En entrevista con Primera Página, Juan Aria, jefe del Destacamento de Bomberos de Minas, cuya jurisdicción abarca zonas como Villa del Rosario, Aguas Blancas, Solís de Mataojo y Villa Serrana, repasó la actividad del último año. Recordó que para la dependencia el pasado fue un verano fue de mucha actividad, con múltiples intervenciones diarias por incendios forestales y en campos, especialmente durante un verano seco que favoreció la propagación del fuego. Destacó que hubo una muy buena coordinación con el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) y un invaluable apoyo de unidades militares locales, lo que permitió responder a varios focos simultáneos, incluyendo incendios grandes como el del barrio La Coronilla (268 hectáreas) y dos incendios forestales cerca del cerro Arequita (700 hectáreas en total), donde también participaron helicópteros de la Fuerza Aérea.

AÑO MOVIDO
Aria consideró que en general es un año movido. “Se esperaba un verano seco, por eso en su momento se dieron las recomendaciones por las quemas al aire libre, y sucedió un poco lo que se esperaba. Un verano seco que iba a ayudar a la propagación de incendios. Tuvimos mucha intervención de campo en el verano. Hubo varias salidas por día, inclusive, en algunos momentos, atajando más de un foco a la vez. Cuando se piensa en las peores situaciones es cuando pasan cosas en simultáneo, máxime cuando la jurisdicción es bastante grande y empieza a suceder que hay más de una incidencia al mismo tiempo y la capacidad de respuesta empieza a mermar. Por suerte tuvimos una buena coordinación con el CECOED. También tuvimos mucha presencia de militares, que se pudo emplear en un sector del incendio (La Coronilla) y que la bomba en simultáneo estuviera en otras ubicaciones, como Altos del Santa Lucía, donde tuvimos intervenciones de incendio en campo, hacia el lado de El Soldado”.
Recordó que además que hubo una advertencia sobre un incendio en una vivienda en Solís de Mataojo “por lo que también se concurrió el lugar, aun cuando finalmente terminó siendo una falsa alarma”.
“En definitiva, tuvimos 268 hectáreas en La Coronilla, que incluyó la parte posterior de la cantera, pasó por las vías, llegó hasta detrás del Cerro Verdún, arrasando esa zona y bajó hacia un predio forestal, que es donde se pudo lograr que se frenara antes de que entrara a otro predio. Después tuvimos intervención en dos incendios forestales muy grandes, que no tuvo tanta connotación pública porque fue fuera de la zona tan urbana, registrado detrás del Cerro Arequita. Tuvimos 350 hectáreas, y en ambos casos era un incendio frente al otro, casi que en simultáneo. Uno empezó la noche del primer día del del otro incendio, pero con orígenes totalmente separados. No tenían que ver uno con otro”.
“Hablamos que fueron 700 hectáreas, es un predio bastante grande, afectando más de cinco empresarios o emprendimientos forestales”, señaló.
MUCHAS SALIDAS
Aria reconoció que en la actualidad se están registrando muchas salidas de las dotaciones, hecho que por lo general se dan en junio o julio cuando empiezan los fríos. “Este año empezó fuerte lo que fue la caída de temperatura y se están registrando las clásicas salidas de invierno. Es que ahora se traslada que esta intervención de incendio ya no es en un campo y es en la casa, la vivienda de un vecino o un ciudadano, y esto puede involucrar intoxicaciones, o personas lesionadas. Es más directa la relación del incendio con posibles lesionados, por lo que tenemos las recomendaciones de cuando se emplean medios de calefacción eléctricos, visualizar el estado. También realizar una limpieza del polvo y lo que se pudo haber alojado en el electrodoméstico cuando no se usó en los meses más cálidos, y ver sobre todo el cable, ya que a veces uno lo enrolla y capaz la fibra se puede empezar a tensionar. Después, al volver a usarlo, se termine dando un sobrecalentamiento o un cortocircuito que derive en un incendio. Por otro lado, todo lo que sea de calefacción, una fuente que emita calor, verificar siempre la distancia que está de otro elemento, por ejemplo, de un sillón, o de las cortinas”.
Sobre todo, advirtió “si puede ser una garrafa a gas, que se pueda movilizar por la vivienda a ver la distancia, que por un principio de radiación no esté emanando demasiado calor y esto produzca que ese elemento próximo empiece a arder y a propagar por el resto de la casa”.
RECOMENDACIONES
Mencionó como otra arista las calefacciones a combustión. “Ahí podemos hablar de pellets o a leña. Recordar hacer la limpieza del ducto de chimenea, sobre todo en los primeros prendidos, que es cuando se pueden dar estas salidas que ya hemos tenido. Nosotros vamos, garantizamos que esté controlado y que eso vaya perdiendo calor con las horas. Luego estaría verificar que eso no salga, porque puede pasar de que esté irradiando mucho calor, más de lo previsto, y empiece a propagarse fuera. Mucho cuidado con el encendido. Exhortamos a la población a no utilizar acelerantes líquidos a la hora de prender la estufa. En muchos casos el ciudadano emplea, entre otros combustibles, la nafta, lo que resulta muy peligroso, ya sea porque se pueda propagar, porque pueda correr el fuego y llegar hasta las manos, y en el susto, evidentemente, va a producir que eso se expanda rápidamente. Entonces, exhortamos a evitar ese uso y más cuando es sabido que hay una venta comercial de pequeños activadores, como las velas para generar calor. Lo que se puede recomendar es un fragmento de ladrillo o una piedra que se moje en un combustible, se ponga luego detrás de la leña, y se acerque el fuego de una forma más controlada. El fuego se va a mantener un ratito porque el ladrillo absorbe un poco de combustible, pero es mucho más controlado y más seguro para el usuario”.
Dijo que una solución es “poder lograr que la estufa prenda sin que se ponga en riesgo la persona o la propia casa”.
ACEPTACIÓN SOCIAL
Aria reflexionó que a grandes rasgos hay una buena aceptación de la población en cuanto a las recomendaciones. Incluso ha habido avisos sobre quemas, “aun cuando en realidad la normativa es clara, fue hasta el 30 de abril. De igual modo aclarar que fueron casos casi que excepcionales, por lo general se recibe en buena forma la información, porque nos ponemos a la orden luego de cualquier duda que exista. Muchas veces asesoramos para que lo hagan en quemas pequeñas, en lugares que estén rodeados de hormigón o que no haya por lo menos vegetación, porque si bien hace frío, y es otra la condición atmosférica, siempre hay que tener ese respeto de verificar de que no tenga una propagación y que no termine en un siniestro en el fondo de la casa”.
FUNCIONARIOS, VEHÍCULOS Y APOYO
Detalló que el destacamento tiene 18 funcionarios que, por la carga horaria, se reparten en cuatro guardias.
Agregó que hay dos vehículos, “uno pesado, que es el de encendido en finca, la bomba que conocemos, y también una camioneta que es conocida, porque mayoritariamente se ve en las salidas más pequeñas. Ambos tienen capacidad de respuesta ante incendios, porque la camioneta tiene un polivalente y una capacidad de agua de 400 litros, además de la utilidad en el campo, porque puede acceder a lugares que el camión no, sobre todo porque la bomba que tenemos es una bomba urbana, puede encallar o empantanarse en zonas más fácilmente. La camioneta, al tener 4 X 4, accede de mucho mejor manera y se puede dar una respuesta frente al incendio. El mantenimiento normal de los vehículos se viene realizando, así que tenemos ambos vehículos operativos y en condiciones”.