Sábado y domingo pasados se desarrolló en todo el país la 31ª edición del Día del Patrimonio, en este caso centrada en: 1825–1830 Bicentenario en todos los pagos. Como ocurre desde hace unos años, en Lavalleja las actividades se prolongan durante un mes, convocando a un número creciente de participantes. Sobre este y otros temas dialogamos con el arquitecto Juan Martín Frachia, presidente de la Comisión Departamental de Patrimonio de Lavalleja.
La nueva Comisión de Patrimonio Departamental quedó conformada de la siguiente manera: Juan Martín Frachia (presidente), Carol Aviaga (secretaria), Alda Pérez (tesorera), Ana Caballero, Roberto Bonilla, Cecilia Manzione, Gerardo Palumbo y Julio Ibarra (vocales) y como administrativo Pablo Baubeta. Se trata del segundo período en el cual Frachia preside este grupo de trabajo. «Es un honor presidir la comisión, un orgullo y a la vez un enorme desafío, porque todo lo que hemos luchado y tratado de difundir en torno al patrimonio departamental, sentimos que está dando sus frutos, porque día a día se integran más instituciones y actividades, en este caso con motivo del Día del Patrimonio, el cual, en Lavalleja, desde hace un tiempo a esta parte, se conmemora durante un mes», comenzó diciendo el arquitecto Juan Martín Frachia a Primera Página Dominical.
Reconoció que históricamente requirió de mucho esfuerzo conformar la Comisión Departamental de Patrimonio. «A la prueba está que se conmemora la 31ª edición del Día del Patrimonio y durante 20 años en Lavalleja se realizaron actividades muy puntuales para conmemorarlo, ya que la comisión, a nivel departamental, tiene una antigüedad de solamente 11 años. Afortunadamente transitamos una etapa bien diferente, contentos por todas las actividades que se han podido concretar con excelente participación del público, lo que demuestra la avidez que el tema despierta en la gente». Más allá de que los tiempos coincidan con los de la Semana de Lavalleja, «que es el evento de mayor atracción en el departamento, sabemos que se trata de públicos diferentes, con objetivo distintos, que la gente lo ha entendido de ese modo y que por eso acompaña cada una de las actividades que organizamos».

NUEVA INTEGRACIÓN
Con el cambio de gobierno departamental, se procedió a la renovación de la integración de la Comisión Departamental de Patrimonio, la cual se concretó hace poco más de un mes. «En este tiempo hemos buscado que la gente recorra diferentes edificios del departamento. Así se lo hicimos saber las instituciones y coordinamos con ellas para que la gente pueda participar de recorridas, visitar la nueva sede de la Junta Departamental, el edificio de AFE, la Jefatura de Policía o el entorno de plaza Libertad. Con ese énfasis trabajaremos de aquí en adelante», anunció.
Sumó también a la sede del Centro Universitario Regional Este (CURE) de la Universidad de la República (UDELAR), ubicada en el barrio Estación, «institución que mostró sus instalaciones, más allá de que tiene cinco años de instalada. Y así con todas las instituciones que deseen sumarse a esta iniciativa abriendo sus puertas, porque las instituciones públicas son de todos, forman parte del patrimonio de todos».
Por supuesto que las actividades no se limitan a la capital departamental, sino que se extienden por el territorio de todo Lavalleja. De esta manera, revalorizando valores patrimoniales, algunas zonas han visto resurgir su actividad. «Es otra constante que se ha mantenido en los últimos años», definió Frachia al respecto, porque «desde la comisión realizamos la debida coordinación con comisiones de patrimonio locales de algunas de las localidades del interior, como Batlle y Ordóñez o la ciudad de José Pedro Varela, lugares que cuentan con sus propias actividades. Impulsamos esa coordinación con lugares que incluso se han convertido en municipios a efectos de reconocer, promocionar y difundir todo el patrimonio que está presente en las localidades».
