Ernesto Cesar, presidente de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE), de extensa trayectoria política y profesional como abogado, conversó con Primera Página de la gestión en ese organismo del Estado.

IDENTIFICAR Y DIAGNOSTICAR

Al preguntarle qué evaluación puede hacer respecto a su presidencia en AFE desde hace un año, Cesar respondió: “Una de las mayores satisfacciones que me deja este primer año de gestión ha sido haber podido identificar y diagnosticar a tiempo los principales puntos críticos que afectaban a AFE y a su empresa subsidiaria, Servicios Logísticos Ferroviarios (SELF). Ese relevamiento nos permitió acudir a distintos instrumentos de gestión y planificación, que entendemos fundamentales para mantener ambas organizaciones en marcha y comenzar un proceso gradual de recuperación y fortalecimiento institucional”.

AFE Y SELF

Cesar puntualizó que “actualmente me desempeño como presidente del Directorio de AFE y, simultáneamente, como presidente del Directorio de SELF. Esta doble responsabilidad implica gestionar dos realidades diferentes: por un lado, una empresa pública regida por el Derecho Administrativo y, por otro, una sociedad anónima que opera bajo el régimen del Derecho Privado y la Ley de Sociedades Comerciales. Alternar entre ambas constituye un desafío profesional de gran relevancia. Cuando asumimos encontramos dos organizaciones severamente comprometidas desde el punto de vista operativo, económico e institucional. El primer paso fue determinar si eran viables y, en caso afirmativo, identificar los instrumentos necesarios para su recuperación dentro de un contexto nacional de importantes restricciones presupuestales”.

Aseguró Cesar que “luego de algo más de un año de trabajo, podemos afirmar que tanto AFE como SELF son empresas en funcionamiento, con posibilidades reales de desarrollo. El desafío consiste en consolidar procesos de ordenamiento interno, profesionalización y modernización, adaptándolos a las exigencias del sistema ferroviario del siglo XXI, muy diferente al de décadas atrás. Para avanzar resulta indispensable mantener un relacionamiento fluido y constructivo con el Poder Ejecutivo, el Parlamento, los demás integrantes de los directorios y con la Unión Ferroviaria, como representante de los trabajadores. Asimismo, es fundamental fortalecer los vínculos con los potenciales clientes, con nuestros funcionarios y con los distintos actores del sistema logístico nacional”.

DIÁLOGO

Entiende Cesar que “durante este primer año hemos logrado un clima de diálogo y cooperación que permite visualizar al ferrocarril como parte de una propuesta de desarrollo para el país. Nuestro objetivo es contribuir a mejorar el transporte de mercancías como el de pasajeros, convencidos de que un sistema ferroviario moderno puede impactar positivamente en la calidad de vida de la población y en la competitividad de la economía nacional”.

¿Inició su gestión con objetivos? ¿Cuáles son?

Toda gestión debe tener objetivos claros, tanto estratégicos como operativos. A nuestro entender, una de las principales dificultades del sistema ferroviario era la falta de una definición precisa de prioridades institucionales. Por esa razón establecimos como primer objetivo estratégico el fortalecimiento institucional de AFE, identificando áreas clave que requerían ser potenciadas. En ese marco, durante el año pasado logramos concretar el ingreso de nuevos funcionarios, luego de un proceso de negociación con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, lo que representa un paso importante para atender necesidades operativas y técnicas acumuladas durante años. La segunda prioridad es la promoción y recuperación del transporte ferroviario de carga, desde SELF impulsamos un plan de negocios con el respaldo del Ministerio de Economía y Finanzas, permitiéndonos avanzar en la búsqueda de financiamiento destinado a la recuperación y mantenimiento de locomotoras, vagones, talleres e infraestructura operativa. El objetivo es que SELF vuelva a posicionarse como un actor relevante dentro del sistema logístico nacional y complemente las nuevas iniciativas ferroviarias desarrolladas por el sector privado.

¿Cuál es la presencia del transporte de pasajeros de AFE?

Actualmente AFE presta un único servicio regular entre Tacuarembó y Rivera. Se trata de una operación socialmente muy importante, aunque técnicamente comprometida, que requiere intervenciones urgentes para asegurar su sostenibilidad. Paralelamente hemos impulsado el desarrollo del tren turístico y patrimonial. En conjunto con el Centro de Estudios Ferroviarios del Uruguay (CEFU) se realizaron diversas corridas entre Peñarol, Manga, Toledo y recientemente Empalme Olmos, experiencias que han demostrado el interés por este tipo de propuestas.

¿Apuesta a modernizar AFE?

Hemos definido como objetivo estratégico una gestión moderna y eficiente del patrimonio ferroviario histórico de AFE, tanto inmobiliario como mobiliario. Entendemos que allí existe una oportunidad importante para generar recursos genuinos, valorizando activos actualmente subutilizados y reduciendo la dependencia de los aportes provenientes de Rentas Generales.

