Finalizó marzo, Mes de la Mujer, que sirvió de movimiento y acción para conocer y difundir derechos de las mujeres en el mundo.

Primera Página conversó con la directora de Familia, Cuidado, Género y Generaciones de la IDL, Yliana Zeballos, quien se refirió a las actividades de marzo.

COMPROMISOS Y ACCIONES

Zeballos dijo: “Marzo fue mucho más que un mes. Fue un tiempo de compromiso, de estar en el territorio y de acciones concretas. Estuvimos en cada municipio escuchando, articulando y construyendo respuestas junto a la comunidad. Fortalecimos nuestro equipo técnico porque sabemos que cada situación necesita una respuesta profesional y humana. Creamos la Red Departamental de Referentes de Género por municipio, para que en cada rincón del departamento haya alguien cerca. Dimos un paso clave con el Ministerio del Interior, firmamos un convenio de colaboración mutua para mejorar la respuesta ante la violencia basada en género”.

PORTAL VIOLETA

Innovamos con el lanzamiento del Portal Violeta de Lavalleja, una herramienta digital única en el país para acompañar y orientar en temas de violencia basada en género. Generamos espacios de encuentro, sensibilización y cultura. Hablamos de salud, de derechos, de cuidados y también escuchamos las voces de las mujeres a través del arte y la palabra”.

AUTONOMÍA

Apostamos a más oportunidades, acompañando iniciativas que impulsan la autonomía económica de las mujeres, porque cada acción tiene un sentido, que ninguna mujer esté sola. Seguimos trabajando con compromiso y convicción por un Lavalleja más justo, con igualdad de oportunidades para todas y todos”.

Yliana Zeballos en actividades generadas desde la IDL.
Yliana Zeballos en actividades generadas desde la IDL.

Al consultar a Zeballos sobre si encontraron abandono de la atención pública a las mujeres tanto en Minas como en todo el interior, la directora respondió: “Existen situaciones de soledad y desprotección, especialmente en el interior profundo, donde muchas mujeres tienen menos acceso a servicios, redes y oportunidades. Es una realidad estructural que no es nueva, pero que hoy se hace más visible. Lo que también estamos viendo es que cuando el Estado está presente, escucha y genera espacios, esa realidad empieza a transformarse. Hay más participación, más mujeres que se animan a hablar, a organizarse y a pedir apoyo. Falta mucho, pero el cambio comienza con cercanía y compromiso institucional.

¿Cuesta la formación de colectivos de mujeres tanto por temas sociales, como económicos y laborales?

Sí, cuesta, porque las mujeres sostienen múltiples responsabilidades vinculadas al trabajo y a los cuidados, lo que limita sus tiempos para organizarse. A eso se suman factores culturales, especialmente en localidades más pequeñas, donde todavía pesa el “qué dirán” o ciertas resistencias. Sin embargo, cuando se generan condiciones -espacios de encuentro, acompañamiento y propuestas concretas- los colectivos surgen, se fortalecen y generan transformaciones reales en sus comunidades.

¿Sigue siendo una forma de sistema el patriarcado u observan que va cambiando?

El patriarcado sigue presente como una estructura que se expresa en desigualdades concretas: en el acceso al empleo, en la sobrecarga de cuidados y en las situaciones de violencia basada en género. Pero también es cierto que está en proceso de transformación. Lo vemos en una mayor participación de las mujeres en espacios de decisión, en una sociedad más sensible frente a la violencia y en nuevas generaciones que construyen vínculos más igualitarios. Es un cambio lento, pero sostenido, que necesita del respaldo de políticas públicas para consolidarse.

¿Cuál es la función y como acceder al Portal Violeta?

El Portal Violeta de Lavalleja es una innovación propia, elaborada por el área de tecnología de la información de la IDL. Es una herramienta digital única en el país, un punto violeta digital, que su función es sensibilizar, informar y ofrecer una primera ayuda para situaciones de violencia basada en género. Es un espacio seguro, que se rige por la ley de protección de datos personales y tiene un botón de salida rápida por seguridad. Podrán encontrar los principales recursos para llamar en caso de emergencia, tiene información geo referenciada por zonas con los referentes de género por municipio. Además de un espacio de consulta y la información de los recursos de MIDES y del Ministerio del Interior.

¿Cómo siente que viene trabajando su equipo desde la IDL?

Con mucho compromiso, responsabilidad y vocación pública. Es un equipo que no solo responde a las demandas, sino que trabaja activamente en territorio, escucha y construye respuestas junto a la comunidad. Hemos priorizado un enfoque cercano, humano e interinstitucional, porque entendemos que las problemáticas sociales requieren abordajes integrales. Estoy muy conforme con el trabajo que se viene realizando y con el nivel de compromiso del equipo técnico y administrativo.

¿Cuáles son los proyectos inmediatos de su dirección?

Estamos trabajando en varias líneas estratégicas: Fortalecer el abordaje de la violencia hacia mujeres. Promover la autonomía de las mujeres a través de espacios de acompañamiento. Desarrollar acciones con adolescencias y jóvenes, especialmente en proyectos de vida. Profundizar la capacitación de equipos técnicos. Consolidar la articulación interinstitucional. Aumentar la presencia en localidades del interior. El objetivo es seguir construyendo políticas públicas cercanas y efectivas.

Hubo un cambio en el nombre de la dirección; ahora se llama Familia, Cuidados, Género y Generaciones.

La propuesta de quitar el término “Familia” en la denominación del área, responde a una reconfiguración en términos de políticas públicas, integrando una mirada de cuidados, género y generaciones. Es importante señalar que la familia no es el objeto de la política pública, sino el sujeto de derecho. Esto no significa que no atendamos a la evolución de la familia en la actualidad, pero trabajamos con personas concretas -mujeres, infancias, adolescencias y vejeces- que forman parte de distintas configuraciones familiares, en contextos sociales, comunitarios y educativos diversos. La discusión que se dio en la Junta Departamental, en algunos casos, se desvirtuó y se llevó a un plano que no era el pensado. Nuestro enfoque no implica retrocesos ni estar en contra de la familia, sino una ampliación de la mirada para abordar de forma más integral las realidades sociales actuales. Desde la intervención, trabajamos con una metodología sistémica que contempla lo familiar, lo social y lo comunitario, pero siempre centrada en el sujeto de derecho, en la persona.

¿Puede hacer un racconto de la gestión sobre realizaciones y logros?

Durante marzo, en el Mes de las Mujeres, desarrollamos una agenda intensa que refleja el enfoque del área. En articulación con la Dirección Departamental de Salud y la Dirección de Higiene de la IDL, llevamos adelante una jornada de sensibilización sobre endometriosis, con actividad en Plaza Libertad y un conversatorio en la Casa de la Cultura, instalando un tema de salud que muchas veces ha sido invisibilizado. También impulsamos instancias de formación para funcionarios, abordando género y herramientas de intervención, porque entendemos que la transformación también implica revisar y fortalecer las prácticas institucionales. Acompañamos iniciativas comunitarias y culturales como “Las voces de las mujeres” en Solís de Mataojo, promoviendo la participación, la expresión y la construcción colectiva. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia que combina sensibilización, prevención, formación y presencia territorial. El principal logro es estar consolidando un área con un plan de gestión propio y un equipo técnico especializado. Un área más cercana, articulada, descentralizada y con una mirada integral, que pone en el centro a las personas y sus derechos, generando capacidades tanto en la comunidad como en las instituciones.