mis primeros recuerdos, mis valores y mi manera de ver el mundo. Es el espacio que me vio crecer y el que guarda mi historia y algunos de mis vínculos más queridos. Por eso representa mi origen, mi sentido de pertenencia y es para mi una referencia emocional que sigue muy presente».

Por aquella zona de nuestro departamento siente «una conexión muy profunda» que define como «emocional, casi instintiva», además de pertenencia, «como que todo tuviera sentido allí, como si cada rincón formara parte de mi historia y de lo que soy». Es un lugar donde «crecí, donde aprendí, donde construí mis primeros vínculos y es allí donde están guardados recuerdos que me marcaron para toda la vida».

Cuando piensa en Polanco, no piensa solo en un sitio, sino, por el contrario, «en una parte de mí mismo. Es un espacio que me da identidad, que me conecta con mis raíces y que, de alguna manera, siempre me hace sentir en casa».

Nos contó que Polanco es «un pequeño paraje», de esos lugares donde «la gente se conoce, donde hay cercanía y donde las cosas simples tienen mucho valor», al contar con «una identidad muy marcada, principalmente por una descendencia vasca, con la presencia de muchas canchas de frontón». Y entre los edificios emblemáticos e históricos de la zona, no podíamos obviar la Pulpería La Reja, «que actualmente la tiene Emilio Ramírez».

SEGÚN PASAN LOS AÑOS

Consultado acerca de los cambios que aprecia en la zona, transcurrido el tiempo desde su infancia al presente, respondió que el despoblamiento general rural ha impactado particularmente en Polanco, más allá de que el desarrollo ha permitido «más conexión con el exterior a través de las redes sociales y de las nuevas tecnologías» y porque «quizás, en ciertos aspectos haya más movimiento». Otra de las variantes más notorias se centra en la forma de relacionarse, junto con la práctica de algunas costumbres de antes que «ya no están tan presentes como sí lo estaban en mi niñez».

Aviaga extraña de su Polanco natal la vida familiar. Lamenta que algunos de sus integrantes «ya no estén. Extraño aquella vida, la de una infancia feliz, yendo a la escuela o esperando el ómnibus para comprar el pan, esa vida tan sencilla... Hoy me doy cuenta de que fui muy feliz».

En relación a las nuevas generaciones, el vínculo con Polanco «sigue existiendo, pero se vive de una manera diferente. Posiblemente ya no sea tan auténtico, ni tan fuerte como antes», opinó, ya que «hoy hay más acceso a otros mundos, a la tecnología, a las redes sociales, a la posibilidad de estudiar o de trabajar en otros lugares. Eso hace que muchos jóvenes no sientan el mismo arraigo o sentido de permanencia que tenían generaciones anteriores». Pero, al mismo tiempo, hay jóvenes que «resignifican ese vínculo, valorando lo propio desde otro lugar, la tranquilidad, la identidad y la historia. Algunos incluso eligen quedarse o regresar, pero con una mirada distinta, más consciente», expresó.

EXPERIENCIA

La propuesta Experiencia Polanco surgió durante la pandemia, en un momento donde todo se detuvo «y donde aparecieron nuevas formas de mirar lo cercano», afirmó Aviaga, creador de esta iniciativa a través de la cual busca «dar a conocer un lugar que me identifica y que forma parte de mi historia y de mi raíz».

El proyecto Experiencia Polanco tiene como objetivo central «posicionar a Polanco desde un punto de vista turístico a futuro, mostrando su valor más allá de lo cotidiano». La forma de hacerlo fue pensada «desde algo muy propio del lugar en relación al deporte y a la naturaleza».

A través de estas actividades se busca que las personas no solo visiten Polanco, sino que «lo vivan, que lo recorran y que se conecten con su esencia».

Planteado de este modo, Experiencia Polanco «no es solo una propuesta deportiva sino también es una propuesta turística, es una manera de compartir el lugar desde adentro, poniendo en valor su identidad, su entorno natural y todo lo que lo hace único».

Todo comenzó a partir de la realización de un trail, ahora identificado como «el más campero del Uruguay» porque, necesariamente, «debía estar ligado a las raíces de la zona» y, al mismo tiempo «tener una identidad muy personal».

Se incorporó otro público a la propuesta y se diseñó el cicloturismo, a través del cual «invitamos a la gente a conocer las sierras de Polanco en bicicleta».

La tercera propuesta dentro de Experiencia Polanco tiene que ver con el astroturismo, la cual «se comparte con docentes de historia, como es el caso de Roberto Bonilla, quien se refiere a toda la parte histórica de Polanco, y a la observación del cosmos, con el profesor Rodrigo Sierra».

La primera actividad del año dentro de Experiencia Polanco se realizó el 2 de mayo, con el primer astroturismo en las sierras de Polanco. «Lo desarrollamos con cupos agotados y fue una experiencia única en las sierras, compartiendo una jornada diferente donde la naturaleza, la historia y el cosmos se unieron en una noche inolvidable».

Durante la actividad, «no solo recorrimos los senderos y asperezas de nuestra sierra; también disfrutamos de una charla de historia junto al profesor Roberto Bonilla y una de astronomía a cargo del profesor Rodrigo Sierra». El marco fue una fría noche de otoño,  «teníamos dificultades en el terreno por las últimas lluvias, pero cada desafío del camino formó parte de esta aventura. Nos recordó lo importante de salir de la rutina, de sentirnos vivos y superar obstáculos».

El 17 de mayo se realizará la sexta edición del Trail Experiencia Polanco, el trail más campero del Uruguay, en un circuito que en su mayoría se desarrolla en monte nativo por las asperezas de Polanco, sobre dos distancias: 14km y 7km.

«Decidimos cerrar los cupos porque tenemos más de 180 inscriptos. También contaremos con invitados, no solamente a los corredores a quienes convocamos a conocer la zona; también hemos fomentado el emprendedurismo, tanto en Polanco como en Barriga Negra, donde los vecinos arman su stand para la venta de productos elaborados por ellos mismos».