El intendente de Lavalleja Daniel Ximénez se encuentra en Argentina de visita en el Parque Nacional Iberá de Corrientes, junto a la viceministra de Turismo, Ana Claudia Caram.
Este parque, ubicado en la provincia de Corrientes, es un proyecto de conservación y desarrollo regional reconocido por su capacidad de generar oportunidades económicas a partir del turismo de naturaleza, la gestión ambiental y la articulación comunitaria
Hasta el próximo viernes 21 Ximénez participa junto a Caram de una visita técnica al parque. Se trata de uno de los proyectos de conservación y desarrollo regional más destacados de América Latina, reconocido por su capacidad de generar oportunidades económicas a partir del turismo de naturaleza, la gestión ambiental y la articulación comunitaria.
El viaje tiene como propósito conocer de primera mano experiencias que integran conservación, turismo sostenible y desarrollo local, y que han permitido dinamizar comunidades rurales a través de alianzas entre gobiernos, organizaciones especializadas y emprendedores locales. En el caso del Iberá, la creación del área protegida impulsó nuevos circuitos turísticos, fortaleció a las comunidades cercanas y diversificó su matriz productiva, logrando impactos significativos en empleo, inversión y posicionamiento territorial.
Para Lavalleja, esta instancia representa una búsqueda estratégica de oportunidades que permitan enriquecer la planificación de turismo y ambiente del departamento. La delegación mantendrá intercambios técnicos con autoridades provinciales, especialistas en gestión de áreas protegidas y referentes de iniciativas comunitarias, además de recorrer distintos portales del parque para conocer infraestructuras, servicios y modelos de gobernanza que hoy son referencia regional.
EL PARQUE DE LOS TOMPKINS
El Parque Nacional Iberá es uno de los más nuevos de la Argentina y uno de los más grandes de América Latina. Su establecimiento fue precedido por una fuerte labor de promotores privados como el estadounidense Douglas Tompkins. Este, luego de amasar una fortuna multimillonaria como creador y propietario de empresas como The North Face -fue el creador del diseño de la carpa “iglú”, hace décadas- decidió dedicar toda su fortuna a la conservación de la naturaleza. Se estableció en el sur de la Patagonia chilena y comenzó a comprar centenares de miles de hectáreas de tierra, muchas de ellas ya degradadas por décadas y siglos de tala de bosques naturales, minería y ganadería, para aplicar el concepto de “rewilding” (“renaturalización”), haciendo, mediante la protección y la introducción de especies vegetales y animales autóctonas ya ausentes o desaparecidas, que estas tierras volvieran a ser cómo eran antes de la llegada del ser humano. Así, Tompkins -quien falleció en esa región patagónica hace unos años en un accidente con un kayak- creó el Parque Pumalín en el extremo sur chileno, en el que reintrodujo especies como el puma, que estaba casi desaparecido en la región. Aunque casi nadie creía en su vocación conservacionista y ambientalista -lo acusaban de hacerse de tierras y aguas patagónicas para provecho del gobierno o de empresas estadounidenses-, la fundación creada por Tompkins y su esposa Kristine McDivitt donó el parque (de 300 mil hectáreas) al gobierno chileno con la condición de que fuese conservado como un área protegida. Más tarde, la misma fundación de los Tompkins compró decenas de miles de hectáreas de bañados y otras tierras en la provincia de Corrientes en la Argentina para crear el Parque Iberá en los Esteros de Iberá, muy degradados por siglos de actividad extractiva, agrícola y ganadera. Allí aplicaron nuevamente el concepto de “rewilding” (“renaturalización”) y reintrodujeron varias especies, entre ellas al máximo depredador de las Américas, el jaguar, que estaba extinto en esa región y casi desaparecido en toda la Argentina. Luego, la fundación donó el parque al gobierno argentino, con la condición de que fuese un parque nacional protegido. Desde entonces la población de jaguares y de otros animales ha florecido en el parque, que se ha convertido en un polo turístico muy importante en la Argentina, con miles de turistas que viajan al lugar.
¿Y LOS PUMAS MINUANOS?
Es muy difícil crear en el departamento, o incluso en el país, parques o áreas protegidas parecidas a los parques Pumalín en Chile o Iberá en la Argentina. Y a pesar de que por años han circulado versiones acerca de la presencia de pumas en Lavalleja -la última vez fue hace unos años, cuando un cazador dijo haber visto uno aunque nunca quiso dar la localización para que nadie fuese a cazarlo- es difícil que los haya actualmente o que se los pueda reintroducir. Los pumas, al igual que otros depredadores, necesitan de grandes áreas naturales para cazar y vivir, que difícilmente podrían crearse o establecerse en esta zona. Por más que querramos recuperar a estos animales para el departamento, donde en el pasado fueron comunes -al igual que los jaguares-, deberemos conformarnos con verlos en videos del Parque Pumalín u otro parque argentino o chileno. O viajar: los turistas suelen ahora cruzarse con ellos al caminar por los parques de la Patagonia chilena o argentina.