En el marco de una intensa recorrida por todo el país de cara al IV Congreso Nacional de la Educación "Misiones Sociopedagógicas, estuvieron en Minas integrantes del equipo de Representación Docente ANEP-CODICEN. En el local de AUTE brindaron una charla abierta a la comunidad, docentes y al Plenario de la Intersindical de Lavalleja. Al respecto, entrevistamos al consejero profesor Julián Mazzoni y a la magister Fernanda Alanís, integrante del equipo.

Con motivo de la realización del primer Congreso Nacional de la Educación “Maestro Julio Castro”, realizado en 2006, se vivió una efervescencia importante, ya que las expectativas de los diferentes actores participantes de esta instancia eran indisimulables. Por diferentes motivos, ello no ocurre de cara a la cuarta edición de esta actividad. Es por ese motivo que “hemos iniciado esta recorrida, porque nos parece que, más allá de las experiencias anteriores, donde el primer congreso especialmente fue muy fervoroso, con mucha participación, con 1.200 delegados y 700 y pico de asamblea en todo el país”, posteriormente, las expectativas que allí se generaron “no se reflejaron en la política educativa y particularmente en la Ley de Educación”, lo que determinó que en el segundo y en el tercer congreso “bajara mucho la participación”, ahora potenciado por lo “realizado por el gobierno anterior en el marco de la Ley de Urgente Consideración (LUC) al eliminar la obligatoriedad de la convocatoria” al congreso, declaró Mazzoni.

 

Magister Fernanda Alanís y profesor Julián Mazzoni.
Magister Fernanda Alanís y profesor Julián Mazzoni.

En su análisis, exhortó a “retomar esta herramienta” para, de esa manera, “tratar de generar una gran participación, porque no hay otra forma de resolver los problemas de educación sino mediante la participación”.

Julián Mazzoni enfatizó que “para nosotros, la autonomía es la clave”, porque sin ella “la aplicación de las políticas de corte popular se ve muy limitada por los cambios permanentes de política educativa que se suceden cada vez que hay un cambio de gobierno”. Por ese motivo es que “debemos lograr un gran congreso, muy participativo, con toda la gente opinando”, cuestión que “va mucho más allá de los docentes, de los estudiantes, la familia, el conjunto de la población, porque es la forma de construir una educación popular que es el origen de la educación pública en Uruguay”, ya que “el texto guía de nuestra historia pedagógica es la Educación del Pueblo, que era lo que planteaba José Pedro Varela en 1876. Han pasado más de 150 años, pero esa es la idea clave: hay que educar al pueblo”, puntualizó.

Una de las cuestiones que varía en relación a los anteriores congresos es que las resoluciones que este defina serán vinculantes en su aplicación. Sobre el tema, Mazzoni expresó que “hay una fórmula a la que ha llegado el Congreso del Frente Amplio (FA), que es el partido que gobierna actualmente” y que, al leer su programa del gobierno, se establece que el gobierno del FA “convocaría a este congreso y que las resoluciones serían políticamente vinculantes”. Reconoció que se trata de una “fórmula relativamente ambigua”, pero que, de alguna manera, “obliga a las autoridades designadas por el Frente Amplio a tomar resoluciones con cierto compromiso ante lo que se resuelva en el congreso”.

El equipo de representación docente en ANEP CODICEN defiende la implementación de un proyecto educativo de largo plazo, laico y soberano. En cuanto al tiempo, en educación, se trata de procesos que involucran varias décadas y si tenemos presente lo sucedido en el período anterior, con la implementación de la Transformación Educativa, llegamos a la conclusión de que se trata de algo muy difícil de alcanzar. “Por eso reclamamos algo más que tener dos representantes electos por los docentes en un consejo que tiene cinco, de los cuales tres los designa el Poder Ejecutivo, con venia del Parlamento”, continuó Mazzoni, por lo que debe “resolverse el problema de la participación en el organismo máximo de dirección”.

