El Museo Nacional del Grabado fue creado en diciembre de 1999, a partir de un acuerdo suscrito entre la Fundación “Lolita Rubial”, en ese entonces la Intendencia Municipal de Lavalleja (IML) y el Club de Grabado de Montevideo. El museo es propiedad de la fundación y cuenta con el apoyo de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura y del Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes de la Universidad de la República. Dialogamos con el doctor Gustavo Guadalupe, secretario ejecutivo de la Fundación “Lolita Rubial”.
Dedicado al grabado en todas sus formas de expresión, el Museo Nacional del Grabado, único por sus características en Uruguay, es uno de los pocos existentes en el continente americano. Posee una amplia colección de gráfica contemporánea uruguaya e internacional que abarca desde la estampa tradicional hasta el arte digital, y un archivo de ex-libris y miniprint internacional actual. Entre sus principales objetivos se encuentra preservar y salvaguardar la obra de los grabadores uruguayos, contribuir al fortalecimiento del estudio y de la difusión del grabado y sus diferentes técnicas: las tradicionales (litografía, aguatinta, xilografía, aguafuerte, serigrafía, punta seca, etc.) y las nuevas tecnologías (arte digital, heliografía, xerografía, las técnicas mixtas, las experimentales, etc.), dentro y fuera de fronteras, creando un espacio propicio para el debate y el intercambio entre los artistas, sus diferentes técnicas y propuestas estéticas. Desde 1999, y hasta 2004, funcionó en salas de teatro Lavalleja de Minas.

UNA NUEVA ETAPA
En junio de 2024, la Fundación «Lolita Rubial» y la Intendencia Departamental de Lavalleja conformaron un nuevo acuerdo, el cual permitió que el Museo Nacional del Grabado funcionara de manera más independiente en cuanto a lo edilicio, trasladándose a las nuevas instalaciones del complejo «Ángel Ugarte» de barrio Estación. «Esta es la concreción de un sueño, porque en el año 1992 la Fundación ‘Lolita Rubial’ creó el Museo del Humor y de la Historieta, que tiene su sede en el teatro Lavalleja. Ese museo fue un hito cultural para Minas, ya que fue el único museo de humor gráfico, de caricaturas, historietas e ilustración del país, y porque marcaba la ruta de que Minas tuviera las dos alas o las dos patas de lo que es la gráfica. Uno el arte gráfico de los ilustradores que publican en los medios de difusión y otro lo que es el grabado, como arte, que data de tiempos inmemoriales, inventado por los chinos, y que nos llega con la década del ’60. Con un empuje muy grande dado por el Club del Grabado de Montevideo y esa amplitud llevó a que nuestras charlas habituales, con el hoy fallecido profesor Ignacio Márquez, integrante de la fundación y asesor de plástica, surgió la idea de generar un museo dedicado al grabado», declaraba el doctor Gustavo Guadalupe al firmarse el convenio.
En setiembre de 2024 se inauguró el museo en instalaciones del complejo cultural y deportivo «Ángel Ugarte», con una exposición abierta y permanente para todo el público, con obras de grabadores uruguayos y extranjeros.
En nombre de la Fundación «Lolita Rubial», Gustavo Guadalupe, previo al protocolar corte de cinta, manifestó que sentía «una enorme alegría al poder abrir este lugar físico para que exponer en forma permanente obras de grandes grabadores uruguayos. Con este Museo Nacional del Grabado abierto, Minas va a disponer de las dos salas de la gráfica, el Museo del Humor y la Historieta, en teatro Lavalleja, y el Museo Nacional del Grabado, en el complejo ‘Ángel Ugarte’, con lo cual se conjunta todo lo que es el arte gráfico en esta ciudad. Va a posibilitar una recorrida cultural museística que permitirá convocar a salones y a concursos nacionales e internacionales con pie en el museo, invitando a grabadores uruguayos y extranjeros».
PROCESO
El doctor Gustavo Guadalupe, secretario ejecutivo de la Fundación «Lolita Rubial», en diálogo con Primera Página Dominical, recordó que el Museo Nacional del Grabado fue creado en 1999, en acuerdo entre la fundación, la Intendencia de Lavalleja y el Club de Grabado de Montevideo, con el apoyo del Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes y la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura de la época, y que desde el 12 de setiembre del año pasado, cuenta con un lugar físico «donde exponer una parte, una selección de las obras que posee». Significó que «es muy importante» para la fundación, ya que, con este museo, conjuntamente con el Museo del Humor y la Historietas, Julio Suárez «Peloduro», que funciona en teatro Lavalleja de Minas, «se conforman los dos museos dedicados a la gráfica existentes en el país», ambos ubicados en la ciudad de Minas, por cuanto constituyen «un aporte importante a la cultura departamental».
