Una jornada inédita y por tanto histórica se vivió en Minas con el relevamiento patrimonial de su casco histórico, efectuado por más de 140 estudiantes universitarios. La actividad se enmarcó en el convenio marco firmado entre la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) y la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) en diciembre de 2025, el cual se renovó luego de 25 años. Además, la IDL firmó un convenio con la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (DINOT) del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT), que aportó los recursos para la financiación del proyecto.
Iniciándose la intensa jornada de trabajo, en la oficina de Turismo de la IDL, Primera Página dialogó con los arquitectos Felipe De los Santos, director de Ordenamiento Urbano y Territorial de la IDL, Laura Cesio y Ernesto Spósito, en representación de la FADU.
DESDE LA IDL
“Para nosotros es un día muy importante, para esta dirección y para la IDL en cuanto a la construcción de un nuevo instrumento de ordenamiento territorial del que dispondrá el departamento”, además de mantener “el vínculo sostenido que ha generado esta administración con la Universidad de la República (UDELAR), que tiene como resultado esta actividad con estudiantes y docentes de la FADU, quienes se encuentran realizando este inventario de patrimonio arquitectónico y urbanístico de la ciudad de Minas”, informó De los Santos.
Recordó que el convenio con la FADU fue renovado en diciembre del año pasado, luego de 25 años, lo cual posibilitó un acuerdo específico para la realización de este inventario con la participación de “140 estudiantes que están cursando la asignatura transversal de patrimonio”.
Para la dirección a su cargo, la tarea determina “el inicio de un nuevo instrumento de ordenamiento territorial que tiene la financiación para su realización de parte de la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial”, constituyendo “una oportunidad para la IDL en cuanto a desarrollar otras actividades con los vecinos y vecinas de la ciudad de Minas” y, de esa manera “construir esta mirada colectiva sobre el patrimonio de la ciudad”.

EDIFICIOS PATRIMONIALES
Además de lo estrictamente relacionado al inventario realizado, se efectuó una cacería patrimonial, “una actividad lúdica y cultural que llevamos adelante junto a la Dirección de Deportes de la IDL con el objetivo de invitar a vecinos y vecinas a recorrer la ciudad y a conocer los distintos bienes y a reconocer nuestro patrimonio departamental”, continuó.
A su vez, se procedió a la colocación simbólica de dos placas, una en Club Minas y la otra en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Minas, a través de las cuales “se reconoce a ambos edificios como patrimonio departamental”, en decisión basada en el decreto de creación de la Comisión de Patrimonio Departamental. “Lo que se busca con esta acción es que la ciudadanía pueda conocer e identificar fácilmente que estos inmuebles tienen un reconocimiento en términos de patrimonio”.
CHARLAS
En la tarde, en teatro Lavalleja, se desarrollaron dos charlas, una vinculada a la arquitecta María Luz Morosoli, “primera arquitecta del departamento de Lavalleja, con una extensa trayectoria, recogiendo su trabajo como columnista de Semanario Arequita, donde mensualmente realizaba informes sobre distintos bienes patrimoniales y diferentes miradas de la ciudad de Minas. En la charla nos acompaña la docente arquitecta Laura Cesio, quien desde hace mucho tiempo trabaja en temáticas de arquitectos uruguayos y quien en particular ha realizado un trabajo de relevamiento sobre este trabajo de María Luz Morosoli en semanario Arequita”.
La otra charla fue dedicada a la gestión del patrimonio vinculada al instrumento de ordenamiento territorial y al inventario del patrimonio. En ella participó el arquitecto Ernesto Spósito, “quien, además de ser docente de la FADU, trabaja hace muchos años en el Área de Patrimonio y Planificación de la intendencia de Montevideo, por lo que es muy interesante poder conocer y difundir las implicancias que tendrá este instrumento de ordenamiento territorial en el departamento de Lavalleja”.
El cierre institucional de la actividad se efectuó con la actuación de la Banda Departamental en teatro Lavalleja, contándose en el acto de cierre con la presencia de autoridades nacionales, específicamente de la arquitecta Paola Florio, directora nacional de Ordenamiento Territorial.
DESDE LA FADU
La arquitecta Laura Cesio, en representación de la FADU, explicó que el trabajo realizado en Minas constituye “un gran estímulo en muchos sentidos”. Por un lado, “permite un eslabón más de un trabajo sostenido a lo largo del tiempo que realiza la FADU en relación a los inventarios patrimoniales, este en particular en el interior del país, lo que permite una salida de la capital y un acercamiento a arquitecturas y a patrimonios de enorme valor que no han sino tan valorados o difundidos como sí ha ocurrido con la arquitectura de la capital”.
Se trata de “un instrumento que permite investigar, generar conocimiento y formar a docentes jóvenes” y, al mismo tiempo, “es una herramienta pedagógica en tanto están involucrados los estudiantes a través del curso transversal de patrimonio, lo que permite hacer un ejercicio de mirada, de evaluación y de valoración de conocimientos de distintos tipos de arquitectura, de distintos momentos históricos para poner en juego la capacidad de análisis crítico”, es decir, se trata de “un ejercicio de aprendizaje fantástico para los estudiantes”.
Por lo expresado, “desde la FADU, agradecemos a la IDL por esta maravillosa oportunidad que nos brinda”.
