65 deportistas de todo el país compitieron en equitación, natación y atletismo en la XXV Olimpíada Especial (FIDES - Compensar) realizada en Bogotá, Colombia. Mikaela Fajardo y Lucía Silva representaron brillantemente a nuestro departamento en natación. En esta edición de Primera Página Dominical, Mikaela, quien obtuvo varias medallas en 25 metros espalda, compartió detalles de la formidable experiencia. También se refirió a las barreras que siguen enfrentando las personas en situación de discapacidad, a pesar de las cuales, como todo deportista, no renuncian a su constante superación y se plantean nuevos desafíos y metas.
La historia de Mikaela, con sus particularidades, por supuesto, es la de muchas personas que, en situación de discapacidad, se transforman en inspiración para la comunidad que integran. Valoran los abrazos, premian con sonrisas francas, no especulan ni son mezquinos. Con el soporte de sus familias, de los incondicionales de siempre, sorprenden con sus logros y avances, porque detrás de cada uno de ellos recorrieron un proceso tortuoso, en algunos casos doloroso física y emocionalmente, y nunca se dieron por vencidos. Mikaela encontró en el deporte, en la natación, el ámbito adecuado en el cual disfrutar, aprender y superarse.
Mikaela Fajardo González nació el 27 de octubre de 2004 en el hospital Dr. Alfredo Vidal y Fuentes. Contó a Primera Página Dominical que su familia se integra por sus padres y su hermano y que en la actualidad «hago natación y actividades de gimnasio tres veces por semana», sumado a tareas específicas de fisioterapia dos veces por semana. «Me gusta mucho ir a nadar», confesó.
Nació con mielomeningocele, también conocido como espina bífida abierta, un defecto congénito en el que la médula espinal y las meninges (membranas que la recubren) sobresalen de la espalda del bebé a través de una abertura en la columna vertebral.
Esta condición es una forma de defecto del tubo neural y puede variar en severidad, dependiendo de la ubicación y de la extensión de la abertura.
El mielomeningocele ocurre cuando el tubo neural, que eventualmente se convierte en el cerebro y la médula espinal del bebé, no se cierra completamente durante el embarazo. Aunque la causa exacta no se conoce, se cree que una combinación de factores genéticos y ambientales puede estar involucrada.
La falta de ácido fólico en la dieta de la madre durante el embarazo es un factor de riesgo conocido.
«Sinceramente, vivir en situación de discapacidad a veces se me hace muy difícil», reconoció, porque «no en todos los espacios hay accesibilidad» y porque debido a esa razón «no puedo hacer todas las actividades que quisiera realizar».
Mikaela se define como «alegre y con ganas de vivir la vida» y, si bien en cuanto a la vida en sociedad, «en general me he sentido bien, sí debo decirte que también me ha tocado sufrir algunos episodios de discriminación. De todos modos, gracias a Dios, son más los momentos en los que me he sentido bien que los momentos feos, pero sí, queda mucho por hacer en esta materia, más allá de que algo se haya avanzado en el último tiempo».
El deporte es muy importante en su vida y en muchos sentidos. En la faz competitiva, por ejemplo, Mikaela manifiesta que «afortunadamente en todo lo que me he propuesto me ha ido bastante bien, ya que con mucho esfuerzo logré clasificar a la XXV Olimpíada Especial (FIDES – Compensar) realizada en la ciudad de Bogotá, en Colombia. Tanto esfuerzo tuvo su hermosa recompensa. Me apasiona todo el tema del deporte. Proponerme algo y no parar hasta lograrlo».

No se basa en una dieta específica como deportista. Entrena de lunes a sábados y por su cuenta trata de cuidarse “lo más que puedo en la alimentación, una cuestión que también es fundamental dentro de este recorrido. Aumento las cargas en los entrenamientos y tengo la constancia de estar dispuesta a dar lo mejor de mí en cada etapa del proceso para llegar lo mejor posible a ese tipo de competencias», continuó.
En ese sentido, destacó el trabajo, el compromiso y el respaldo de la profesora Serrana Hernández, «una profesional con mucho conocimiento y con enorme experiencia, lo cual nos permite a sus alumnos, personas en situación de discapacidad, a que luego de tanto esfuerzo logremos cumplir nuestros sueños».
Ya con las medallas rodeando su cuello, Mikaela se tomó una selfie junto a su madre, Yanet González, quien la acompañó en el viaje, y escribió en redes sociales: «Gracias por estar a mi lado en esta competencia en Bogotá, por apoyarme incondicionalmente y por creer en mí incluso en los momentos en que yo dudaba. Tu presencia me da fuerza, tu voz me calma y tu abrazo me recuerda que nunca estoy sola.
Gracias por secar mis lágrimas cuando las emociones me desbordan, por levantarme cuando siento que no puedo más, y por ser ese refugio constante en medio del caos. Todo lo que he logrado lo llevo contigo en cada paso, porque tú eres mi mayor motor y mi inspiración más profunda.
Te amo con todo mi corazón», publicó Mikaela.
“VAMOS POR MÁS”
La semana pasada dialogamos con Enrique Duarte, creador de Senderismo para todos - Turismo accesible en Uruguay. Conocimos en profundidad una propuesta única por sus características en Uruguay. En el transcurso de la charla, Enrique nos contó puntualmente la actividad desarrollada durante la peregrinación a la Virgen del Verdún realizada en marzo pasado y que de ella había participado nuestra entrevistada. «Tiene una preciosa historia de vida», nos dijo y se transformó en nexo para que pudiéramos concretar esta entrevista. «Me enteré de que existía esta posibilidad de subir el cerro. Era la oportunidad que tenía para cumplir un sueño hasta ese momento pendiente, visitar a la virgencita. Realmente fue experiencia hermosa», valoró.
«Mis sueños deportivos pasan por seguir por este camino, por continuar logrando mis metas. En el plano personal, mis sueños van un poco de la mano porque las cosas que he logrado a través del deporte me han ayudado a salir adelante en mi vida cotidiana».
Mientras emprendía el regreso a Uruguay, junto a fotografías en el avión, escribió: «Misión cumplida». Así de simple, así de sencillo. «¡Qué alegría tan grande siento! Cerré mi participación en los Juegos Fides Olímpicos con el corazón lleno de emoción y de orgullo. Haber alcanzado el segundo puesto en mi categoría es un logro que me llena de felicidad y que me impulsa a seguir adelante.
Gracias a quienes creyeron en mí, a mis entrenadores, compañeros, familia y amigos que me apoyaron en cada paso. Este podio no es solo mío, es de todos ustedes. Me voy con una medalla, sí, pero sobre todo me voy con recuerdos hermosos, amistades nuevas y la certeza de que los sueños se alcanzan con esfuerzo, alegría y pasión.
¡Vamos por más!», exclamó. Ante todo, se siente «orgullosa de lo que fui, de lo que soy y de lo que estoy construyendo», expresó.