Del 25 al 29 de marzo, Minas será sede del Festival Wang 2026 en su quinta edición, un encuentro de arte urbano que propone intervenir distintos puntos de la ciudad mediante murales, talleres y actividades para la comunidad. Organizado por Casa Wang, un colectivo artístico con casi 12 años de trayectoria a nivel nacional, el festival trabajará en una estrecha colaboración con organizaciones e instituciones locales en pro de procesos participativos que integren identidad y creación. Sobre esta interesante propuesta, entrevistamos a Pilar Barreiro, productora general -y gestora cultural- del festival.

En diálogo con Primera Página Dominical, explicó que el festival tiene una característica muy particular, «es producido por un colectivo de artistas que se llama Casa Wang, en el que estamos nucleados en la Ciudad Vieja, Montevideo, más allá de que varios de los artistas que lo integran son del interior del país». La institución está próxima a cumplir 12 años y el festival nació como una necesidad. «Varias personas del colectivo se dedican a pintar murales y había una necesidad de tener un festival de arte urbano en Uruguay (hay otros dos festivales de estas características)».

Las cuatro primeras ediciones se desarrollaron en Montevideo y por primera vez, en Minas, se realizará en el interior del país. «Si bien varios de los artistas ya han pintado en el interior, como festival será la primera vez. En esta edición queríamos llegar al interior y la idea es continuar las próximas ediciones, de ser posible, en el interior, donde nos parece que hay una necesidad mayor en cuanto a acercar el arte urbano a la gente», analizó la entrevistada, quien hizo mención a que en nuestra ciudad, el año pasado, se llevó a cabo otro festival, «Deja, deja», «donde uno de los responsables fue Diego Bezón, un artista minuano que también estará en el festival de Wang», anunció.

 

Quinta edición del Festival Wang se realizará en Minas del 25 al 29 de marzo
Quinta edición del Festival Wang se realizará en Minas del 25 al 29 de marzo

LA PRODUCCIÓN

Poder concretar una iniciativa de estas características requiere de una producción afiatada, consolidada y sólida. Al respecto, Barreiro amitió que «la previa del festival es un trabajo bastante extenso», y recordó que «la primera vez que estuvimos en contacto con referentes de Minas fue en setiembre del año pasado». Es decir que «hay un trabajo en territorio, de conocer el barrio, su identidad, cómo es que se mueve, qué es lo que lo nuclea». Una edición del festival se cumplió en los barrios Sur y Palermo de Montevideo, «donde hay una fuerte identidad con lo afro, con el mundo del candombe». En Sayago «hicimos un trabajo muy grande con la policlínica del barrio, un lugar que nuclea a todas las personas de la zona. Hubo un trabajo con las vecinas, de saber cuáles eran las problemáticas. La zona que intervenimos fue de ocho barrios, asentamientos, cada una de ellas tenía un nombre y las calles tenían nombres de pájaros. Hay un trabajo extenso y arduo de conocer. No es que llegamos y ya está. Se respeta mucho lo que está sucediendo a partir de la observación al intercambiar con los referentes de cada lugar».

Desde su experiencia, definió como «vital» el trabajo en equipo. «En estas cinco ediciones nos hemos profesionalizado acerca de cómo se hace para generar un trabajo que tiene tantas aristas. Es fundamental tener equipos fuertes, siempre dialogando, porque es un festival organizado por un colectivo y hay ideas muy fuertes a las que queremos llegar. Además, cada vez tenemos aliados más fuertes que hacen que el trabajo sea un poco más aliviado»,.

El trabajo de producción para la edición 2026 del festival dio inicio en julio del año pasado, cuando presentaron el proyecto ante los los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cultura (MEC). «Una de las metas es la duración del trabajo previo que tiene el festival, porque año tras año nos damos cuenta de lo que significa laboralmente. Por eso insistimos en seguir generando puestos de trabajo a nivel profesional y fomentando eso que a veces, en el ámbito cultural, es complejo, porque seguir defendiendo la cultura y el profesionalismo es fundamental para que proyectos de este estilo, con un trabajo de muchos meses, de mucho trabajo en el territorio, pueda concretarse. Es la única manera de hacerlo», enfatizó.

Otra de las características del Festival Wang es el amplio abanico de contactos que genera, al «trabajar con INISA (Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente), UTEC (Universidad Tecnológica), clubes sociales y deportivos y artistas independientes. El festival es de una gran diversidad; la primera excusa, por así decirlo, son los murales, pero todo lo que hay detrás es maravilloso. Es una fiesta de la cultura».

EN MINAS

Otro tanto ocurrió con Minas, ya que «fuimos varias veces y nos quedamos a dormir en la ciudad. Como está eso de contactarse con los referentes, también hay otra cuestión igualmente imprescindible que es estar en el lugar y observar qué sucede, las dinámicas diarias», compartió.

