Este pasado fin de semana el Coro Polifónico A Capella Minas dio un salto a lo internacional al cantar en un encuentro con importantes coros en la vecina orilla de la ciudad de Buenos Aires.

Como anunció Primera Página en su edición del sábado, el domingo se presentó el Coro A Cappella Minas, con la dirección de Silvia Hernández, en el encuentro de coros, llevado a cabo en el Club Ciudad de Buenos Aires junto al coro de dicho club dirigido por Daniel Zuker y el Coro Colegio Nuestra Señora de la misericordia de Belgrano dirigido por Martín Pittaluga.

DELEITÓ

Aseguró uno de sus integrantes -Diego Jaimés-  que A Cappella Minas bajo la dirección de Silvia Hernández, deleitó al público presente interpretando arreglos polifónicos de temas de Fito Páez, Serú Giran, El Cuarteto de Nos, Coldplay y una Polifonía Sacra.

Lo que sigue -más allá de la alegría y la satisfacción de haber participado en un hermoso evento- son parte de las vivencias en un fin de semana en Buenos Aires.

¿Cómo fue la experiencia del sábado en ese espectáculo de los 100 años del Coro del Tabernáculo y la Orquesta de la Manzana del Templo (Salt Lake City, Utah)?

Verdaderamente fue una experiencia increíble, difícil de describir con palabras. La puesta en escena del Coro del Tabernáculo y la orquesta fue de primerísimo nivel. Fue hermoso escuchar canciones de nuestra región cantada por tantas voces, además de la participación especial de Soledad Pastorutti, Dos más Uno y Maggie Cullen.

¿Qué es aplicable a la realidad de Minas?

Aplicable a la realidad de Minas y de cualquier parte del mundo es el poder que tiene la música para llegar al corazón y mente de las personas. Los sentimientos y sensaciones que la música provoca trascienden fronteras, idiomas y culturas.

¿Cómo sintieron la respuesta del público de Buenos Aires en la actuación de ustedes?

Tuvimos muy buena respuesta del público, en nuestra participación en el Encuentro de Coros en el Club Ciudad de Buenos Aires. Silvia Hernández, nuestra directora, eligió muy bien el repertorio, que permitió mostrar nuestros orígenes como coro de miembros y amigos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con Polifonía Sacra, después mostrarles como nos nutrimos de sus artistas cantando Seminare (Serú Girán) y Un vestido y un amor (Fito Páez), y además compartir de nuestra música nacional y los talentos locales con arreglos musicales de ‘No llora’ del Cuarteto de Nos.

¿Cómo es la actividad coral en Argentina?

Por lo que hemos podido ver al generar este encuentro coral y establecer algunos contactos en Buenos Aires, es que la actividad coral es muy amplia y variada allá. Hay muchos coros, de niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, de colegios, de iglesias.

¿Quedaron contactos para volver a Argentina?

Si quedaron muchos contactos hechos. Es más, en la planificación de este viaje tuvimos que rechazar algunas invitaciones a cantar ya que no contábamos con el tiempo para hacerlo. Además, se manifestó interés de venir a nuestra ciudad a cantar. Creo que hay mucho potencial en este tipo de turismo cultural, debemos aprovechar la hermosa ciudad y entorno que tenemos.

¿Qué evaluación hacen de este viaje y actuación? Evaluamos este viaje y actuación como 100 % positiva, quedamos muy conformes con todo y entusiasmados para seguir trabajando, ensayando y generando este tipo de intercambios culturales. Permitidme agradecer a las personas que nos acompañaron, algunos familiares y amigos. A Excursiones Económicas que nos ayudó con la logística y los traslados. A la dirección de Turismo de la IDL y Alfajores de las Sierras de Minas que nos facilitaron merchandising del departamento y algunos ricos productos para compartir allá.

A seguir cantando Coro A Cappella Minas.