“Actualmente la mayoría ingresa a la educación pública a los tres años y si en 15 años de tu trayectoria educativa te encuentras con tres cambios, parecería que no es muy oportuno. Debe haber décadas de estabilidad educativa, con sus variaciones de acuerdo a las necesidades, pero sí con un rumbo permanente”, graficó el docente minuano, para quien ese rumbo “es la construcción de ciudadanía”, la cual exige “cada vez reacciones más acordes a los tiempos que corren”.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El equipo de representación docente impulsa “desmontar el avance de gigantes tecnológicos sobre ANEP”, por lo cual uno de los temas que estará en la agenda del IV Congreso Nacional de la Educación será el avance de la inteligencia artificial (IA), porque actualmente “quien maneja la IA son dos o tres empresas muy grandes que, además, son casi unipersonales y que están vinculadas a lo que la gente ya está llamando el tecno fascismo”. Opinó que resulta “muy peligroso utilizar la IA sin un espíritu crítico a los efectos de planificar tus clases, de corregir, porque hay sesgos ideológicos que están detrás” y porque esa situación “atenta no solo contra la autonomía, sino contra la propia soberanía de nuestro país y la cultura de nuestro pueblo”.

DEMANDAS

En estas recorridas, en las charlas abiertas a la comunidad, los integrantes del equipo de representación docente recogen las demandas y preocupaciones planteadas. Sobre el tema se expresó la magister Fernanda Alanís. Entre ellas, las comunidades educativas plantean temas relacionados a la inclusión y a la falta de herramientas “para contener a estudiantes que necesitan de una atención especial por neurodivergencias, por discapacidades o por distintas situaciones que pueden ser incluso socioeconómicas” incluyendo a la alimentación. “Nuestro equipo propuso, antes de que ingresara este gobierno, que la enseñanza media debía tener alimentación. Se está avanzando en este periodo, pero todavía es insuficiente”, analizó.

Otro de los temas planteados por los docentes radica en la falta de autonomía que se tradujo en el período anterior, “donde hubo un nivel de persecución a los y las docentes que ahora se ha revertido en gran medida”. De todas maneras “queda ese riesgo de que, ante cualquier cambio de gobierno, cambian las modalidades inspectivas, los programas y los planes”, todo lo cual hace imprescindible que se concrete “una mayor estabilidad pedagógica, un mayor respeto hacia el conocimiento de los y las docentes”, todo lo cual “se logra con autonomía”.

A nivel de Formación en Educación, Alanís refirió a la Universidad de la Educación, “que ahora es un proyecto de ley, está en el Parlamento, y es preocupación de todos los subsistemas que esa Universidad de la Educación sea aprobada”. Dentro de este tema, la entrevistada abogó para que, desde sus comienzos, la nueva institucionalidad se desarrolle bajo “un cogobierno efectivo de los distintos órdenes”, porque en caso contrario, “la autonomía tambalea”, recordando que con la LUC “desaparecieron los consejos y se transformaron en direcciones generales”, por lo cual “el cogobierno es inexistente. Solamente se consulta a las asambleas técnico-docentes, pero también esa consulta ha sido dejada de lado y en muchas ocasiones ha sido utilizada de forma nominal, como para cumplir con la ley”.

PRESUPUESTO

Muchos de los reclamos del presente solo pueden ser atendidos contándose con mayor presupuesto dentro de la educación. “Todo termina en presupuesto”, admitió Alanís y agregó que “las comunidades educativas son muy creativas, tienen una enorme voluntad de servicio, pero no podemos poner sobre sus espaldas responsabilidades que son estatales”.

