En la sede de UTEC, frente a plaza Libertad, se presentó el libro “200 años del nacimiento de Uruguay – La provincia que se hizo país” de Gabriel Quirici Franzi, a cargo de los profesores Álvaro Barate, Lía Panero, y Marcos Fernández y una extensa exposición del propio autor.
MUCHA GENTE
Barate dio la bienvenidos al público que colmó la sala de la UTEC. Acompañaron el evento el diputado Javier Umpiérrez, el exintendente Herman Vergara, varios integrantes del gabinete de direcciones de la IDL y un importante número de docentes y estudiantes. Barate agradeció a Quirici, por estar en la presentación y a Ezequiel Alemán, que abrió las puertas de la UTEC.
INTERESANTÍSIMO
Seguidamente invitó a hacer uso de la palabra a Panero, quien destacó que “el período me pareció interesantísimo, el planteo de los 200 años de independencia, el que no tenga ninguna fecha la carátula del libro, que me parece lo más importante y Quirici lo plantea muy bien, hace un análisis muy claro del proceso de la independencia. Si bien hay fechas que son puntuales, no es como proceso de la fundación de Montevideo que no hay fecha. Acá se tienen fechas. Y tradicionalmente en la historia del manual de toda la vida, la independencia es en 1825. Pero es un proceso que no es para dejarlo clavado en el 25 como que fue al principio. Me parece interesantísimo que este en el título ‘nacimiento de Uruguay, la provincia que se hizo país’. Porque el proyecto artiguista no era este país. Por algo Artigas no volvió nunca”.
¿Y 1828?
“El 25 de agosto es un feriado rojo. ¿Y por qué no hay nada en 1828? Me parece buenísimo que esté planteado como un proceso de independencia, porque en el 25 hubo un episodio interesantísimo, muy válido, en una asamblea se hace ejercicio de la voluntad popular, de soberanía, no lo resuelve uno solo, la ley del 25 no es decreto, es una ley de una asamblea, y hay otras leyes que se complementan, como es la incorporación a las Provincias Unidas. Nunca falta un alumno que con más chispa diga: ‘¿Pero cómo? Si es independiente, ¿por qué se incorpora a las Provincias Unidas?’ Y no es simple de explicar eso, porque era independiente de todo poder extranjero. Pero por otro lado, nos colgamos del vecino. 1825 -de atrevida y por ser honesta con lo que creo-, para mí es la independencia de derecho. Es legal y está escrita, esa es una ventaja importante, es lo que después va a servir para otros argumentos”.
“NO, NO PASÓ NADA”
“¿Qué pasa después de 1825? El protocolo y la ley quedan prontos, todo muy bien. ¿Algún caballo de los portugueses se movió y se fue? No, no pasó nada. ¿Cómo se llegó al 1828? Hay un impase que no es fácil de explicar. En el 28, ¿se levantaron orientales? No. ¿Qué pasó en el 28? Si en el 28 es una resolución que es totalmente foránea si se quiere, y todo por la presión que hay”.

PIVEL Y LA HISTORIA
“Una amiga y yo estudiamos libres desde acá, ya con hijos las dos. Pudimos llegar a tener todavía clases con don (Juan) Pivel (Devoto) al que no se animaron a echarlo en la época de la dictadura, porque era como tirar la historia al medio del Río de la Plata. En los últimos años de don Pivel, todavía daba clase en el IPA. No se podía entrar de pantalones, había que dejar la cédula en la puerta y don Pivel nos autorizó a ir de oyentes, cuando la secretaría no nos dejaba entrar al IPA. Don Pivel fue, pegó cuatro gritos y una vez por semana íbamos a escuchar la clase de historia nacional y americana. Don Pivel en ese momento tenía a su hijo preso, no por tupamaro, por blanco, porque era de (Wilson) Ferreira Aldunate. Don Pivel explicaba determinadas cosas que nos quedaron para toda la vida”.