Pilar Barreiro mencionó que el primer contacto que mantuvieron en Minas fue con la coordinadora de Espacios MEC, licenciada Carla González: «fue la gran puerta de acceso a Minas. Su cariño, su soporte, su colaboración a abrirnos el panorama, a hacernos conocer instituciones, organizaciones culturales, sociales y deportivas», resaltó. También destacó el vínculo establecido con la Intendencia Departamental de Lavalleja, «que nos apoya en todo lo que tiene que ver con la logística, la alimentación, el hospedaje y con un apoyo económico».

El proyecto ganó el Fondo Concursable para la Cultura del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), «un aporte económico y de visibilidad», y fue declarado de Interés por parte del MEC, del Ministerio de Turismo y por la Junta Departamental de Lavalleja, «algo siempre positivo y alentador. Esas cosas generan hitos en cuanto a que hay instituciones públicas que dan el aval, el respaldo a un proyecto que va creciendo profesionalmente. Somos 25 personas y a veces es bastante complejo llevar adelante un festival de estas características, pero estamos contentos porque el festival, año a año, crece en variados aspectos», afirmó.

ACTIVIDADES

Durante cinco días, artistas nacionales e internacionales realizarán murales que quedarán como parte del paisaje urbano de Minas. La programación incluye intervenciones de gran formato, actividades junto a la comunidad minuana, talleres de formación, pintada de muros junto a ANEP (Administración Nacional de Educación Pública), UTEC, INISA, así como recorridos guiados para conocer los procesos creativos de las obras.

Todas las actividades serán de acceso libre y gratuito con el objetivo de fortalecer el sentido de pertenencia, la apropiación del espacio público y la participación ciudadana.

«Una de las cuestiones que consolidamos en esta edición es la realización de un taller de formación, orientado a personas residentes en Lavalleja que tengan interés en la temática artística, ya sea por estudios o por experiencia. Estarán brindando el taller dos de nuestras colegas».

A su vez, «con Carla -González- logramos conformar una grilla de actividades que es abierta y gratuita a todo público, en la ciudad de Minas. Vamos a tener una función de cine con Casa Encantada, la participación de bandas locales y estamos coordinando con La Cueva para realizar una actividad allí. Se sumó INISA, con adolescentes de Montevideo y de Minas, quienes van a pintar un mural. Diego, uno de los artistas, estará pintando junto a los chiquilines en el interior del Liceo Fabini. La actividad de cierre, el domingo 29, será con la Banda Departamental y con djs. Estamos haciendo una actividad con UTEC, con las nuevas carreras, para que durante el año continúen las actividades y se está generando un tour por los murales que pueda recorrerse durante todo el año».

CASA WANG

Es un colectivo con casi 12 años trayectoria, integrado por artistas que desarrollan su trabajo en disciplinas como el muralismo, la ilustración, el diseño y la fotografía, con una fuerte presencia tanto en la creación como en espacios formativos. Completa el equipo una productora/gestora (Pilar Barreiro) que aporta una mirada integral, articulando la conexión entre los procesos creativos y las necesidades específicas de cada propuesta. Cuando la escala o complejidad lo requiere, se amplía el equipo de producción convocando a otras personas, según las características del proyecto. Además de ser un colectivo artístico, Casa Wang funciona también como una productora de arte urbano especializada en muralismo y en la gestión de proyectos en el espacio público. Acompaña todo el proceso creativo: desde la idea original y el desarrollo del diseño, hasta la realización final de cada obra. Casa Wang es un espacio que promueve el intercambio, la producción y la reflexión en torno al arte con un enfoque en lo social. A lo largo de esta década, tanto el colectivo como Casa Wang se han consolidado como bastiones de la cultura en Ciudad Vieja.  Casa Wang ha sido un espacio de trabajo permanente para más de 20 artistas que han pasado a lo largo de los años, además de ser un lugar de residencia para al menos 10 artistas provenientes de Latinoamérica y Europa. También ha funcionado como un centro de formación, ofreciendo talleres de dibujo, pintura, serigrafía, lettering, estampado, fotografía y visuales en tiempo real, entre muchos otros lenguajes artísticos. Uno de sus pilares es el arte urbano, con el cual ha llevado a cabo importantes proyectos como la intervención de murales en el Centro Penitenciario Santiago Vázquez (Ex Comcar), talleres y murales en más de 15 centros educativos junto con el MIDES (Ministerio de Desarrollo Social), y una residencia artística en Modelo Abierto (ex Mercado Modelo). Además, ha trabajado en colaboraciones con instituciones y marcas, como la intervención de contenedores de basura junto con la Intendencia Departamental de Montevideo, murales para campañas de UNICEF, Claro, Brou, Itaú, San Roque, entre otros.