Con un total de 280 aves de corral, este año por primera vez la Sociedad Avícola de Lavalleja realiza en el marco de la Expo Campanero su exposición nacional con representantes de casi todo el país.

Gonzalo Cardozo, secretario de la Sociedad, se mostró muy conforme con la participación, en lo que definió como un logro para la novel agremiación. En las aves, a diferencia de otros certámenes, la jura puede llevar hasta dos días, dependiendo de la cantidad de participantes, debido a que los jueces miran y evalúan cada detalle del gallo o la gallina, a tal punto de “observar pluma a pluma y color a color”.

Las categorías son Gallos, Gallinas, Pollas y Pollos de cada raza. La mayoría son razas ornamentales, “aunque se puede considerar también que todas tienen un triple propósito ornamento, carne y huevos, en mayor o menor medida”, explicó Cardozo.

Los criadores son apasionados de la avicultura, sin existir un porqué definido en cuanto a este hobby. Entre los criadores hay veterinarios, herreros, rematadores, albañiles, pintores, productores rurales, carpinteros, comerciantes, etc. Si bien estas razas tienen un plumaje muy colorido y llamativo, con diseños tan diversos y extraordinarios que solo la naturaleza puede crear, el mercado comercial de la pluma dista mucho de lo que se podría comparar con el ñandú, el faisán o el pavo real.

En Uruguay estas razas de aves se crían, más que nada como mascotas o adornos en establecimientos con grandes parques y jardines, donde conviven con otras mascotas sin problema.

La comercialización se da más entre criadores para ir alternando y mejorando la genética, que como animales productivos, aunque en realidad lo son.

Cardozo subrayo que “es un lindo hobby, que sabiendo equilibrar, se hace económicamente viable”. De todas formas, cuando un productor, alcanza un nivel genético que el da “premios en las exposiciones y logra cierto reconocimiento, puede llegar a vender animales en el entorno de los $ 15.000”.

Para comenzar un emprendimiento de crianza no se necesita mucha inversión, ya que con doscientos dólares se compran huevos para incubar, se declaran los nacimientos y al año ya se está participando de exposiciones. Hoy a nivel país hay unos 500 expositores, además de otros criadores que no participan abiertamente y un calendario de actividades que comienza en Paysandú en julio y sigue en Salto en agosto, el Prado en setiembre, Minas, Rocha y Melo en octubre.

En el marco de la Expo Campanero el sector de aves fue emplazado detrás del salón comedor y la muestra se puede visitar durante todo el día, hasta el próximo domingo, con entrada libre.