COALICIONES CIRCUNSTANCIALES
“Él (Pivel) nos dijo, por ejemplo, que las grandes coaliciones servían circunstancialmente, que después era difícil gobernar. Pero sobre todo nos dejó tan claro cuál era realmente el proyecto que tenía (José) Artigas para la provincia y qué era lo que había sucedido después. Y siguiendo la otra escuela después de don Pivel, de Washington Reyes Abadie, de Brusquera, de Tabaré Melogno. Por ejemplo Reyes Abadie -ya más allá del bien y del mal-, dijo una cosa tan sabia: ‘Si seremos complicado: tenemos el nombre del país más largo de todo el mundo, República Oriental del Uruguay. Tenemos tres banderas nacionales. ¿Para qué? Cuando sería tan simple que nos llamáramos Ponsonbylandia”. A mí me causa gracia. Somos como un acto gracioso del diplomático británico que necesitaba entrar por el Río de la Plata, a buscar lo que precisaba y a vender lo que vendía, pero no en medio de un conflicto. ¿Qué quería? Un lugar tranquilito. Así como inventaron Suiza, Austria allá, había que inventar un estado tapón acá. Entonces, ¿qué mejor que nosotros fuéramos un paisito, que además tenía el puerto de aguas profundas? Hoy nos reímos, fue una gracia inglesa, pero por intereses y a partir de ahí le come la oreja a Pedro I en Brasil y en el 1828 resuelven irse y dejarnos limpitos. Entonces, la independencia nuestra no es tan simple”.
DESDE AFUERA
“Es una serie de factores internos, sin quitar el mérito de los intereses económicos de los de afuera, lo que realmente querían era no depender de nadie. Pero por otro lado, es tan entreverada la madeja que tampoco nos resulta sencillo responder: ¿Cuál es la fecha de la independencia? Me pareció bárbaro el planteo del libro, que es un proceso con etapas diferentes. En cada una se cocinan cosas distintas. Me traje un manual del Perú cuando estuve. Habla de la independencia del Uruguay, habla del Uruguay, nos dice Uruguay solito, no le pone todo el título y habla del 25, pero de una independencia incompleta, y no aclara más. Me traje de Cuba otro manual, donde la independencia del nuestro país es en el año 28, cuando realmente el territorio queda absolutamente limpio de cualquier poder extranjero, de vecino, de europeo, de lo que fuere. Entonces, es interesante ver cómo lo ven desde afuera, así como nosotros vemos la independencia de ellos también. Me parece buenísimo que se haga ese planteo del nacimiento del Uruguay y la provincia que se hizo país. Es decir, no es el paisito que salió al galope por ahí. Porque no es simple y son etapas muy distintas la del 25 y la del 28 que completan el nacimiento del Uruguay”.
LIBRO
El profesor Marcos Fernández destacó luego que “el libro tiene una muy buena presentación, la editorial (Banda Oriental) es muy buena. Creo que el autor (Quirici) propone un recorrido sobre el libro con algunas interrogantes que nos van llevando por el camino de forma muy didáctica, y muy amena, nos va despertando cierta curiosidad por querer leer el libro”.
ACCESIBLE A TODO PÚBLICO
“Esta discusión que plantea Lía ya la tuvieron hace cien años. La independencia, ¿cuándo es? ¿El 25 o el 30? ¿Cómo se dio este proceso de independencia? En el libro está bastante clara, con un lenguaje que puede acercar a un público que no es habitual de los libros de historia. Es un libro que está muy bien elaborado, con un relato accesible y que el público en general puede acceder a él, con una construcción muy didáctica, bien de profesor de Historia, con aportes, y con imágenes. Las imágenes ayudan muchísimo a ese lector que está el otro lado del libro, pueda interpretar realmente lo que el autor elaboró y proyectar justamente en el libro”.
ESTADO Y DESPUÉS NACIÓN
“Está muy bueno lo que dedica a los procesos de la construcción de los estados. Uruguay se asume primero como estado y luego se construye como nación. Este libro aporta a diferenciarnos como nación, a diferenciarnos como uruguayos y no porteños o no brasileños. Hay procesos que son complicados de explicar cuando damos clases de historia y por ahí alguno que no se duerme en nuestras clases y nos pregunta: ‘¿Pero por qué el 25 de agosto? ¿Por qué Uruguay después del 28? ¿Y por qué la bandera? ¿Y por qué?’ Bueno, creo que en este libro está todo eso”.
ANACRONISMOS
“Muchas veces cometemos anacronismo y no tomamos en cuenta, lo que pensaban los hombres y las mujeres del pasado. En ese tiempo principalmente los hombres, ¿no? Aquellos que tienen sobre todo el poder y sobre todo intereses. Y creo que la historia de alguna manera se construye de intereses y en este libro están remarcados algunos intereses que tenían en el territorio, principalmente cuando habla de la industria de los saladeros y todo lo demás, que eso es muy importante. En cuando a las instituciones, a las reglas de juego con las cuales jugaba la sociedad, era una sociedad que se estaba construyendo. Eso se ve en la Constitución del 30, una constitución que es liberal y conservadora. Apuesta a un Estado liberal y conservador. Ahí lo dejo”.