“La responsabilidad estatal es de dotar de un buen presupuesto y de hacer una asignación coherente y correcta de ese presupuesto”, prosiguió al referirse a la demanda del 6 más 1% para la educación y para la investigación y la innovación, “presupuesto que necesitamos para tener personas especializadas que puedan colaborar en la educación de jovencitos y jovencitas neurodivergentes o con discapacidades” y también “para ampliar la alimentación, para mejorar los programas, darles más horas de coordinación a los y las docentes, aspecto que es muy reclamado”, debido a que los y las docentes “trabajan muchas más horas de las que cobran y tienen recortadas las horas de coordinación. Les pedimos que trabajen en metodologías innovadoras, en duplas, pero ¿cuándo se prepara todo eso?”, se preguntó. Por eso, “presupuesto en todos los sentidos que podamos imaginarnos, desde la infraestructura, porque la educación también son ladrillos, porque hemos estado en lugares donde llueve dentro de los salones, donde el agua sale por los tomacorrientes y a eso hay que resolverlo”.

Para la magister Fernanda Alanís “hay soluciones relativamente prácticas que se podrían aplicar si la asignación presupuestal y la burocracia lo permitieran”.

Sobre el tema presupuestal también se expresó el profesor Julián Mazzoni. “Cuando uno observa el programa del gobierno del Frente Amplio, es claro que plantea llegar al 6% del PBI para la educación pública en el año ‘29” y que fue con ese criterio que el Consejo Directivo Central (CODICEN) “elaboró su proyecto de presupuesto que no fue aprobado por el Parlamento a instancias de la propuesta del Poder Ejecutivo”. Recordó que, en esa ocasión, “cuando nos entrevistamos con diferentes legisladores que estaban en la discusión, se nos planteó que en sucesivas Rendiciones de Cuentas podía irse revirtiendo esa situación”.

En momentos en que se elabora la Rendición de Cuentas para el año ‘27 con el Consejo Directivo Central, “por ahora lo que tenemos es la solicitud que nos hacen los subsistemas”, las cuales “son bastante contundentes acerca de lo que se necesita para seguir avanzando y que podían ir un poco en la línea de esa idea de que en sucesivas Rendiciones de Cuentas podamos ir mejorando la situación, aproximándonos a lo que el programa de gobierno establece”. Pero, en la realidad, “cuando uno escucha las declaraciones del ministro de Economía y Finanzas (Gabriel Oddone) siente preocupación y hasta decepción porque se llegó a hablar de gasto cero -a esto lo han planteado de otra manera-, con propuestas que uno escucha del Ministerio de Economía y Finanzas muy negativas respecto al presupuesto de la educación”.

“A esto hay que decirlo con todas las letras”, continuó Mazzoni. “No sé qué va a pasar porque el CODICEN todavía no resolvió la elaboración definitiva de su proyecto de Rendición de Cuentas, pero sí puedo adelantar que los dos consejeros electos por los docentes vamos a ir por esa idea de que lo que no se pudo obtener en el presupuesto quinquenal deba corregirse en la Rendición de Cuentas”, insistiendo en los planteos formulados por los diferentes subsistemas, lo cual implicará también la “movilización de las organizaciones sindicales y otra serie de reclamos, no solo en el caso de los sindicatos de la ANEP sino también de los que están vinculados a la Universidad de la República, que son los dos grandes presupuestos educativos del país -el más grande es el de ANEP- En eso seguiremos trabajando”, anunció el docente.

SALUD MENTAL

También se reclama una mayor contención para los docentes, específicamente en lo relativo a la salud mental. Alanís amplió el tema a los estudiantes, “porque la salud mental del estudiantado repercute en los y las docentes”. En la actualidad “tenemos una gran frustración, impotencia y ansiedad por parte de los y las docentes”, quienes, además, en el período anterior “vieron una acumulación de trabajos extra, trabajos burocráticos extra, planificaciones muy complejas e innecesarias”, es decir una “complejización innecesaria del trabajo docente a nivel administrativo”. Además, las comunidades educativas “sienten todo lo que sucede en carne propia, o sea, son sensibles a lo que está sucediendo con el estudiantado, con los barrios donde están las instituciones educativas, y todo eso repercute inmediatamente en su salud mental”.

Cuestionó que la modificación de algunas reglamentaciones “no contemplan a la salud mental” y que sea, hasta el momento, “una cuestión que ha estado dejada de lado, incluso a nivel normativo”, finalizó la magister Fernanda Alanís.