El martes se anunció el cierre de las plantas de Minas y Paysandú de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC), quedando solo en funcionamiento la planta de Montevideo. Primera Página conversó con Federico Suárez, trabajador de FNC Minas y dirigente del sindicato de la bebida, a quien se lo vio visiblemente preocupado. Este agregó: “estamos con una sensación de desazón y tristeza. En el 2024 tuvimos una situación parecida, obviamente que a dos años, volver a vivir lo mismo, es una situación muy compleja, difícil de digerir. Porque en aquella oportunidad hubo un anuncio pero logramos volver a entrar con la mitad del personal, siempre se está supeditado a lo que pueda volver a pasar, pues ya sabemos de lo que es capaz la empresa, porque aparte no solamente en Uruguay sino lo que es en el resto de América Latina, tiene un tendal de fábricas cerradas, pero ahora lo dijeron y es muy doloroso y grave para los trabajadores”.

ASAMBLEA

Al preguntarle por la asamblea que hubo el martes en la noche, Suárez señaló que “como sindicato hicimos un informe en la asamblea de todo lo que nos dijo la empresa. La empresa nunca dijo la palabra cierre. El cierre lo decimos nosotros, porque ellos dicen ‘concentración de todas las líneas en Montevideo para hacer más productivo el negocio’. Eso significa cerrar la planta de Minas. Y nosotros sí lo decimos sin miedo porque así es, es el cierre de planta Minas”.

DEMANDAS

Agregó el dirigente que “el cierre es lo más transcendental, pero también vienen atrás un montón de demandas que tiene la empresa y que planteó al sindicato, como por ejemplo topear la antigüedad, acuerdos bipartitos que hay -algunos del año 2006, otro del año 2018-, beneficios extrasalariales que tenemos por distintas negociaciones también”.

Suárez comentó que “pide (la empresa) rever eso, tener un grupo aparte en consejo salarial, congelar el salario hasta el 20%, los nuevos ingresos que sean 40% menos. Hay un montón de cosas que puso arriba de la mesa que hay que evaluar y ver si entramos en esta negociación o tomamos otro camino”.

¿Qué va a pasar con los 59 trabajadores que trabajan en Minas? ¿Tendrán que viajar o trasladarse a vivir en Montevideo?

Tenemos pendiente una reunión de la directiva del sindicato para ver qué camino tomamos. La empresa planteó que hoy tendrían la posibilidad de poder recibir a veinte personas, después conversando se nos dijo que se podría llegar a 30 trabajadores. El sindicato decidió recorrer el camino de la negociación. Hay que ver los prejubilables que hay, o la gente que ya quiera buscar otro horizonte. No hay que olvidar que aparte del cierre de Minas la empresa plantea 80 puestos menos. Los trabajadores están pagando un costo altísimo, como en el 2024, que entramos la mitad. Ahora nuevamente nos toca esto y además 80 puestos menos de trabajo, es mucha gente, en un país donde no hay trabajo o hay muy pocas posibilidades de conseguirlo. ¿Qué garantías tenemos los trabajadores en los puestos de trabajo? Todas esas cosas son partes de lo que tenemos que evaluar. Obviamente siempre vamos a pelear los 59 puestos de trabajo.

O sea, ¿esos 59 trabajadores deberán trasladarse a Montevideo sí o sí?

Por ahora estamos en la postura que no está todo cerrado. Ayer (por el martes) explicamos a las/os compañeros que es una situación distinta al 2024 porque hoy la empresa está en revisar todo el negocio. Ellos plantean que la industria nacional siga existiendo en Uruguay, tiene que ser así. Ese es el planteamiento que ellos llaman ‘la concentración de todas las líneas en Montevideo’.  En el 2024 era la viabilidad o no de planta Minas. Hoy es más grande, plantearon desde un inicio el tema de la industria nacional y que para seguir instalados en el país y tener más competitividad, lo vienen diciendo hace mínimo tres años, es la concentración de todas las líneas en Montevideo. Veremos qué margen tenemos de negociación. Siempre hay un margen porque sino es imposición, no es negociación.

