Los realizadores uruguayos se enfrentan a muros de indiferencia en su lucha por desarrollar el cine. Daniel Amorín y Adriana Nartallo (Hachaytiza) conservan esa sana tozudez de no rendirse. Sin acostumbrarse a la intemperie, emprenden. Ocurrió con la película Crisis, que presentarán en Cine Doré el sábado 26 y el domingo 27 de julio, y de la que hablarán, junto a las aventuras locales de la industria del cine, en el Centro Cultural Casa Lorca de nuestra ciudad.
Conocimos a Daniel Amorín y a Adriana Nartallo, titulares de la productora Hachaytiza, hace unos cuantos años, cuando estaban al frente del Taller de actuación frente a cámara en Casa de la Juventud y proyectaban la realización de Penumbra en la sierra, filmada en nuestro entorno y con actores locales. Aquí generaron recuerdos imborrables. Por eso para ellos es tan especial presentar aquí, en el minuano Cine Doré, Crisis, su película, y desarrollar un foro en el Centro Cultural Casa Lorca.
BUENOS VIEJOS TIEMPOS
Hablar sobre Casa de la Juventud es recordar la figura y la obra de Narciso Renom. Daniel y Adriana lo siguen extrañando. Afirman que el grupo que se conformó entonces fue a partir de su influencia. «Fue precioso», valoran. «Renom fue una persona espectacular, de esas que quedan pocas. No digo nada nuevo o algo que los minuanos no sepan, pero con él, ‘se rompió el molde’. Fue un placer conocerlo, de esas fortunas que te depara el destino, haber compartido con él tantas cosas», declaró Daniel. Adriana agregó: «Fue un período muy gratificante en nuestras vidas, muy enriquecedor. Habitualmente recordamos a Narciso, siempre está presente con alguna frase o a través de una anécdota. De algún modo u otro, siempre terminamos citándolo. Por ejemplo, cuando dictamos clases de montaje, citamos una frase que no sé si es de él, pero que estaba colgada en Casa de la Juventud y decía: “Elegir es renuncia”. La utilizamos para explicar el concepto del montaje: tienes un montón de tomas diferentes, de planos y debes dejar por el camino algo que tal vez está muy lindo, pero que al relato le juega en contra. Es decir, hay que renunciar. En ese sentido es que empleamos el término en nuestras clases».
Amorín y Nartallo llegaban a Minas a proponer algo innovador, nuevos lenguajes expresivos. Como bien sabemos, los minuanos solemos resistir lo nuevo, los cambios, todo aquello que nos moviliza de nuestra zona de confort. Ellos se las ingeniaron para que sus talleres fueran interesantes, enriquecedores y que contaran con excelente participación. Captaron la atención desde la amenidad y la simpleza, basados en sólidas formaciones y en destacadas trayectorias profesionales. «Conocimos esa característica de los minuanos. Igualmente, que hubiera grupos de teatro en aquella época hacía que la gente se animara a participar, a actuar, a aparecer frente al público, lo cual facilitó nuestra tarea», indicó Amorín. A su vez, Martha Rodríguez Falco «fue una figura importante en la conformación del primer grupo y en el respaldo que nos brindó en todo momento».
APOYOS LIMITADOS
Algunas cuestiones no han cambiado, aunque hayan pasado varios años. Particularmente, y desde su experiencia, coinciden en expresar que los apoyos son escasos, cuando no inexistentes. Eso no los detiene. Han aprendido que, a la hora de diseñar un proyecto, esta condición siempre debe ser contemplada. «A esta realización -Crisis-, la hicimos sin esperar nada de nadie. Dijimos: ‘Bueno, ya está, queremos hacer esto a nuestra manera, no vamos a estar años esperando a ver qué pasa, por si alguien nos apoya o no’», declaró Adriana. Conformaron una ingeniería para financiar el proyecto, la cual requirió, condición sine qua non, que todos los participantes tuvieran la camiseta puesta, que esto no fuera solo una frase, sino que realmente fuera practicado. «Logramos convocar a ‘gente cómplice’, por decirlo de alguna manera, que se sumó al proyecto en forma solidaria y que todos tuvieran ganas de hacerlo. Eso implicó, entre otras cosas, que todos trabajáramos en forma honoraria en el proyecto. Es algo que te duele, no lo negamos, pero anteponemos otras cuestiones. Tampoco es algo nuevo para nosotros. Cuando hicimos Penumbra en la sierra, tras haber logrado mantener la llama viva del proyecto, posteriormente lo reformulamos para cine y como miniserie, para ver si podíamos encontrarle la vuelta y poder hacerlo. Y la verdad es que quedó ahí, es esa espinita que nos quedó con un proyecto que nos gustaba pila. Ahora dijimos: lo queremos hacer sí o sí. Y lo hicimos, por suerte».
