Minuana, vivió 35 años en Buenos Aires. En noviembre del año pasado, “por salud mental” decidió retomar la “tranquilidad y la calma que tanto necesitaba” y regresó a nuestra ciudad. Bailarina, con experiencia en televisión, cine y publicidad, Alejandra se formó en esferodinamia. Al frente de Equilibrarte en las sierras, a través de masajes busca alinear cuerpo y mente.
Retornó a nuestra ciudad para «encontrarme con muchos cambios». Si bien tenía dudas sobre el regreso, «las sensaciones son increíbles porque aquí me siento en mi casa, esta es mi casa», y porque, si bien fueron muchos años en el exterior, «siento que es aquí donde tengo que estar».
No fue una decisión fácil de tomar. Su madre ya había regresado a Uruguay hacía un tiempo, luego de haberse acogido a los beneficios jubilatorios. En su momento, Alejandra se radicó en Buenos Aires porque su madre trabajaba allí, «mientras me criaba una tía. Fue en mi adolescencia cuando me trasladé a la República Argentina». En la vecina orilla desarrolló su carrera de danza y teatro y donde se formó en esferodinamia (disciplina corporal y de entrenamiento funcional que utiliza esferas inflables de distintos tamaños con el objetivo principal de mejorar la postura, la flexibilidad, el equilibrio y la fuerza muscular mediante el movimiento consciente y la respiración), actividad en la cual desarrolló su propio proyecto en Buenos Aires, que «funcionó de manera fantástica», tanto a través de clases de esferodinamia como de esfero masaje, «una técnica creada por mí después de investigar muchísimos tipos de masaje». En ella utiliza una pelota como soporte.
POR SALUD MENTAL
En Buenos Aires «me iba muy bien con todo esto, pero bueno, al mismo tiempo estábamos viviendo un tiempo de mucha angustia y de mucha violencia. Ya no me sentía cómoda viviendo allí y en esas condiciones. Necesitaba retomar la tranquilidad», comentó a Primera Página Dominical.
Como decíamos, fue una decisión compleja: equivalía a «dejar de lado una actividad que funcionaba perfectamente bien» para retornar a su ciudad natal. «Decidí priorizar mi salud mental, mi calma y mi tranquilidad», indicó. Transcurridos algunos meses, está convencida que fue la decisión correcta, «porque volver a las sierras me cambió completamente la vida, volví a estar contenta y a sentir ganas», relató.
DANZA Y ESFERODINAMIA
Tuvo su primer contacto con la danza en Minas, como bailarina de ballet de cámara contemporáneo, con el maestro Hebert Loza. «Bailé mucho con él, viajé bailando con él». Cuando se trasladó a Buenos Aires, «mi intención era perfeccionarme dentro de la danza y estudiar teatro y fue lo que hice». Sobre Loza, la entrevistada comentó que «seguimos en contacto, siempre lo estuvimos. Aunque yo viviera en Buenos Aires, continuamos escribiéndonos. Increíblemente, desde mi regreso aún no lo he visto, porque él vive en Piriápolis y no he podido visitarlo hasta el momento. Fue mi primer maestro y siempre va a ocupar un lugar privilegiado en mi corazón. Fue quien me conectó con la danza, un espacio maravilloso para mí porque bailar es algo que me encanta hacer».
Alejandra bailó tango en forma profesional durante 15 años, hasta que, en 2007, «comencé a sufrir terribles dolores en la columna». Como paciente y alumna fue ese el motivo por el que decidió tomar clases de esferodinamia, hasta que «me enamoré profundamente de esta disciplina, que me pareció de las más amorosas que he probado para con el cuerpo», ya que «al mismo tiempo, lo fortalece y estira todo lo necesario y posible y el cuerpo es muy cuidado por la esfera, un elemento muy amable en ese sentido».
Señalemos también que, en Argentina, nuestra coterránea incursionó en televisión, cine y publicidad.
FORMACIÓN
Desde entonces, «empecé a hacer todos los profesorados que encontré». Logró una extensa formación en esfero integración, hasta convertirse en profesora de esferodinamia general, de pilates, con esferas, en preparto y posparto. «Al término de la carrera, tenía que presentar la tesis. Mi mi hija más chica tenía dos meses -hoy, 17 años-. La formación en preparto y posparto la hice estando embarazada. Mi tesis se llamó Esfero bebés, porque fue la presentación de un trabajo que compartí con mi hija en brazos, para que el resto de las mujeres pudiera apreciar cómo recuperarse después del parto sin tener que alejarse del bebé, sino haciendo los ejercicios con el bebé en brazos. Fue un éxito, empecé a trabajar muchísimo y continué investigando el tema de los masajes, a partir de lo cual creé esta técnica».
