En Asuntos Previos de la sesión ordinaria de la Junta Departamental de Lavalleja, la última intervención fue la del edil del Frente Amplio (FA) Eufemio Ramírez, quien informó que en el Congreso Nacional de Ediles, realizado en Montevideo, concurrió a un taller de manejo de residuos, donde se trataron las problemática de todo el país. Dijo el edil que “en la mayoría de los departamentos los residuos son un problema común y de muy difícil solución inmediata, principalmente por los altos costos de inversión. El primer expositor fue el licenciado Diego Irrazabal, intendente de Flores, quien explicó que en su departamento el 30% de los residuos corresponde a materiales reciclables, 20% a residuos orgánicos y el otro 50% basura pura. Tienen clasificadores que se encargan del reciclable, el orgánico va para una planta y el resto queda en el vertedero. La Intendencia de Flores tiene un convenio con la Intendencia de Durazno por el residuo orgánico, donde son procesados, que tiene costo de traslado. Ese 50% que queda en el vertedero el intendente dijo que llega enero, y por el calor se va a producir algún incendio y que los bomberos no van a poder hacer nada para combatirlo, solo controlar ya que son gases acumulados, de lugares profundos, que con el calor salen a la superficie y se enciende al contacto con la alta temperatura. Finalmente dijo que se deberían sacar todos las camisetas de los colores de los partidos, no pensar en un una solución departamental sino en soluciones a nivel nacional. Si no están todos tirando para el mismo lado, no se va a lograr nunca una solución”.

Recordó que inmediatamente en esa reunión, Leonardo Herou, director de Gestión Ambiental de la Intendencia de Montevideo, se expresó sobre cómo mejoró la gestión de residuos con contenedores domiciliarios e invitó a visitar la Planta Felipe Cardoso para que vieran el cambio que tiene actualmente. Dijo Ramírez que los disertantes se comprometieron a colaborar con cada comuna. Manifestó que “de los vertederos, el que estaba mejor situación es el de Florida, que invirtió 1.300.000 dólares. Puso 300.000 dólares la Intendencia de Florida y un millón la empresa que hace el tratamiento de los residuos. La Intendencia de Florida le paga a esa empresa por cada tonelada de basura que está procesando. Es hoy un poco mejor Canelones, Maldonado y Montevideo. Los demás departamentos tratan de mejorar. Situaciones similares se viven en Lavalleja, San José y Paysandú y es muy preocupante la situación de Salto, ya que el vertedero se encuentra a unos 500 metros del arroyo San Antonio, donde toma el agua OSE”. Seguidamente el edil se refirió a lo informado en dicha reunión sobre la situación de Copenhague (Dinamarca), que procesa unas 440.000 toneladas de residuos húmedos al año y eso produce energía y calefacción para unas 50.000 familias. “No crean que esto nace de un día para el otro. Fue el buscar por más de 30 años una solución. La obra tuvo un costo de entre 660 y 670 millones de dólares y fue inaugurada en 2019”. Señaló el edil la importancia de la educación desde las escuelas.

 

Clasificar en el hogar

La clasificación domiciliaria de residuos es la piedra angular y el punto de partida indispensable en los países con mejor gestión ambiental del mundo, como Alemania, Suiza, Japón y Suecia. En estos países, separar los residuos desde el hogar no es una acción voluntaria aislada, sino el motor que activa toda una economía circular eficiente.

Con la clasificación domiciliaria de residuos se maximiza la pureza del material para el reciclaje. Cuando los ciudadanos separan correctamente el plástico, el vidrio, el papel y los metales en sus casas, se evita la contaminación cruzada. Un papel manchado con restos de comida pierde su valor y no puede reciclarse. La clasificación domiciliaria garantiza que las plantas de reciclaje reciban materiales limpios, lo que reduce drásticamente los costos de procesamiento secundario y aumenta el valor comercial de la materia prima recuperada.

Por otro lado, los países líderes en este tema dividen estrictamente los residuos húmedos (orgánicos) de los secos. Los residuos orgánicos se transforman a gran escala en compost de alta calidad para la agricultura o en biogás para generar electricidad y calefacción. Los residuos no reciclables, al estar libres de materia orgánica húmeda, tienen un alto poder calorífico. Esto permite que las plantas de incineración moderna operen de forma sumamente eficiente, generando energía para miles de hogares sin desperdiciar recursos reciclables.

Por último, en estos países el porcentaje de residuos urbanos que termina en un vertedero o basural convencional es cercano al 0%. La clasificación en el hogar segmenta los flujos de tal manera que prácticamente todo lo que se desecha encuentra un canal de aprovechamiento (reciclaje, compostaje o energía), haciendo innecesarios los grandes depósitos de basura a cielo abierto.

Por último, es usual en estos países utilizar la política de "El que contamina, paga", tanto a nivel de hogares como de empresas. Los hogares pueden elegir no clasificar, pero eso conlleva un costo para los propios hogares, que deben comprar (al Estado) bolsas específicas para residuos sin clasificar.