Usted y el directorio recorren el interior del Uruguay. ¿Podría puntualizar cuáles fueron los lugares que más lo movilizaron?

Una de las definiciones más importantes de nuestra gestión ha sido promover una alianza estratégica con los gobiernos departamentales. AFE posee un patrimonio inmobiliario y ferroviario de enorme valor histórico, cultural y económico. Gran parte se encuentra en situación de abandono o subutilización. Nuestro objetivo es poner ese patrimonio en valor, tanto desde una perspectiva social como productiva. En esa línea, comenzamos a suscribir convenios marco de colaboración con distintas intendencias, que han manifestado gran disposición para colaborar en el relevamiento, inventario, preservación y eventual reutilización de los bienes ferroviarios. La aspiración es que hacia el final de este semestre podamos haber celebrado acuerdos con la totalidad de los gobiernos departamentales del país. Esto ha implicado intensa presencia territorial, y numerosas recorridas por distintas localidades, trabajando junto a autoridades departamentales, actores privados y organizaciones sociales. Lo que realmente nos ha movilizado ha sido comprobar la magnitud del patrimonio ferroviario existente en todo el territorio nacional y el interés de las comunidades por recuperarlo. AFE cuenta con cerca de 2.000 inmuebles distribuidos en todo el país, muchos de ellos vinculados a la historia y al desarrollo de numerosas localidades. Recuperar parte de ese legado constituye una oportunidad para generar desarrollo local, actividad económica y preservación patrimonial.

¿Cuál es la situación económica de AFE hoy? ¿De qué depende: del gobierno nacional, de la carga o de otras entradas?

Cuando asumimos la conducción de AFE encontramos una empresa con una actividad operativa muy reducida y con una fuerte dependencia de los aportes de Rentas Generales. Esa realidad plantea un desafío complejo: para aumentar su actividad la empresa necesita invertir y asumir mayores costos operativos, pero al mismo tiempo debe avanzar hacia una mayor generación de recursos propios. Por ello estamos impulsando un proceso de profesionalización de la gestión, modernización de procedimientos y valorización de activos estratégicos. El objetivo es que AFE pueda incrementar gradualmente sus ingresos genuinos, a través de la actividad ferroviaria como mediante una administración más eficiente de su patrimonio. La sostenibilidad dependerá de varios factores: el fortalecimiento del transporte de carga ferroviaria, la generación de nuevos negocios asociados a la logística, la valorización del patrimonio inmobiliario y, naturalmente, el acompañamiento de las políticas públicas que impulsen el desarrollo del modo ferroviario en Uruguay.

 ¿Qué lugar ocupan los trenes de pasajeros teniendo en cuenta que hace muchos años que su funcionamiento es mínimo?

Actualmente AFE opera de forma regular una única línea de pasajeros entre Tacuarembó y Rivera. Es un servicio de fuerte contenido social, que conecta poblaciones intermedias que presentan dificultades de acceso por otros medios de transporte. Paralelamente, el gobierno nacional estudia la posibilidad de desarrollar servicios de pasajeros en el área metropolitana, particularmente en el corredor Montevideo–Progreso. Para ello será necesario incorporar nuevo material rodante compatible con la infraestructura del Ferrocarril Central y realizar las inversiones correspondientes.

Existen estudios que respaldan el potencial del ferrocarril para contribuir a la reducción de los tiempos de traslado y mejorar la movilidad de la población. Por esa razón entendemos que el transporte de pasajeros seguirá ocupando un lugar relevante dentro de la planificación ferroviaria nacional. Continuaremos impulsando el desarrollo del tren turístico y patrimonial, una modalidad que ha demostrado generar beneficios económicos y culturales para las comunidades involucradas cuando se integra adecuadamente a una propuesta turística sostenible.

¿En Lavalleja la carga tiene más prioridad que el pasaje? ¿En qué zonas?

En Lavalleja la prioridad actual está claramente orientada al transporte de carga ferroviaria. En particular estamos concentrando esfuerzos en la recuperación del ramal hacia Río Branco, una obra estratégica que permitirá restablecer la circulación de mercancías por el norte del departamento, beneficiando localidades como José Pedro Varela y José Batlle y Ordóñez. Se trata de una intervención con respaldo presupuestal y que integra los compromisos asumidos para el presente período de gobierno. Por otra parte, la línea Minas continúa teniendo relevancia para el transporte de carga asociado a ANCAP. Si bien el nivel de actividad ha estado condicionado por las dificultades que atraviesa el sector del portland, estamos convencidos de que un eventual incremento de la producción fortalecerá nuevamente la utilización del ferrocarril, generando importantes ahorros logísticos. Sin perjuicio de ello, entendemos que a mediano y largo plazo pueden existir oportunidades para desarrollar propuestas vinculadas al transporte turístico de pasajeros. Actualmente estamos trabajando junto a CAF, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el Ministerio de Turismo en la identificación de corredores con potencial turístico y la línea Minas aparece como una de las alternativas que merece ser analizada en profundidad.