¿Cuál es la situación de la planta de Paysandú?

Paysandú también estuvo ayer (por el martes) en la reunión. Nosotros decidimos incluirlo en la mesa de negociación, porque es el mismo grupo económico y todavía les deben una respuesta. La gente de Paysandú desde marzo está en seguro de paro, le fueron anunciando todos los meses, hasta que a fines de julio le dijeron que el seguro de paro era hasta el 31 de diciembre. Todavía no tienen una respuesta de qué va a pasar con la maltería. Sí le avisaron que no van a entrar los 70 compañeros que tenía actualmente, o sea que una reestructura va a sufrir.

¿Han tenido el sindicato alguna propuesta o respuesta del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS)?

Por ahora no, ayer en la reunión estuvieron las negociadoras del MTSS, no hubo autoridad política.

Veremos si es un camino concretar alguna reunión con alguna autoridad política, puede ser una opción, esto es pensamiento mío, no del sindicato. Puede ser una opción saber qué pensamiento tienen. Tengamos en cuenta que la empresa viene negociando con los ministerios de Industria y de Economía, estamos a la espera, porque nosotros preguntamos a qué acuerdo habían llegado, porque no podemos pagar, los trabajadores y el gobierno, esta inversión de 14 millones de dólares que dice la empresa que va a hacer. Respecto a eso no tenemos información y la hemos pedido. Incluso en el 2024 preguntamos si hubo algún acuerdo aparte del que tuvimos nosotros y tampoco se nos ha dicho, o sea, información por parte de los otros ministerios los trabajadores no recibimos, y así como las negociadoras también expresaron que ellas no tienen información de lo que habló la empresa con los ministerios.

¿Cuáles son las razones que aduce la empresa para el cierre?

Ellos dicen que es mucho más barato siempre traer de afuera, de Argentina y Brasil. Nos comparan con el exterior, con los países vecinos, que es injusto porque tienen un mercado enorme. Por escala es muy difícil competir y a su vez acá en Uruguay no se ha invertido prácticamente nada, entonces al tener líneas más lentas, con más problemas, hace que los costos se eleven, porque se saca menos producción. Por eso plantearon ayer traer una inversión para poder aumentar el volumen y poder licuar mejor los costos. Pero nada garantiza que esto tenga una proyección a futuro. Para ponerlo en claro: si la producción de lata se pierde del interior del país, ¿cuánto durará Montevideo? Muy poco, porque el calibre individual hoy es lo que ha proliferado en la sociedad, es por eso que nosotros queremos que la producción sí o sí se quede en Uruguay. Ese es uno de los fines que tiene el sindicato, pero veremos cómo se desanda y qué camino decidimos recorrer.

¿Tienen pensado realizar alguna movilización?

Eso es parte de lo que tenemos que hablar, ver qué hacemos.

¿Se sabe qué va a pasar con las infraestructuras de la planta Minas?

Sinceramente no tengo ni idea.

¿Pero se cerrará todo?

Yo creo, si le preguntas a ellos, a la empresa, te van a decir que no saben qué van a hacer. O sea, esto es una decisión netamente económica por un tema de viabilidad, después verán qué hacen. Cuando AmBev compra en Minas se trajo un montón de tanques de infraestructura de una fábrica cerrada -fue cerrada para concentrar en una fábrica más grande en Brasil-. O sea, es una práctica habitual de AmBev, va concentrando donde le sale más barato.

¿Cómo están los ánimos de los trabajadores y del sindicato?

Cada uno lo procesa de manera distinta y así se irá procesando la situación. El sindicato va a estudiar y analizar qué hacemos a futuro. En mi caso, por ejemplo, y junto a la camada que entró conmigo, cumplimos 20 años de trabajo en el mismo lugar, pero hay gente que tiene ya más de 30 años, para todos es un golpe grande porque te imaginas que en el lugar donde estuviste trabajando 20, 30, 35 años y alguno capaz que puede llegar a tener alguno más, eso desaparece. Es muy triste. No es que te jubilaste y siguió la fuente laboral, sino que eso desaparece. O sea, es lo que pretenden, después veremos.