En abril, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), discutirá, entre otros temas, el reconocimiento del Geoparque Manantiales Serranos, destacando su patrimonio geológico y la importancia de la conservación ambiental y la educación geológica para promover el turismo sostenible.

RECONOCIMIENTO

En diálogo con Primera Página, Viviana Pritsch, explicó que “dentro de una amplia agenda de temas que incluiría las guerras y genocidios estará el tema del reconocimiento del Geoparque Manantiales Serranos como integrante de las rutas UNESCO, como un producto Unesco. A partir de ahí, no sólo el patrimonio geológico sobre el que estamos parados, que tiene que ver con la historia de la Tierra, tiene que ver con la división de Pangea, cuando se separan África y América, se forma el Océano Atlántico y por eso tenemos volcanes con la forma no típica del volcán, porque Arequita y el Cerro de los Cuervos son dos volcanes producto de tres deslaves distintos, que no tienen la forma más común o más estereotipada del volcán. Según Pritsch “son producto de deslaves formados por riolitas, que es esa roca roja, con una biodiversidad particular y muy específica del entorno, más la zona Aguas Blancas, el Cerro Marmarajá, Parque Minas y Parque Salus, que son geositios con valor patrimonial y geológico internacional”.

INTEGRACION

Afirmó que al tener dicho reconocimiento, “pasamos a integrar los patrimonios materiales e inmateriales y las rutas UNESCO. Eso le da una visibilidad y oportunidades para la conservación, que también es necesaria y es un eje que no se puede olvidar, porque nosotros tenemos un turismo de naturaleza en el que la mirada sobre la conservación tiene que estar. Sabemos que tenemos dos nacientes, la del Cebollatí y la del Santa Lucía, por las que tenemos que ser muy responsables con el cuidado de ambas. Somos responsables de la naciente del agua de más de la mitad de las personas del país, porque Santa Lucía termina dando agua a más de la mitad del país. Nosotros somos responsables desde el inicio de ese curso de agua”, aseguró.

LINEA DE TRABAJO

Pritsch consideró que la conservación medioambiental es fundamental. “Para eso el geoparque tiene una línea, además de geoconservación y geoeducación. Tenemos un plan de trabajo que empezó con una escuela o un geositio y nosotros vamos a continuar trabajando con la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), con formación docente y con más escuelas, porque no se puede conservar lo que no se conoce. Necesitamos que la gente propia y la ajena reconozca y conozca el valor sobre el suelo. Cuando uno mira un cerro, mira al Arequita que cuenta con una historia de la tierra y que tiene que ver con su formación, con su biodiversidad y eso es hacer geoturismo, no solo mirar un paisaje sino poder reconocer el valor geológico de ese suelo que uno está pisando. Es recorrer, aprender y apropiarse del paisaje y del entorno”, indicó.

Expuso que es la tercera parte de este triángulo que es el geoturismo, turismo, “que en ese recorrido y en esa apreciación del paisaje pueda reconocer el valor geológico y de biodiversidad sobre el que está mirando. También sobre el que está corriendo, que está caminando y que está sacando fotos o está contemplando, tomando mate, haciendo nada, que también es válido. Invitamos a la gente a venir a Lavalleja a observar el paisaje, aprender y reconocer ese entorno que también es fundamental. “En eso también estamos trabajando mucho”, finalizó Pritsch.

¿Un geoparque?

Un geoparque es un territorio que cuenta con una red de lugares de importancia geológica así como con sitios de importancia etnográfica, ecológica, cultural o especial. En 1980 se crea el primero del mundo en la que era la Unión Soviética (URSS) en el margen izquierdo del Río Moscova, en Mosú. En febrero del año 2004 se creó la Red Global de Geoparques.

El Geoparque Manantiales Serranos (https://manantialesserranos.uy) se encuentra ubicado en el sector sureste del Uruguay. La ubicación es privilegiada y muy cerca de otros puntos turísticos relevantes del país, como Punta del Este y Rocha. Su área total es de 2.010 km2 e incluye tres centros poblados como Minas, el Municipio de Solís de Mataojo y Villa Serrana.

Dentro de los ambientes naturales más relevantes e identitarios del geoparque se destacan el bosque serrano, bosques ribereños, pastizales, bosque de ombúes y monte de quebrada.

El bosque serrano es la expresión de comunidades arbóreas, desarrolladas entre las sierras donde la poca profundidad del suelo determina el crecimiento de especies adaptadas a sitios donde el agua no es abundante.

En el Geoparque Manantiales Serranos se destaca la presencia de uno de los únicos montes de Ombués (Phytolacca dioica) del mundo (el otro está en la Laguna de Castillos, en Rocha), el cual alberga una biodiversidad muy importante. El árbol tiene distribución en la zona pampeana de América del Sur y generalmente crece solo. En este caso, existe una comunidad formada al pie del Cerro Arequita, que en conjunto con los grandes cuerpos rocos de granito, generan un paisaje único y extraordinario. Este monte, así como el Clavel del aire Tilancia Arequitae, son dos de los objetos de conservación del Geositio Cerro Arequita y del Área Protegida Parque Nacional Arequita. El clavel del aire Tilancia Arequitae no se puede encontrar en ninguna otra parte del mundo y está en riesgo de desaparecer.