Desde su creación, en 1990, la Fundación buscó «generar hechos culturales que contribuyeran a la transformación de la ciudad de Minas en epicentro cultural, en la ciudad cultural de las sierras, como a nosotros nos gusta llamarla». Ante ello, fortalecer los museos de la ciudad y que estos sean únicos en el país «es un aporte sustantivo a las características de la ciudad», expuso Guadalupe y destacó que Uruguay tiene «una rica historia de grabadores» que dejaron su huella desde la primera mitad del siglo XX hasta nuestros días y que, ante esa realidad, «que no existiera en Uruguay un museo dedicado al grabado era una falta que tenía el país». Recordó la iniciativa formulada por parte del profesor Ignacio Márquez en el seno de la fundación en cuanto a la creación del Museo Nacional del Grabado, con el apoyo del profesor Javier Alonso, de Raúl Catellani, de Leonilda González y de integrantes del Club de Grabado de Montevideo.
Desde 1999 y hasta el 2024, el museo realizó, conjuntamente con la fundación, actividades diversas que incluyeron llamados a salones nacionales de grabado, a salones de ex-libris y al Premio Internacional del Grabado. Mientras esto ocurría, la fundación adquiría un acervo de obras de grabadores nacionales y extranjeros a partir de generosas donaciones.
EN EL MUSEO
Desde su creación, la Fundación «Lolita Rubial» ha procurado «generar espacios para que el público minuano y del país en su conjunto puedan ver obras de artistas nacionales, en este caso técnicas del grabado y del humor gráfico, la caricatura y la historieta en el caso del Museo del Humor y la Historieta».
Quien en la actualidad arriba al complejo «Ángel Ugarte» de Minas, aunque «aún resta señalización adecuada», reconoció Guadalupe, tiene la posibilidad de ingresar al Museo Nacional del Grabado y contemplar obras del maestro Raúl Catellani, obras con formas de animales fantásticos y con figuras de reminiscencia precolombina, «conjuntamente con una serie de paneles explicativos que van desde el origen del grabado en el mundo hasta nuestros días», exhibiéndose distintas etapas en la humanidad «para llegar al grabado con un hito como fue la creación de la imprenta, lo cual generó una gran transformación y permitió replicar en papel y a partir ello poder hacer muchas copias. Esto también permitió que el grabado pudiera desarrollarse como arte popular», resaltó, ya que «fue y es un arte popular por permitir, a través de una placa o matriz, que puedan hacerse muchas copias de él, podamos venderlas a menor precio de lo que implicaría una obra de arte, que a su vez es una pieza única». Encontraremos también la historia del museo, desde su fundación, en 1999, junto con «las intensas etapas que tuvo que atravesar hasta llegar al 12 de setiembre, día de su inauguración en el complejo ‘Ángel Ugarte’, y una descripción de las actividades que el museo ha realizado a lo largo del tiempo».
Ya en la sala encontraremos una selección de 99 obras del acervo total de la fundación (2.500 obras, unos 500 grabadores extranjeros -representantes de 55 países- y obras de unos 200 grabadores uruguayos), con importante presencia de los tres maestros que la fundación tomó como referencia para crear el museo: Raúl Catellani (1927-2015), Pascual Grippoli (1933-2020) y Leonilda González (1923-2017), «integrantes del histórico grupo La Cantera».
En el recorrido, disfrutaremos de obras de Claudio Anselmi, Óscar Ferrando, Pedro Peralta, Omar Santos, Gladys Afamado y Javier Alonso. En cuanto a técnicas, se mezclan clásicas, xerografía, aguafuerte, lino grabado, fotografiado y estampa digital. Entre los grabadores extranjeros, obras de Liliana Esteban, Ignacio Martínez y David García, entre otros.
PENDIENTES
Admite Gustavo Guadalupe que «un faltante que tiene esta colección que se exhibe es de grabadores de la primera mitad del siglo XX». Dado que la fundación ha obtenido todos los grabados que posee en base a donaciones generosas de los distintos grabadores, tanto nacionales como extranjeros, no ha podido acceder a las obras de algunos maestros contemporáneos y de otros de la primera mitad del siglo XX, ya que la fundación «no posee medios económicos suficientes como para poder obtenerlas. Por supuesto que nos gustaría enriquecer el acervo del museo con estas obras. Por ello estamos analizando de qué forma en un futuro podremos obtener algunas obras de diferentes grabadores contemporáneos y de otros de la primera mitad del siglo XX de Uruguay», expresó. El Museo Nacional del Grabado necesita de una sala accesoria en la cual poder realizar muestras de grabado.
«La fundación se encuentra planificando las actividades de 2026. Si bien no podemos adelantar si existirá alguna actividad específica de trascendencia en torno al grabado, sí nos han visitado muchos grabadores nacionales, talleres de grabadores uruguayos y críticos, quienes nos han expresado el beneplácito de lo que es la modesta muestra que significa este museo, con 99 obras expuestas, el único Museo Nacional del Grabado que hay en el país y que se pudo lograr con el apoyo de la intendencia de Lavalleja, algo que es trascendente para Minas y para el país en su conjunto», manifestó Guadalupe.
«Quienes nos visitan quedan impresionados con el acervo del museo», prosiguió, porque «aún pequeño en su cantidad de obras, la calidad de las obras expuestas y de los grabadores presentes en él es trascendente. La ciudadanía de Minas no tiene cabal idea de lo importante que es que la ciudad posea estos dos museos dedicados a la gráfica en el país», declaró el doctor Gustavo Guadalupe, secretario Ejecutivo de la Fundación «Lolita Rubial».