El martes el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) decretó la emergencia agropecuaria por déficit hídrico en diez departamentos por un lapso de 90 días. En Lavalleja incluye las secciones 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª, 6ª, 7ª, 8ª, 12ª, 13ª y 14ª. La resolución habilita “conceptualmente” a que el MGAP tenga la posibilidad de hacer compras directas de ración para suministrar a los productores agropecuarios sin necesidad de una licitación.
POR ACÁ
Consultada Cecilia Bianco, directora de Desarrollo de la IDL, sobre esta emergencia agropecuaria, señaló que “es una potestad del MGAP, que conformó hace meses una comisión de trabajo por el déficit hídrico, integrada por varios organismos vinculados a la agropecuaria y a la meteorología, cuyos parámetros determinan si hay déficit hídrico o no, son parámetros objetivos que tienen que ver con mediciones que hace el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria), el INIA Gras, una medida de la disponibilidad de agua del suelo en conjunto con las precipitaciones caídas”.
ACÁ CERCA
Según Bianco la zona más afectada es “el suroeste del departamento, todo lo que está contra Canelones: Villa Rosario, Barranca, estaciones Andreoni, Solís, Ortiz, la zona de Vejigas, El Soldado, los alrededores de Minas, son las zonas donde hay mayor déficit y donde hay más problemas por la falta del agua, porque no hay gran caudal de agua, salvo el río Santa Lucía y algunos arroyos de mayor porte, acá no hay buenas cañadas, no hay buenas vertientes naturales, no hay pozos buenos en general”.
CONTRIBUCIÓN RURAL
Bianco agregó que “la intendencia ha tomado algunas medidas a corto plazo y con la emergencia en sí, tipo paliativos y después hay algunas medidas a mediano y largo plazo. Se implementó en lo inmediato la postergación del pago de la contribución inmobiliaria rural que vencía el 27 de febrero, ahora vence el 27 de marzo”.
Bianco sostuvo que “es un mes que se posterga el vencimiento. Si es necesario, se evaluará y podrá haber nuevas modificaciones. Es una medida que a los productores más chicos, los puede ayudar a destinar ese dinero a otras emergencias derivadas de la situación hídrica. Después hay aspectos puntuales que está atendiendo la intendencia, uno tiene que ver con el abastecimiento de agua a unas 80 familias rurales desde noviembre, se acentuó en diciembre y ni que hablar en enero, para el consumo de la vivienda. A algunas se les lleva sistemáticamente cada 10 días o una semana el agua, no es para tomar, es para lavado, higiene, baños. La mayoría de esos productores tienen agua que no es bebible, para beber compran o llevan de Minas. La IDL prioriza que sea la única vivienda de la familia, o sea que no tenga posibilidad de mudarse para otro lugar, que esté establecido en ese lugar desde hace mucho tiempo, que por efectos del cambio climático quedó sin agua porque tiene un pozo que se secó, porque tiene una vertiente que disminuyó su caudal, porque recoge agua de lluvia y como no llueve no puede recoger, que no tenga posibilidades de solucionar esos problemas por medios propios. Esto es una coordinación que hacemos con Vialidad Rural, que se ha puesto la camiseta en esto. En este momento estamos al día con todas las familias que solicitaron agua. También se está atendiendo a pequeños productores de hasta 30 vacunos que tengan faltante de agua, a los que se les lleva. El límite de 30 vacunos es porque si una vaca consume entre 50 y 60 litros de agua por día, no es para muchos más vacunos que podemos llevar agua, porque no hay forma, hay productores pequeños que tienen un rodeo de muy poquitas vacas y esa es una solución”.
SOLUCIONES HÍDRICAS
Bianco expresó que hay medidas que son más a mediano y largo plazo, “que tienen que ver con apoyar un programa de soluciones hídricas para pequeños productores que está impulsando el MGAP, por el cual a través de las sociedades de productores del país, en este caso del departamento, la Fomento Ortiz, la Agropecuaria de Lavalleja, la Cándido Cal, la Fomento de Solís, o sea organizaciones de productores familiares de hasta 100 hectáreas, que tienen la posibilidad de acceder a una solución permanente de agua para sus establecimientos, sea por pozo, tajamares nuevos, arreglo, reparaciones de tajamares, calzada de vertientes, una gama de soluciones subvencionada hasta $10.000 dólares por productor con un subsidio del 80%, o sea el productor no paga el 80% de la inversión. Esto ya está encaminado, los productores pueden inscribirse a través de esas sociedades o de la intendencia, que lo está apoyando”.
SIMILAR
Manifestó Bianco que la IDL tiene previsto para mediados de año un programa de similares características, para los productores que queden afuera del primer llamado de del ministerio. “La IDL va a ejecutar lo que era el viejo programa de los pozos en los semisurgentes, en acuerdo con MEVIR, que va a hacer la ejecución de las obras y la selección de los participantes del programa, de acuerdo a lo que es tradicional de MEVIR, ingresos de la familia, capacidad de pago de las inversiones y demás”.
TAJAMARES
Al señalarle que la IDL no está haciendo tajamares, Bianco precisó que “no están haciendo ni limpiando”. “Fue una actividad que la intendencia desarrolló durante mucho tiempo. No está bien evaluada su eficiencia, no por nosotros que recién entramos sino por las direcciones anteriores y también por los productores en general. ¿Por qué? Un tajamar, para cumplir con su función, tiene que tener un determinado diseño. En general el 90% de los tajamares o las cosas que la gente llama tajamares no tiene ese diseño, la intendencia proporcionaba tres horas de limpieza, es una ayuda, pero si el tajamar no tiene el diseño adecuado no sirve, porque repite los problemas todos los años. Y no es una solución inmediata, el tajamar se llena si llueve. Llueve y se termina el problema aparentemente, pero viene otra seca, y estamos en la misma”.
CAMBIO CLIMÁTICO
Al señalarle que el cambio climático vino para quedarse, Bianco expresó: “Eso los productores y la gente que vive en el campo lo saben bien. La situación de hoy que no se parece a la sequía que tuvimos hace dos años. Esta situación de hoy se da porque los acuíferos de esta zona sur hace 10 o 12 años que vienen mermando y que no se recuperan desde entonces. Dicen los que saben que no va a revertirse para mejor, puede agravarse. Por eso hay que poner el foco en soluciones de mediano y largo plazo. La manera de manejar la producción cambió, tenemos que ser conscientes de eso. No solo tenemos que esperar que llueva, tenemos que aprender a manejar los recursos en forma más eficiente. Esto no es ser fatalista, es la realidad, no va a cambiar para mejor, al contrario, puede cambiar para peor. Hay que prepararse y apoyar sobre todo a los productores más pequeños. La realidad lo demuestra. Hay cuestiones culturales, de tradición, que cuesta superar y creo que tanto la intendencia como el MGAP a través de sus técnicos, pueden ayudar. Sobre todo hay que ayudar en el cambio, y sobre todo en el cuidado de la producción familiar”.