CLARO Y DIDÁCTICO
El profesor Barate señaló que “traje los trencitos por las dudas para no olvidarme a nada. Celebro mucho este libro de Gabriel (Quirici), porque hacía falta una obra clara, que explicara la complejidad del proceso del 1825 al 1828. Para los profesores de historia explicar la transición del 25 al 30 nos lleva un trabajo importante, porque nos faltan textos como estos. Este libro explica clara y didácticamente el proceso de cómo se llegó a la independencia en nuestro país. No simplifica, manifiesta toda la complejidad que hubo. Nunca falta un alumno que pregunta cuál es el color punzó, y en el libro está la respuesta. Explica qué es la soberanía. Aborda todas las perspectivas de cualquier tema histórico: político, social, económico, las mentalidades, y hasta se permite el lujo de meter chusmerío, cuando habla de lord Ponsonby, en dos páginas lo retrata. O hace una cantidad de preguntas: ¿Tenemos varias fechas de nacimiento? ¿Los orientales querían o no crear un país independiente? ¿Qué pasó con la gente que había seguido a Artigas en su proyecto federal de crear la Liga de los Pueblos Libres? ¿Qué es eso que Lavalleja decía orientales argentinos? ¿Y Rivera no había sido el lugarteniente de los brasileros? ¿Por qué no separamos en las Provincias Unidas? ¿Nos traicionaron los porteños? ¿Fuimos producto de una mala guerra y una peor paz? ¿Quedamos independientes de rebote o por casualidad? ¿Nos inventó Inglaterra? Todas son preguntas que salen en las clases y que por suerte Gabriel las responde”.
SENTIMIENTO DE NACIÓN
“Otra cosa que para mí fue muy novedosa, que me gustó mucho, es que históricamente los historiadores tienen esta tendencia a nivel mundial, de querer crear el mito de nación previo a la independencia. Ana Ribeiro me encanta porque una vez lo dijo: ‘Somos una nación que crece en complejidad a medida que va naciendo’. Y Gabriel hace referencia a que tuvimos nuestras guerras internas, distintas opciones, pero que hay muchos países que la tuvieron y nadie cuestiona su sentimiento de nación. Brasil tuvo una la República de Ipiranga por diez años y nadie cuestiona el sentimiento de nación fuerte que tiene Brasil. Estados Unidos, nadie puede cuestionar el nacionalismo que tiene, y sin embargo tuvo una guerra intestina de cinco años que casi partió en dos el país, y hoy es una nación consolidada y fuerte”.
LORD PONSOMBY
“Me pareció una exquisitez que en dos páginas -capítulo 14- Quirici hace referencia a la misión Lord Ponsonby, que tuvo un objetivo menor y otro mayor. El menor, alejar a Ponsonby de Londres porque tenía un amorío con una favorita del rey. Y el rey dijo: ‘Lejos lo quiero a este muchacho, mándemelo lejos’. Gabriel escribe (leyó) ‘El segundo, recuperar la dinámica comercial, levantar el bloqueo y el sitio, y que el Río de la Plata volviese a ser navegable por Inglaterra’. Y más abajo agrega que al llegar a la región tuvo un intercambio diplomático, habla de los negocios del cuero, de la economía, de la industria y mete la política”.
DISCREPANCIA
“Discrepo con Gabriel en la parte que considera que el Abrazo de Monzón fue una correteada a Rivera. Yo estoy más con Morales Padrón cuando dice que Rivera era de un chambón, un novato, en verdad considero que Rivera fue víctima de una arreada.
Estoy un poquito más con esa idea porque si hay algo que tenía Rivera, es que era un militar de fuste”.
DISYUNTIVAS E INDECISIONES
“Para terminar, me guardé la parte que dice: ‘Pero en Uruguay, como también sucede en otras partes, es común creer que los habitantes de los territorios hoy definidos como estados desde siempre persiguieron el objetivo de ser, lo que son en el presente. A veces se considera poco patriótico tener dudas al respecto. Sin embargo, todas las construcciones nacionales enfrentaron disyuntivas e indecisiones y el desenlace de los conflictos de los que nacieron, nunca estuvo escrito de antemano’. Y de acá está la parte que más me gustó: ‘Y conocer a la patria en sus complicaciones nos puede llevar a quererla más’. Y este libro nos ayuda a conocerla más y gracias por eso”.