Taller Acuarela e Ilustraciones Soy Flooori que lleva adelante la tallerista Florencia Gastambide, finalizó el trabajo 2025, en La Casa Encantada, con una muestra de sus talleristas variada en temática, técnicas, colores y formas, lo que enriqueció la muestra.

FRESCURA Y RIGIDEZ

Gastambide señaló que “el taller tiene hoy una base muy diversa, y eso es algo que me emociona y me enorgullece. En el taller de niños participan chicas y chicos a partir de los 6 años y hasta los 13. En el taller de adultos asisten adolescentes y personas adultas de distintas edades; no hay un límite, porque el dibujo no entiende de edades. Lo más lindo que sucede es el intercambio entre generaciones. Los más chicos y jóvenes llegan con una frescura y una libertad enormes, dibujan sin miedo, juegan, prueban. Los adultos, en cambio, muchas veces llegan con estructuras más rígidas, con miedos o con la idea de ‘yo no sé dibujar’, y en ese cruce algo se afloja. Se permiten probar, equivocarse, reírse de lo que sale mal y volver a disfrutar del dibujo como cuando eran niños. Ese clima es parte esencial del taller”.

Variedad temática, colorido y mucha creatividad en el taller.
Variedad temática, colorido y mucha creatividad en el taller.

ACUARELA

Respecto a las preferencias de los talleristas en el uso de técnicas, Florencia manifestó que “la acuarela es la técnica principal que trabajamos en el taller. Es una técnica muy noble, pero también impredecible, y eso la vuelve ideal para aprender a soltar el control y confiar en el proceso. A partir de la acuarela se suman lápices de colores, tinta, marcadores y técnicas mixtas, que cada alumno va incorporando según sus intereses, su curiosidad y su momento creativo”.

LA TEMÁTICA ES EL DISFRUTE

Sobre las temáticas, por la exposición realizada, se pudo que ver que es variada, la tallerista señaló que “aparecen mucho los animales, la naturaleza, los personajes, los mundos fantásticos y, en algunos casos, el retrato”.

Gastambide señaló que “no hay una única dirección: cada alumno va encontrando su propio lenguaje visual. Mi rol es acompañar ese proceso, no imponer un estilo. Los acompaño desde la técnica, con referencias, ejercicios y propuestas, pero también desde el humor, la escucha y la cercanía. Siempre digo que lo importante es disfrutar del proceso, equivocarse con humor, aprender del error y volver a intentar sin miedo”.

CONSOLIDACIÓN Y COMPROMISO

Al consultarla sobre qué evaluación hace de este año de su taller en La Casa Encantada, con una sonrisa amplia y los ojos muy iluminados responde: “La evaluación de este año es muy positiva. Fue un año de crecimiento, de consolidación del grupo y de muchísimo compromiso por parte de los alumnos. Se generó un espacio de confianza real, donde cada persona pudo expresarse, avanzar a su ritmo y sentirse parte. Hubo mucho disfrute, mucho trabajo creativo constante y una sensación de pertenencia muy fuerte. Para mí eso es fundamental: que el taller sea un lugar al que den ganas de ir, un espacio cuidado, donde el arte esté asociado al bienestar, al encuentro y al disfrute, y no a la presión, al resultado o a la comparación. Cuando el espacio es amable, los procesos creativos florecen de otra manera”.

EXPECTATIVAS

Las expectativas tenés para el año 2026, dijo Florencia que “tenemos muchas ganas de seguir profundizando este camino. Me gustaría ampliar las propuestas del taller, generar instancias más específicas por técnicas y por edades, y también abrir más espacios de muestra y de encuentro. Me interesa seguir construyendo un taller que crezca, pero de manera cuidada, sin perder la cercanía ni la calidez. Que siga siendo un lugar donde las personas se sientan cómodas, acompañadas y motivadas a explorar su creatividad. También espero fortalecer aún más el vínculo con la comunidad y que el taller continúe siendo un espacio cultural activo y presente en la ciudad”.

DOCENTE Y ARTISTA

Al preguntarle si solo hace docencia o tiene su obra propia, Florencia dijo que “además de la docencia, desarrollo mi trabajo como ilustradora. Realizo ilustraciones personales, trabajos para marcas, proyectos editoriales y colaboraciones, y participo en muestras colectivas y eventos culturales. La docencia y la producción artística conviven de forma permanente: una alimenta a la otra y se potencian mutuamente. Y como suele decirse, casa de herrero, cuchillo de palo (risas). El espacio donde más muestro mi trabajo hoy es Instagram (@soyflooori). De todos modos, esta pregunta deja planteada una deuda pendiente y un desafío interesante para el próximo año: pensar y concretar una muestra más personal”.

LA CASA ENCANTADA

Respecto a la evaluación del 2025 y las metas para el año 2026 de La Casa Encantada, manifestó Florencia que “hoy La Casa Encantada funciona gracias a la autogestión de los talleristas que trabajamos allí y al aporte de los socios colaboradores. Es un espacio que se sostiene con mucho trabajo colectivo, compromiso y amor por lo que se hace. La evaluación es muy buena, porque se ha consolidado como un punto de encuentro para talleres, muestras, charlas y actividades artísticas. La Casa Encantada es un lugar donde pasan cosas, donde la cultura está viva y en movimiento. Para el 2026, la meta es seguir fortaleciendo ese rol: ampliar la propuesta cultural, sumar nuevos públicos y continuar construyendo una comunidad creativa, abierta y cercana, donde el arte tenga un lugar cotidiano y accesible. Pueden encontrar las propuestas para el verano en nuestras redes @lacasaencantadacc Quiero agradecer especialmente a Primera Página por acercarse siempre a La Casa Encantada y por difundir lo que sucede aquí. Es muy importante poder contar lo qué pasa en estos espacios, porque visibilizar la cultura local es una forma de cuidarla, sostenerla y hacerla crecer”, concluyó Florencia.