Agosto de 1958. John Wayne, celebridad del séptimo arte, buscaba las locaciones ideales para filmar El Álamo, que estrenaría dos años después. Las serranías minuanas estuvieron en su radar, pero desistió de hacer aquí el rodaje. Su presencia no pasó desapercibida, aunque las crónicas sobre tan ilustre visita son muy escasas. En el intento de reconstruir aquel acontecimiento, entrevistamos a Christian Font, periodista, actor, docente y murguista.

Marion Robert Morrison fue un icónico actor, director y productor de cine estadounidense, ampliamente reconocido por sus papeles protagónicos en películas del género western y bélico durante la Edad de Oro de Hollywood. Apodado The Duke (El Duque), se convirtió en un símbolo de la masculinidad ruda y los valores tradicionales estadounidenses. Nació el 26 de mayo de 1907 (Winterset, Iowa, Estados Unidos), se casó tres veces y tuvo siete hijos. Fumador empedernido durante gran parte de su vida, fue diagnosticado con cáncer de pulmón en 1964, lo que le llevó a la extirpación de un pulmón. Falleció de cáncer de estómago el 11 de junio de 1979, a los 72 años, en Los Ángeles.

EL ALAMO, LA PELÍCULA

En Argentina y en Uruguay, Wayne y su equipo buscaban locaciones para filmar El Álamo, película que se convertiría en un clásico del cine en 1960. John Wayne fue el director de este film que se centró en el ataque de las tropas mexicanas a El Álamo.

Se trata, básicamente, de un western de 1960, basado en un hecho real ocurrido durante la guerra de independencia de Texas, la batalla de El Álamo. En 1836, la guerra de la independencia de Texas estaba en pleno curso. Durante 13 días, un grupo de 185 hombres resistió el asedio del ejército mexicano compuesto por más de 7 mil hombres, liderado por el presidente Antonio López de Santa Anna. Los soldados texanos, bajo órdenes de no dejar pasar a ese ejército, costara lo que costara, sacrificaron sus vidas en El Álamo para detener al ejército mexicano, causándole graves pérdidas.

Christian Font, periodista, actor, docente y murguista
Christian Font, periodista, actor, docente y murguista

 

EN NUESTRAS SIERRAS

En 1958, John Wayne, se hospedó, junto a un grupo de asesores y de artistas durante su permanencia en la ciudad de Minas en el entonces Hotel Garibaldi (Hotel Verdún) y conoció, entre otros lugares clásicos de nuestro entorno, el Parque de Vacaciones.

Ingresando en el tema que nos ocupa, Christian Font aportó a Primera Página Dominical que por aquellos años «había un minuano, crítico de cine y a su vez empleado de la aerolínea Pan Am (Pan American World Airways), Hugo Rocha, quien, además, hablaba inglés de manera muy fluida y era periodista. Conoció a unas cuantas figuras de Hollywood había en aquel tiempo, como Walt Disney, por ejemplo, tanto que tuvo que ver con la llegada de Walt Disney a Montevideo, en 1941». De esta manera, afirma Font, «Rocha medió para que Wayne se acercase a Uruguay a conocer sus paisajes. Se hospedó en el Hotel Garibaldi (Verdún) y visitó el Parque de Vacaciones».

Nuestro entrevistado explicó que lo expresado está debidamente documentado en varios libros y en sitios web especializados. Una de las publicaciones es La vida proyectada, de Álvaro Sanjurjo Toucon, donde «la portada tiene una foto de John Wayne en el Parque de Vacaciones».

John Wayne fue productor y director de la película -su primera película como director- y para hacerla dispuso de una gran inversión.

REPERCUSIONES

«A la película le fue bien, razonablemente bien, con un presupuesto de 12 millones de dólares, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial», valoró Font. De todas formas, «a su inversión total, Wayne terminó recuperándola con la venta de la película por derechos televisivos, a principios de los ‘70. A El Álamo le fue bien o muy bien; a la que no le fue bien fue a una remake de El Álamo, una película de 2004, una suerte de nueva versión que tuvo una gran inversión y a la que no le fue bien. Es por ello que, si uno digita en el buscador: ‘El Álamo, taquilla’, salta el dato de 2004 y aparecerá algo catastrófico, pero a la de 1960 le fue bien, lejos del rotundo fracaso de la versión de 2004".

EN EL PARQUE DE VACACIONES

De acuerdo a información a la cual pudimos acceder a través de crónicas periodísticas, John Wayne estuvo durante dos jornadas en nuestra zona. En Minas, tal como señalamos, se hospedó en Hotel Garibaldi, y desde allí salió a recorrer las serranías y valles minuanos, aunque su itinerario se vio restringido debido a las severas inundaciones que se registraban en la región en esos momentos. El 24 de agosto de 1958, John Wayne almorzó en el Parque de Vacaciones. Entre las fotografías que inmortalizaron su visita, se aprecia su ingreso al comedor Los Tilos, junto al ingeniero Enrique Peláez, funcionario de UTE, y luego almorzando con el minuano Hugo Rocha. Desde hace un tiempo, y a modo de recordatorio de tan ilustre visita, en la colonia vacacional se diseñó un camino que lleva el nombre de John Wayne, sendero que se extiende desde la caballeriza hasta el Descanso de Mauri, con 400 metros de recorrido. «Este sendero termina en la intersección del camino de acceso al Parque y el que va a la porqueriza. Su nombre es en honor al famoso actor estadounidense John Wayne, quien comenzó su carrera en 1920, alcanzando su mayor éxito entre las décadas de 1940 y 1970. Su imagen ha quedado asociada al western y al cine bélico. Visitó el Parque de Vacaciones el 24 de agosto de 1958, buscando escenarios para su película El Álamo», establece una placa instalada en el lugar a modo de referencia.

ARTEFACTOS

El 7 de noviembre de 2015, el artista plástico coterráneo Luis Peña inauguraba en Hotel Verdún «Artefactos», una muestra a través de la cual destacaba la presencia y relación que con la sociedad minuana mantuvieron dos personalidades que allí se hospedaron: el actor estadounidense John Wayne y el presidente de Bolivia Víctor Paz Estenssoro. «Se trata de cuatro instalaciones en el interior del país, en lugares no convencionales para el arte. Es decir, salir del circuito de las galerías, de los museos, e ir a este tipo de espacios, que puede ser un comercio, un hotel, un centro cívico o una Catedral», declaraba Peña en aquel momento a Semanario AREQUITA. Para concretar su propósito, se introdujo en una previa e intensa etapa de investigación, recabando diversos testimonios. «En el caso de Paz Estenssoro, me remonté a la recordada rueda del mate. De John Wayne, supe que vino a Minas gracias a Hugo Rocha, que según dice la historia, lo conoció en Buenos Aires buscando locaciones para la película ‘El Álamo’. Como no le dieron mucho corte allá, lo invitaron a que viniera a Minas pero, por diferentes motivos, entre ellos los costos, resolvió no hacer la película acá». En esa búsqueda surgió un personaje muy recordado y querido, don Raúl De Luca, «amigo de Hugo Rocha, quien viendo pasar en un vehículo a John Wayne quedó patitieso y no atinó a hacer nada».