VIVENCIAR
Para ella fue fundamental sentir en su cuerpo los beneficios de esta técnica, vivenciarla sobre los padecimientos en su columna. «Comprobé que podía seguir entrenando fuerte (siempre me gustó hacerlo de ese modo). Hasta ese momento hacía ashtanga yoga (práctica física y mental intensa y dinámica sistematizada por Sri K. Pattabhi Jois), que es más exigente que el yoga tradicional. A través de la esferodinamia, descubrí que podía entrenar la fuerza física, el estiramiento y fortalecer el cuerpo, todo en conjunto con un elemento que era tan amable como la esfera». Al vivenciarlo, profundizó en el estudio de esta técnica, se formó en ella. Luego de comprobar los beneficios de practicarla es que la recomienda.
PERSONALIZADO
La técnica se adapta a las características y requerimientos de cada persona, porque «no es igual el caso de una señora mayor que hace esfero terapia, una esferodinamia más suave, que para alguien más joven y que tal vez deba realizar esfero pilates, más de fuerza, para fortalecer». Igualmente, en cualquiera de las áreas que se practique, «el cuerpo es muy cuidado».
Martínez Palacios asegura que «todos pueden practicar esferodinamia» y que en su caso confecciona una ficha de cada persona que asiste a sus clases con información específica para aplicar la técnica más adecuada en cada caso. Es decir, «si alguien me comenta que tiene escoliosis (desviación lateral de la columna vertebral que forma una curva en «S» o en «C»), es un dato que debo tener en cuenta, o si la persona sufre de un pinzamiento y debe realizar ejercicios específicos para llevar aire a las vértebras que están comprimiendo el ciático. La actividad que se realiza depende de la patología que afecta a cada persona».
En el caso de la escoliosis «la utilización de la esfera es excelente para trabajar en la alineación, así como también en casos de cifosis (curvatura natural de la parte superior de la espalda -región torácica- que produce un leve redondeo) y de lordosis (curvatura natural hacia adentro de la columna vertebral, ubicada principalmente en las regiones lumbar y cervical)», continuó.
BIENESTAR
A Alejandra le produce «inmensa alegría» apreciar la positiva evolución de quienes la consultan y asisten a sus clases, así como también recibir sus comentarios agradecidos al practicar estas técnicas. «Es maravilloso ver cómo llegan los cuerpos y cómo van corrigiendo posturas a partir de la conciencia corporal». Mi trabajo apunta a que «cada persona comprenda qué es lo que debe fortalecer y qué debe estirar para corregir posturas».
Estas prácticas son cada vez más necesarias en tiempos donde estamos cada vez más expuestos a las pantallas (celulares, laptops, tablets, notebooks), ocasionándose frecuentemente posturas inadecuadas y «generándose curvas inmensas en las cervicales, sobre todo a edades muy tempranas, durante la adolescencia, situación que se corrige empleado estas técnicas con la debida constancia, por supuesto. Lo aprecio en alumnas que llegaron hace dos meses y que han experimentado un cambio notorio», resaltó.
CULTURA
Alejandra brinda clases en su espacio, al igual que los esfero masajes. A su vez, martes y viernes, en forma gratuita, dicta clases en Casa de la Cultura de Minas, las cuales son abiertas a toda la comunidad.
Regresar a Minas le deparó reencontrarse con personas con las cuales compartió una etapa de su vida, sobre todo cuando bailaba y participaba de la Navidad Serrana. Recientemente actuó en el marco de los festejos por los 100 años de la creación de la Banda Municipal, en este caso junto a Galia Canapá.
En la ciudad de Solís de Mataojo desarrolla clases de tango y de danza y teatro para jóvenes, por lo cual continúa activamente vinculada al ambiente artístico, «solamente que bailo menos en estos momentos, pero cuando surgen posibilidad o me lo solicitan, por supuesto que estoy dispuesta a bailar porque es mi pasión hacerlo».
En la actualidad. trabaja en la diagramación de un espectáculo de teatro. «En el último espacio donde actué en Buenos Aires fue en Micro Teatro, que es un formato nuevo que allí se estaba implementando. Extraño el escenario y por eso decidí encarar la realización de un proyecto propio».
Analizó que nuestra ciudad «cuenta con espacios culturales muy bonitos», como Amigos del Arte y los Centros Culturales Casa Encantada y Casa Lorca. Confía en que en dichos espacios pueda presentar el espectáculo en el que trabaja en estos momentos y que se centra en la poesía.
«Estoy muy contenta de haber vuelto a Minas, de encontrarme con familia y amigos. De pronto, voy caminando por la calle y me encuentro con alguien que fue compañero mío en el liceo, con amigas como Lorena Abreu, con quien nos cruzamos en el escenario por los 100 años de la Banda. Hay cosas maravillosas, como esos reencuentros que se dan desde el alma. Soy feliz por estar en las sierras y por compartir con mi gente todo lo que he aprendido en todos estos años, donde están mis raíces, mi familia y mis amigos. Extraño Buenos Aires, no voy a negarlo, mis hijos están allí, pero estamos en contacto todo el tiempo. O me visitan o yo viajo para disfrutar de ellos. En Minas encontré la tranquilidad y la calma que necesitaba».
Contactos en Instagram:
@equilibrarteminas / @equilibrartesfero