El Hemobus, móvil dependiente del Hemocentro Regional de Maldonado, que depende de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), facilita la recolección externa de sangre en todo el país, pero principalmente en la región Este. Se trata de una moderna unidad (bus) de dos pisos, equipado con la tecnología y comodidades necesarias para llevar a cabo las donaciones de manera eficiente y segura. Su interior contempla el recorrido de los donantes desde la consulta previa a la donación hasta el área de descanso y recuperación.

REQUISITOS

En charla exclusiva con Primera Página, Tamara Antonini, técnica en hemoterapia, recordó que como es habitual en cada mes, en Minas se realiza la recolección de sangre, con un promedio de 70 donantes agendados y explicó que los requisitos son y pesar más de 50 kgs, tener entre 18 y 65 años. Son solo cuatro horas de ayuno, de sólidos grasos y lácteos, pero dentro de esas cuatro horas se puede tomar mate, café, té, galletitas y frutas, alimentos que siempre ayudan a que el donante se sienta bien durante la donación. “La donación es un proceso sencillo y seguro, con atención al donante y un tiempo de recuperación post-donación. Fomentamos la concientización sobre la donación en escuelas para normalizarla en futuras generaciones”. “Es importante agendarse previamente para donar”, indicó.

RECOLECCIÓN, UTILIZACIÓN Y PROCESO

Expuso que la donación de sangre recolectada, “se utiliza para transfusiones en pacientes con anemia, cáncer y durante cirugías. Cualquiera puede necesitar recibir sangre en algún momento. Se trata de venir todos los meses, para hacer la colecta de sangre con los donantes que ya están acostumbrados a donar con nosotros y siempre quieren dar una mano a otra persona que reciba la sangre”. Destacó que por lo general las personas tienen la continuidad de seguir donando, “porque les gusta o porque aprovechan el convenio (libreta de conducir), que existe con la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL). Es importante tener en cuenta que el promedio que necesita el Hemobus para llegar a Minas, es de 50 a 60 donantes. El proceso en el Hemobus comienza con atención de administrativa, donde se le ingresan los datos, luego pasan en un proceso de selección en la entrevista, donde le hacemos preguntas que no vayan a perjudicar a ellos cuando donen o que no perjudiquen a quien recibe la sangre. Si pasan ese proceso, pasan ya a donar sangre. Después de que donan, que son más o menos entre cinco a diez minutos, pasan a la parte post-donación, y ahí están más o menos diez minutos para recuperarse, donde se les da un aperitivo”. Comentó que una vez que la persona se siente bien, “se puede retirar”.

ROL DEL ESCOLAR

Antonini destacó que los escolares constituyen un eslabón importante en la cadena informativa sobre el hecho de donar sangre. “El programa educativo se hace para concientizar a los alumnos de que normalicen el proceso de la donación de sangre, así que en un futuro ellos pueden donar sangre cuando sean mayores edad, que lo hagan habitualmente. Además, concientizan a su familia y a sus vecinos. Cuando organizan la jornada, ellos no donan, donan los familiares, los vecinos”. Meditó que se crea “una concientización a nivel social en la que a futuro se ven los resultados, porque incluso niños que dieron el programa educativo hace años, ahora son mayores de edad y vienen a donar sangre”.

EXPERIENCIA PERSONAL

La técnica habló de la importancia de agendarse previamente a través del sitio de internet del Hemocentro Maldonado (jornada Minas), para poder acudir al Hemobus, que generalmente viene los últimos viernes de cada mes. Sobre su experiencia profesional dijo que gestiona en un ambiente muy bueno. “Siempre se toma en cuenta a los donantes y al bienestar de ellos, y también al paciente que recibe. Es importante explicar que la recolección sirve para transfundir a los pacientes que requieren, ya sea pacientes añosos, que requieren transfusiones, por ejemplo, por anemia o distintas patologías, o pacientes oncológicos, siempre se les está transfundiendo para mejorar la calidad de vida. Las cirugías no se podrían realizar si no estuviese la sangre esa, porque muchos de los pacientes requieren de eso para continuar con la cirugía”. “Cualquiera de nosotros puede ser el que reciba la sangre”, concluyó Antonini.