La Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) y Alcoholes del Uruguay (ALUR), firmaron un convenio donde se manifiesta la valorización de los aceites vegetales domiciliarios y comerciales, evitando su contaminación en el ambiente. El documento incluye ocho puntos de recolección para familias y comercios, impulsando un Lavalleja más circular y sostenible. La instancia contó con la presencia del intendente Daniel Ximénez, Marcelo Sadres, presidente de ALUR, Aurora Fernández directora de Ambiente de la IDL, e Yliana Zeballos, como secretaria general interina de la comuna. Según coincidieron las autoridades, la instancia permitió dar a conocer los alcances de este acuerdo y las acciones conjuntas que se desarrollarán en beneficio del departamento. La iniciativa busca reducir el impacto ambiental generado por el descarte inadecuado y avanzar hacia un modelo de economía circular en el departamento.

PROYECCIÓN SUSTENTABLE

Fernández destacó que el convenio representa un paso concreto hacia una gestión más sustentable de los residuos. “Estamos dando un paso hacia un Lavalleja más circular, y la propuesta se enmarca dentro de las actividades desarrolladas durante el Mes del Ambiente. El programa permitirá recuperar aceites vegetales utilizados tanto en hogares como en comercios gastronómicos, evitando que estos residuos terminen en cursos de agua, sistemas de saneamiento o en el vertedero municipal. Como parte del plan, se instalarán ocho puntos de recepción en Minas y dos en Solís de Mataojo, donde los vecinos podrán entregar recipientes con aceite usado y recibir nuevos envases para continuar con el sistema”.

“Para los comercios se dispondrán contenedores de mayor capacidad”, cerró.

RECOLECCIÓN Y TRANSFORMACIÓN

Sadres explicó que el aceite recuperado será trasladado a la planta de Capurro para ser transformado y utilizado como materia prima en la elaboración de biodiesel y recordó que la empresa integra el grupo Ancap y trabaja en la producción de biocombustibles. Destacó que el aceite reciclado representa hoy un recurso estratégico dentro de los procesos de producción sustentable y con validación internacional y además del aprovechamiento industrial, resaltó el impacto ambiental de la iniciativa.

“Cada litro de aceite que logramos recuperar evita contaminación y mejora la gestión de residuos. La primera etapa del programa apunta a alcanzar unas 13.000 familias mediante un sistema de recolección con trazabilidad que permitirá medir resultados y proyectar futuras ampliaciones”, indicó.

MODIFICACIÓN Y DEPENDENCIA

Ximénez habló sobre la necesidad de modificar hábitos cotidianos porque “muchas veces no somos conscientes de que tirar aceite por el desagüe genera contaminación. Cambiar esas prácticas es un desafío colectivo y el éxito del plan dependerá de facilitar el acceso a los puntos de entrega y del compromiso ciudadano, destacándose además el rol de los medios de comunicación para difundir la iniciativa”, concluyó.

Según informaron, el proyecto tendrá carácter piloto y que, de acuerdo con los resultados obtenidos, se evaluará extenderlo al resto del departamento. Se destacó la importancia de la capacidad de trazabilidad, ya que en la medida en que el plan funcione se podrán obtener datos reales de cuánto se está recuperando y como poder escalarlo. Se considera como una importante apuesta para ambas ciudades, aun cuando se reconoció que Solís de Mataojo es un Municipio pionero, porque ya ha comenzado antes la valorización de otros tipos de residuos.