DISTINTAS ESCALAS
El trabajo de la Comisión Departamental de Patrimonio no se reduce al Día o al Mes del Patrimonio, sino que es una tarea que se desarrolla durante todo el año y que, en algunos casos, tal vez por desconocimiento, algunas acciones o por presunta inacción ha deparado severas críticas a los integrantes de este grupo de trabajo. Por ello es fundamental delimitar conceptos para comprender de qué hablamos cuando nos referimos a bienes patrimoniales. «Cuando hablamos de lo patrimonial, debemos tener en cuenta distintas escalas. Por estos días, en plaza Libertad, podemos disfrutar de una muestra de reproducciones de obras del Museo del Prado de Madrid. Muchas de ellas, en su estado original, son patrimonio de la humanidad. Esa es una escala, digamos más global. Luego tenemos la escala nacional, como, por ejemplo, el Ventorrillo, Villa Serrana, tanto el lago como el Mesón de las Cañas, la Catedral, el Teatro de Lavalleja o el Molino Viejo, que en esta edición del Día del Patrimonio no pudimos visitar ya que se encuentra en plena etapa de refacción. Todos ellos son monumentos nacionales. En cuanto al Molino Viejo, nos hemos contactado con la arquitecta a cargo de las obras y logramos que en una segunda etapa puedan colocarse las aspas representativas de este edificio, algo que se planteó en su momento y que no había sido autorizado».
Aclaró que «no todo lo antiguo reviste valor desde el punto de vista patrimonial», más allá de que instó a que los edificios, en términos generales, cuenten «con mayor protección desde ese punto de vista. Hay cuestiones antiguas que no son protegidas patrimonialmente y otras modernas y que ya forman parte de nuestro patrimonio, aunque no tengan un reconocimiento patrimonial, ni departamental, ni nacional, nuestros edificios emblemáticos, junto con actividades y cuestiones inmateriales». También hizo mención a la «escala de ciudad» y a la «escala de barrio». A modo de ejemplo, «los habitantes de cada barrio saben cuál fue la primera casita construida en la zona o dónde estuvo ubicada la primera sede de un club barrial. Todo ello también forma parte del patrimonio, en este caso dentro de una escala más acotada», explicó. «Será patrimonio del barrio, de la ciudad, del departamento, a nivel nacional o de la humanidad, como ocurre con diferentes construcciones de Colonia del Sacramento o concretamente con el frigorífico Anglo, actual Museo de la Revolución Industrial, ubicado en Río Negro. Lo importante es que hay patrimonio, que tenemos patrimonio y que existe un fin de semana para poder disfrutarlo, porque todos podemos recorrerlo. De repente a un edificio al que cotidianamente no visualizamos como corresponde, en el marco del Día del Patrimonio lo apreciamos desde otro punto de vista, con otra mirada, acompañados de nuestros hijos o de nuestros nietos. Es fundamental abrir esos espacios a la comunidad, que los vecinos puedan visitarlos y disfrutarlos como corresponde».
EDIFICIOS COMUNALES
En el actual período de gobierno, el arquitecto Juan Martín Frachia está encargado del área de Edificios comunales de la Intendencia Departamental de Lavalleja. «Es un camino nuevo, porque a pesar de que el cargo ya existía, no se encaraba desde un punto de vista edilicio», declaró.
En la actualidad, «estamos recorriendo todos los edificios comunales del departamento, asesorando y analizando cómo podemos mantenerlos, recuperarlos y arreglarlos en todo lo que respecta a su mantenimiento. En algunos casos ya empezamos a actuar y a realizar reparaciones».
Para el entrevistado es motivo de alegría poder desarrollar su tarea profesional en su ciudad, en su departamento. «Uno hace la carrera porque le gusta el área, la disciplina. Cuando me recibí opté por desarrollar la actividad profesional en nuestro medio. Hace más de 27 años que soy arquitecto y prácticamente ya terminando mi carrera me toca actuar en el área de la Intendencia, luego de haberlo hecho a nivel de escuelas y de liceos del departamento. Recorrer toda Lavalleja, conocer el departamento en profundidad desde lo arquitectónico, encarar una nueva etapa en la Intendencia, en la que aplicar lo aprendido, es para mi motivo de alegría, junto con la docencia, donde ya estoy jubilado y siento la satisfacción de tener exalumnos en matemática y dibujo, algunos que hoy son profesores en estas áreas, o colegas arquitectos que me comentan que les gustaban mis clases y que decidieron seguir mis pasos. Eso hace que sienta un orgullo indescriptible. Son las mejores recompensas que se pueden recibir. Son ellos los que tienen que continuar».
Arribando al final de la charla con Primera Página Dominical, el arquitecto Juan Martín Frachia, presidente de la Comisión Departamental de Patrimonio de Lavalleja convocó a la ciudadanía a participar de las actividades, especialmente en la que estará ocurriendo el 24 de octubre con la visita a la Sala de Sesiones de la Junta Departamental y al despacho del Intendente Departamental.