La escuela abre sus puertas a un nuevo día de clases. Mientras el sol continúa resistiéndose a aparecer, el almacén del barrio anuncia que, a media tarde, saldrá una deliciosa “galleta caliente”. Dos perros ensayan sus primeras travesuras de la jornada. A pocos kilómetros del centro de Minas, el barrio Garolini se despierta a su ritmo, entre el recuerdo de sus orígenes y proyectándose hacia el futuro a través del compromiso y la participación de los vecinos.

La comisión vecinal ha aportado nuevos bríos a la hora de difundir las actividades que se llevan a cabo en la zona. A través de las redes sociales (Instagram: @barriogarolini), sus integrantes cumplen esta tarea en base a tres principios rectores: Donde los vecinos se convierten en familia; Trabajo, solidaridad y unión barrial; Construyendo un mejor barrio entre todos.

CARLOS GAROLINI

En el ingreso al barrio, una placa rinde homenaje al legislador Carlos Garolini. Fue aportada por sus amigos en el año 1938.

De acuerdo a información recabada por Primera Página Dominical, se trató de un destacado político uruguayo perteneciente al Partido Nacional, quien ejerció como diputado por el departamento de Lavalleja entre 1925 y 1932.

En 1927 y 1928 se desempeñó como diputado suplente, tras asumir la banca para la que había sido electo el doctor Tomás D. Arrospide. Entre 1926 y 1932 (dos períodos) ejerció la misma función, en ambos casos como titular.

En 1923, Garolini acompañó en gira por el departamento de Lavalleja, junto a Serafín Salazar y Alfredo Ladereche, al por entonces recién electo senador, el doctor Jacinto Casaravilla.

Entre 1928 y 1929, militó y erigió su candidatura para la 30ª legislatura desde el Comité «Por la Patria», junto a Carlos María Morales y Santiago S. Sanz, siempre en filas nacionalistas.

En cuanto a su actividad parlamentaria, durante la 29ª legislatura (1926-1929) presentó el proyecto que cambió el nombre del departamento de Minas a Lavalleja, el cual se aprobó mediante la ley del 22 de diciembre de 1927, rindiendo homenaje de esa forma a Juan Antonio Lavalleja.

En el mismo período, presentó junto a los legisladores Francisco Bustillo, Augusto Ponce de León y Francisco Alberto Schinca un proyecto para la construcción de una Escuela Industrial en Batlle y Ordóñez y también integró la Comisión de Peticiones de la Cámara de Representantes.

Durante la 30ª legislatura (1929 - 1932) presentó, junto a Fernando J. Carballo, un proyecto de ley para crear una Caja de Jubilaciones y Pensiones del personal de minas, canteras, arenales y toda industria que tuviera relación con dichas explotaciones, ya sean del Estado o particulares. Mocionó, junto a J. Damboriana, Daniel Herrera y Thode, Julio E. Bonnet, A. Carámbula y H. Antuña, para que se elevara de $ 125,00 mensuales a $ 150,00 la asignación de los Auxiliares primeros e integró la Comisión de Comercio de la Cámara de Representantes.

Carlos Garolini falleció el 10 de mayo de 1932. Meses después fue designada con su nombre la futura avenida de acceso a la plaza de Deportes de Minas, en el barrio Olímpico, desde hace varios llamada Wilson Ferreira Aldunate.

ORIGENES BARRIALES

La zona que hoy conocemos como barrio Garolini surgió al influjo de la cantera Verdún. En el transcurso de las décadas ha vivido profundas transformaciones, tales como la instalación en sus terrenos del complejo habitacional del Sistema Integrado de Acceso a la Vivienda (SIAV).

El barrio surgió como un fraccionamiento de tipo cementero, en tierras que pertenecían a Carlos Garolini. La industria del cemento se radicó en Uruguay en el año 1919. Se hicieron cargo del proyecto Carlos Garolini, Metzen y Dartayette. La compañía era alemana. El fraccionamiento se hizo justamente para los trabajadores de la cantera de yacimientos. La compañía, más adelante, montó lo que fue la Escuela Nº63, en principio en ubicación cercana a los accesos al cerro Verdún, sobre ruta 12.

El fraccionamiento original incluía unos veinte terrenos. Le llamaban «el calcetín», porque tenía una sola entrada y salida. Eran calles angostas y, si se ingresaba con locomoción, no había otra manera de salir que marcha atrás. Dar la vuelta era imposible.

Las familias Pais, Tejera, Velázquez, Clavería, Cabral, Balín, Díaz, Luzardo, Olivera y Garay, entre otras, dieron identidad al barrio. La sociedad José C. Pais y Hermano (Pantaleón Pais) instaló el primer comercio en la zona, el que, con el tiempo, fue gestionado por la familia Tourné. Fue donde estuvo instalado el único teléfono existente en la zona, razón por la que se constituyó en punto de encuentro ineludible.

Una figura querida y muy recordada en la zona es Crispín García (y su familia), quien tuvo un tambo y una quinta de riego: al agua que vertía la compañía de cemento la volcaba a su campo y así había conformado una represa.

ESCUELA Nº63

Un nítido referente edilicio y afectivo del barrio es la Escuela Nº63 «General Artigas», inaugurada en 1999, la cual funciona bajo la modalidad de tiempo completo y es bilingüe. El centro educativo, originalmente funcionó en una zona cercana al cerro Verdún. Debido al avance en la explotación de la cantera de piedra, el antiguo edificio fue demolido y la escuela trasladada y reubicada de forma definitiva en un predio con salones modernos construidos en barrio Garolini, también sobre ruta 12.

VIVIENDAS SIAV

En 1997, a través del Sistema Integrado de Acceso a la Vivienda (SIAV) fueron construidas 137 viviendas en el barrio, albergando a unas 600 personas. Pocos años después, los vecinos que habitaron estas construcciones comenzaron a movilizarse, ya que las casas contaban con notorios defectos de construcción que incluían humedad, visibles fisuras en las paredes y rotura de chapas. En aquel momento, afirmaban que, en la mayoría de los casos, las aberturas estaban inutilizadas: no podían abrirlas ni cerrarlas por evidentes defectos de construcción, sumado al grave problema de las aguas servidas, ya que el saneamiento era de emergencia. Los problemas de salud abundaban en este barrio: muchos niños y adultos con asma y otros problemas respiratorios o articulares producto de la influencia nociva de la humedad. La higiene ambiental se veía severamente comprometida.