Desde organismos del Estado, «los apoyos son muy limitados», expresó Amorín, por cuanto la Agencia de Cine y Audiovisual de Uruguay (ACAU), «tiene un fondo principal -Fondo de Fomento-, que todos los años otorga dinero, pero solo a dos o tres producciones». Por otro lado, el Fondo para el Fomento y Desarrollo de la Producción Audiovisual Nacional (FONA), que es montevideano, «apoya también a otros dos o tres proyectos. No es que se sumen diferentes proyectos, sino que, normalmente, un mismo proyecto que gana un fondo, también gana el otro», explicó.
CRISIS
«En un distópico futuro, Lucía (Julieta Lucena), una joven estudiante de filosofía se recluye en la casa de veraneo de sus abuelos. Su soledad solo es entorpecida por el Sistema Único de Salud, que la convoca para una nueva vacunación obligatoria con la que no desea cumplir, y tiene solo cinco días para resolver el problema. El tiempo avanza entre recuerdos y encuentros que Lucía sostiene con su pareja, con su mejor amiga y con un inesperado visitante», anticipa la sinopsis de la película Crisis.
La producción fue estrenada en noviembre del año pasado, tras formar parte de la selección oficial del tercer Festival de Cine Incontrastable de Huancayo, en Perú. Otro tanto ocurrió en el 9º Festival Internacional de Cine Independiente de Santander, en Colombia, mientras que el preestreno nacional se efectuó en abril, en el 43º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay. A su vez, la película recibió Mención de Honor en el Festival de Oaxaca, en México. El estreno comercial se verificó el 22 de mayo en Cinemateca Uruguaya, en Montevideo.
«Nos sentimos orgullosos, por varios motivos. En primer lugar, hicimos la película que queríamos hacer. Es fiel a lo que pretendíamos. A veces, pretendes hacer algo y en el camino, por diversas circunstancias, terminas haciendo menos de lo que esperabas, sin quedar conforme con el resultado. En este caso, quedamos muy conformes y sentimos que la película es la que pretendíamos», resaltó Nartallo.
Sumaron otras conquistas. «Tuvimos como norte que el estreno fuera en Cinemateca. Nos consideramos hijos de Cinemateca, nos hemos formado como espectadores allí, además de haber hecho cursos en la institución, pero sobre todo como espectadores. Tuvimos la fortuna de que Cinemateca nos apoyara en la exhibición y que nos propusiera un camino súper interesante, hacer que el preestreno en Uruguay se hiciera en el Festival Internacional que anualmente organiza Cinemateca, y que luego se nos brindara la fecha del 22 de mayo para el estreno comercial, en una época del año donde generalmente el cine es una opción interesante para la gente», añadió Amorín.
Adriana Nartallo compartió algunos detalles de la película. «La protagonista es una joven que, de alguna manera, huye de la ciudad y de una serie de situaciones que la tienen mal, por lo que nos podemos sentir identificados en un sentido general». La elección de la locación fue fundamental. Era clave encontrar el lugar adecuado y que fuera cercano a Montevideo por una cuestión presupuestal, ya que los traslados no podrían ser onerosos, tanto que transformaran al proyecto en inviable. Santa Lucía del Este, en Canelones, reunía todas las condiciones buscadas por los realizadores, quienes concretaron la filmación de Crisis en el transcurso de siete fines de semana. «Fue una experiencia súper linda», destacó Nartallo.
