Especial por Gonzalo Martínez
Hacia finales de la década del veinte, en el fútbol local se produjo la llegada de futbolistas provenientes, mayoritariamente, de la capital de nuestro país. Los dirigentes de la época, en el afán de lograr campeonatos, buscaban incorporar jugadores para potenciar los equipos. Esta situación se daba principalmente en el poderoso Central Fútbol Club y, en algunas ocasiones, en su tradicional adversario, el Lavalleja Fútbol Club. A pesar de los reclamos de los jóvenes que contaban con escasa participación en los diferentes encuentros, la situación no cambiaba y los jugadores foráneos eran quienes acumulaban más minutos. Con espíritu de rebeldía, Ricardo Brignoni y Carlos Díaz dieron el puntapié inicial para la formación de una nueva institución. Fue así que el 22 de marzo de 1929, diez jóvenes dejaron de formar parte de la prestigiosa y ganadora entidad centralófila, con el objetivo de cristalizar sus ideales. Estos jóvenes fueron: Luis Alberto Brignoni y Ricardo Brignoni, Juan Biéneres, Antonio Huertas, Jacinto Olivera, Félix y Juan Aguerrebere, Carlos Díaz, Alfredo Arrospide y Julio Acosta. Por otro lado, se sumaron futbolistas de Lavalleja, como Conrado y Alfredo Villalba, y Raúl Bonet. Con mucho entusiasmo, los jóvenes asumieron la difícil tarea de formar un club local y, para ello, recurrieron a un gran dirigente, quien además había sido uno de los fundadores de la Liga Departamental de Fútbol en 1918: Agustín Doria, quien sería luego el primer presidente de la historia de Sportivo Minas Fútbol Club.
GANADOR POR EXCELENCIA
Sportivo Minas fue el primer campeón de la vieja Divisional Intermedia. Tras la fundación de varios clubes en 1929, se creó esta nueva divisional y los azules lograron consagrarse luego de desarrollar una magnífica campaña. Sportivo fue campeón invicto, con cinco victorias y tres empates. De esta forma, los azules de la Cañada Zamora ascendieron a Primera División. Sportivo ganó su primer Campeonato Minuano en 1930. Culminó cinco puntos por encima de Peñarol, en una época en la que por cada triunfo se contabilizaban dos puntos. Sportivo Minas fue campeón minuano en los años 1930, 1931, 1934, 1937, 1938, 1955, 1968, 1971, 1985, 1987, 1988 y 1995. Por otro lado, los azules ostentan un récord de permanencia en la máxima divisional del fútbol minuano.
TRES GRANDES CAPITANES Y UN DIRIGENTE EXCEPCIONAL
Dentro de nuestros archivos y documentación histórica, recabamos las palabras de uno de los mejores dirigentes del fútbol del interior —reconocido por la propia OFI—: Walter Guillermo Cuadri. Un dirigente con notables capacidades, que desde muy joven se vinculó a Sportivo Minas hasta sus últimos días de vida. Esto decía Cuadri a un medio escrito en 1988: “Cuando para hacer el historial de una institución solo se tiene una muy escasa documentación, no hay otro remedio que apelar a la memoria. Aún en el caso nuestro —con tantos años de identificación—, el asunto es más difícil. Pero más que difícil, ingrato, porque en las ocasiones donde recordamos personas, quedamos expuestos, irremediablemente, a cometer olvidos. Por eso, pedimos excusas desde ya. No ha estado en nuestro ánimo ni ha sido nuestra intención ignorarlos, porque sería como ignorar la propia historia del club, al que, en la medida de sus capacidades, contribuyeron a engrandecer”. Walter Guillermo Cuadri Bonino, quien además se desempeñó con gran éxito en el periodismo escrito y radial, agregaba: “Desde la fundación hasta 1937 lo fue Ricardo Brignoni, quien luego también fue dirigente. Fue elegido por la asamblea y demostró ser el gran líder que el equipo necesitaba. Luego de varios años aparece otro grande: Benigno Cáceres, inalterable defensor de la casaca azul, dentro y fuera del terreno. También actuó como delegado y fue director técnico del campeón en 1968. La tercera figura del capitanato fue José Gileni, el hombre que defendió por más tiempo a la entidad: veinte años consecutivos. Dueño de un carisma especial, sintió una verdadera pasión y profunda solidaridad por el club”.