ESTILOS ARQUITECTÓNICOS
El trabajo realizado permitió a los estudiantes identificar diferentes estilos arquitectónicos empleados en la construcción de la ciudad. “Ese es uno de los desafíos”, continuó Cesio, refiriéndose a la identificación “no solo del periodo en el que fueron realizadas las obras, sino de los distintos aspectos que se involucran, desde los constructivos y los tecnológicos, hasta identificar sistemas constructivos y artesanías vinculadas al momento histórico, así como también tendencias desde el punto de vista estilístico-formales y de lenguajes arquitectónicos”.
En ese aspecto, la ciudad de Minas en particular “cuenta con obras de destacados arquitectos uruguayos, por ejemplo, la casa de Julio Vilamajó, proyectada por Vilamajó, y más avanzando el siglo XX, obras de Lucas Ríos, de Basil y Viola, de la propia María Luz Morosoli, obras de enorme valor de otros periodos históricos”.
ORGANISMO VIVO
El arquitecto Ernesto Spósito reconoció también la oportunidad que la IDL brindó a la UDELAR y especialmente a la FADU para poder cumplir con cometidos fundamentales. “Habitualmente trabajamos en la formación, en la educación de los estudiantes. Además, en nuestro instituto se investiga permanentemente y a su vez este encuentro nos permite hacer la tarea de extensión”, es decir, “que los estudiantes se formen trabajando para el medio y generando un producto que le va a servir a la IDL y a los ciudadanos de Minas”.
Por otro lado, el profesional sostuvo que “la ciudad es un organismo vivo” y que por lo tanto “poder reconocerlo desde el punto de vista patrimonial y reconocerlo en todas sus capas, en su complejidad, es muy importante”.
A través de la investigación se arriba a la conclusión de que “hay un patrimonio local que merece ser preservado” para que, a su vez, “sea la herramienta para la construcción del futuro, porque partimos de la premisa de que el patrimonio no es simplemente conservar, sino identificar la memoria para luego seguir generando nuevas capas”.
La construcción de Minas se dio respetando estrictamente lo establecido por las Leyes de Indias. “A partir de ello, la ciudad ha ido evolucionando, ha incorporado otras capas de valor. Nuestro trabajo hoy es identificarlas y situarlas, descubrir, podríamos decir, el ADN de ese organismo, para, una vez establecido, seguir creciendo. No detenernos en las Leyes de Indias y quedarnos con el conocimiento, sino que, sin desfigurar esa herencia, continuar proyectando el futuro de la ciudad”, añadió el profesional.
Cesio analizó que la ciudad “es la suma de épocas, que se construye permanentemente” y que esto debe hacerse “preservando la memoria y los valores que el pasado nos legó y sumando a esa construcción histórica”, ya que la ciudad “no se detiene, no es un instrumento congelado en el tiempo, sino que se adapta y va cambiando e incorporando capas a lo largo del tiempo. De eso trata el patrimonio”, estableció, exhortando a “desmitificar o a revertir la idea asociada al patrimonio con lo antiguo”, por cuanto patrimonio “es incluso lo que construimos hoy y lo que estamos proyectando hoy para mañana”.
ÉNFASIS Y COHERENCIA
De los Santos mencionó que la actividad “tiene coherencia con otros énfasis de la gestión” comunal, citando, a modo de ejemplo, “el trabajo que se realiza en el mismo ámbito en el que se desarrolla el inventario, que es el área central de la ciudad, determinadas estrategias que viene empleando la IDL, no solamente desde la planificación territorial, sino también desde la ejecución de obras de infraestructura”. En ese sentido refirió a la revitalización del área contigua al teatro Lavalleja para la construcción de una semi peatonal, afirmando que estas iniciativas “en forma coherente tienen que ver con la construcción de la ciudad y con una mirada sobre este sector de la ciudad que entendemos es muy valioso y que queremos seguir construyendo desde una perspectiva colectiva”.
SISTEMATIZACIÓN DE DATOS
El jerarca comunal aportó que el inventario realizado cuenta con una base de datos que permite “no solo tener luego la información padrón a padrón, sino poder mapear esa información y obtenerla sobre toda el área”, a partir de una metodología rigurosa que así lo permite.
“Es una fotografía de un momento dado. Por eso el inventario es una herramienta que tiene un valor en el tiempo luego del cual hay que revisarlo, porque la ciudad es dinámica, cambia y porque los inventarios requieren de una actualización periódica”, continuó, para convertirse, de esa manera, en “una herramienta muy importante para la planificación, para orientar los lineamientos que se le quiere dar al sector y para obtener datos ciertos sobre los cuales trabajar”.
Se trató por consiguiente de la primera etapa del inventario como instrumento de ordenamiento territorial. El trabajo continuará en el transcurso de 2027, también en convenio con la FADU, en el cumplimiento de plazos establecidos en el acuerdo.
“Realizada la primera etapa, que es el relevamiento, avanzaremos hacia la construcción de este instrumento y sobre las instancias de participación que este requiere, que involucran la mirada de vecinos y vecinas sobre los distintos bienes y acerca de la catalogación de los mismos en distintos grados de protección. Aspiramos a que en el próximo año podamos avanzar para elevarlo a la Junta Departamental de Lavalleja (JDL), la cual, al final de todo el proceso, es la que va a aprobarlo”, manifestó para finalizar el arquitecto Felipe De los Santos.