Supuso el debut en un papel protagónico en cine para Julieta Lucena, actriz y psicóloga nacida en Buenos Aires en 1990 y radicada en Montevideo. Amorín retoma la charla. «También trabajamos para el teatro independiente uruguayo, fundamentalmente en Montevideo (también lo hemos hecho para la Asociación de Teatros del Interior -ATI-). Nos brinda determinado conocimiento sobre actores y actrices. Escribíamos el guion y nos pasó eso de decir: ‘¿Te imaginas a fulana para este personaje, a mengano para este otro? Fuimos armando nuestro casting ideal en base a lo que conocíamos. Tuvimos la gran suerte de que les presentamos el proyecto`a todas esas actrices y actores en quienes habíamos pensado y, a pesar de que significaba trabajar gratis, les encantó y lo abrazaron con unas ganas increíbles».
Adriana considera que Crisis «descansa sobre los hombros de la protagonista», razón por la cual, «si ella fallaba, la película ‘se iba al tacho’, no había vuelta. Su actuación estuvo por encima de lo que esperábamos de ella. Nunca había trabajado para cine y nadie sabía cómo iba a funcionar frente a la cámara por primera vez. Siempre se manejó con gran naturalidad, como si lo hubiera hecho toda la vida», elogió.
Quienes conformaron el equipo técnico tuvieron el mismo compromiso que los actores. Ya que los realizadores no podían hacerse cargo de sus salarios, conformaron una propuesta para egresados, tanto del bachillerato como de la Tecnicatura Audiovisual de UTU, donde Amorín y Nartallo dictan clases. Los alumnos, con su entusiasmo, se sumaron a este proyecto que les significó, a su vez, realizar una verdadera clase práctica dentro de los rubros que están estudiando.
ÉTICA Y ESTÉTICA
Las repercusiones que la película ha cosechado son elogiosas, aunque, pensamos, nunca termina por valorarse en su totalidad el trabajo realizado y el compromiso de todos quienes son parte de un proyecto de estas características. Hecha esta salvedad de nuestra parte, Daniel Amorín destacó especialmente la crítica publicada en la reseña elaborada por Cinemateca, escrita por María José Santacreu. «Al ver el resultado final sentimos que había coherencia entre la forma en que hicimos todo el proceso y el contenido. María José Santacreu habla de que hay una coherencia entre la ética y la estética, algo que no siempre es fácil de lograr, más allá de que deberían ir siempre de la mano. Fue una crítica que nos emocionó. Te alegra que alguien lo aprecie y lo valore», agradeció.
DEL DORÉ A LORCA
Crisis se exhibirá en Cine Doré los días 26 y 27 de julio. El sábado 26, la actividad continuará en el Centro Cultural Casa Lorca. Allí, Amorín y Nartallo participarán de un conversatorio sobre la producción y lo que conlleva hacer cine en el Uruguay. Una actividad similar ya se realizó en Paysandú. Para los entrevistados, volver a Minas para presentar su película es muy especial por los lazos de afecto que han forjado. Amorín y Nartallo se comunicaron con José Luis López (Cine Doré) y Natalia Montero (Casa Lorca) para que Crisis pudiera ser apreciada por nuestro público y concretar una actividad en torno a la película. Agradeciendo la excelente disposición de ambos, plantearon el sistema denominado «crowdfunding» (financiación colectiva), a través del cual se logra obtener cierto respaldo económico que, al menos, cubra los gastos mínimos de la exhibición a partir de la preventa de entradas (2x1). Así se estará apoyando a la película y a la sala, Cine Doré. La comunicación directa a través del celular 097 82 15 68.
El sábado 26 de julio, tras la actividad en Cine Doré, la propuesta se trasladará al Centro Cultural Casa Lorca. Allí, Amorín y Nartallo, junto a la actriz Julieta Lucena, protagonista de Crisis, dialogarán con los presentes en torno a la obra y a los desafíos para el desarrollo del cine uruguayo, desde el guion y la realización hasta la difusión, dentro de una rama del arte que, confiamos, cuente con mayores respaldos en un futuro cercano.