Espacios naturales del departamento de Lavalleja resultan sumamente atrayentes para la realización de diferentes producciones audiovisuales. La semana pasada recorrió la zona de Arequita y de la Laguna de los Cuervos el director de cine y publicitario Guillermo Carbonell en búsqueda de locaciones adecuadas y de la logística para filmar aquí la película Caza y pesca, adaptación del libro del escritor Rodolfo Santullo. Dialogó con Primera Página Dominical.

Guillermo Carbonell es un director uruguayo con una amplia trayectoria de cine publicitario y contenidos. En 2005 participó del Berlinale Talent Campus en Berlín, Alemania. Fue elegido el mejor director uruguayo en El Ojo de Iberoamérica (2006, 2007, 2010), su cortometraje «La peste» ganó numerosos premios en algunos de los mejores festivales de cine fantástico del mundo y en 2021 dirigió la segunda unidad de cuatro episodios de la serie de Amazon «El Presidente», producida por Gaumont Televisión. Realiza tanto anuncios, comerciales, películas, videos musicales y cortometrajes. En la faz comercial, Pepsico, Nestlé, Bimbo y BBVA han sido algunos de sus clientes. Nuestro entrevistado, desde su experiencia, considera que Uruguay «dispone de un montón de herramientas que permiten desarrollar esta clase de proyectos», más allá de que reconoció que en este caso concreto, «lo que es difícil es que el tipo de películas que queremos hacer, por lo general, no tiene un recorrido común, normal, digamos», ya que, en otros países, estas producciones se concretan «a través de la industria y de inversiones privadas», pero en Uruguay «esa parte no existe». Ello determina que «nos cueste un más recorrer el camino de los fondos públicos por el tipo de cine que hacemos». Caza y pesca, la película, es «un thriller de suspenso, de acción, que se desarrolla en el medio del campo», lo que, «como te decía, nos ha costado un poco más, pero sí hay herramientas y hay un desarrollo de la cinematografía uruguaya que está bueno».

Repasando rápidamente su trayectoria profesional, nos damos cuenta fácilmente de que los premios y los reconocimientos han sido habituales. «Por ahora es muy satisfactorio el recorrido», declaró.

El cortometraje «La peste» marcó un antes y un después en su carrera ya que, entre otras cuestiones, «me permitió confirmar que me interesaba seguir desarrollando y concretando esta clase de proyectos». Entonces, en ese sentido, en ese marco, «fue un hito para mi porque me convencí de qué me gustaba hacer y de que, a su vez, tenía ganas de hacerlo».

Otro mojón importante en su trayectoria fue haber dirigido la segunda unidad de la serie de Amazon «El Presidente», producida por Gaumont Televisión, con excelente repercusión de público e igual nivel desde la crítica. «Posiblemente, ‘El Presidente’ sea uno de los proyectos más grandes que hubo acá, en Uruguay, de este estilo. En los proyectos grandes, por lo general, hay dos unidades, dos equipos que trabajan en paralelo. Una de ellas estuvo dirigida por los directores brasileños Daniel Rezende y Daniela Thomas, y en la segunda se filmaron otras escenas que la otra unidad no podía dirigir». Eso le permitió a Guillermo Carbonell «dirigir un montón de escenas súper interesantes, con un montón de actores súper talentosos. Fue un gran aprendizaje, sobre todo sobre el funcionamiento más industrial» de esta actividad, porque «fue un proyecto industrial y en ese sentido me ayudó muchísimo, al igual que para muchísima otra gente que trabaja en el medio. Fue una gran escuela, un gran aprendizaje», calificó.

El protagonista de «El Presidente» fue el actor colombiano Andrés Parra, conocido por sus interpretaciones de Pablo Escobar en «El patrón del mal», y del ex presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, en «El Comandante». «Me tocó filmar unas cuantas escenas con Andrés y es tipo encantador y muy divertido, además de ser un actor súper talentoso», definió.

PROYECTOS PUBLICITARIOS

Ya citamos algunos de los clientes para los que Guillermo Carbonell ha realizado producciones comerciales, otro de los rubros donde se destaca y se mueve «como pez en el agua». Se trata de otro lenguaje y de objetivos diferentes. Siente que la publicidad «es una muy buena escuela, por lo menos para mí lo ha sido en el sentido de que te permite entrar y salir de muchos proyectos diferentes en muy poco tiempo». Es decir, en el lapso de un año «puedes pasar por 10, 12 proyectos diferentes, cada uno con sus dificultades, con sus clientes, con sus requerimientos y con sus necesidades técnicas», lo cual, lejos de ser una barrera para él, le ha aportado «un entrenamiento que está súper bueno, una gimnasia que te brinda mucha experiencia» y, por otro lado, «cuando trabajas para clientes del exterior o fuera del país, eso implica aprender una serie de protocolos, de formas de trabajo que te aportan un montón de herramientas», valoró.

LOCACIONES SERRANAS

Recientemente, Guillermo Carbonell recorrió diferentes lugares que pueden ser los espacios adecuados para la filmación de la película «Caza y pesca». Lo hizo acompañado por la directora de Turismo de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), la licenciada Viviana Pritsch. El film se basa en la novela del escritor Rodolfo Santullo, la cual es presentada del siguiente modo: «Un thriller de ritmo cinematográfico con un desenlace impactante. La premisa de este trepidante thriller es sencilla: tres amigos montevideanos acampan en Semana de Turismo a orillas del río Yí para pescar y pasar un tiempo juntos, lejos de la rutina que con el paso de los años ha ido apartándolos. Los problemas comienzan cuando se encuentran con un par de cazadores que no parecen demasiado felices de tener que compartir con ellos su coto de caza. A partir de ese momento, la tensión de ‘Caza y pesca’ comienza a incrementarse página a página, al tiempo que la acción se acelera hacia un desenlace muy difícil de olvidar. Santullo demuestra aquí, una vez más, su talento para la narración visual de ritmo frenético».

Inmerso en la preproducción de la película, la filmación se estaría realizando en el transcurso del mes de mayo. «En este caso, la búsqueda de locaciones es muy amplia», reconoció el entrevistado, quien también visitó diferentes lugares en los departamentos de Durazno y de Canelones. En ese sentido, Lavalleja surge como «una de las opciones que nos parece interesante, partiendo de lo macro hacia lo micro», es decir, definir primero el punto del país en el cual filmar y luego las locaciones específicas. En Lavalleja recorrió un par de predios privados en la zona del cerro Arequita, la laguna de los Cuervos y el monte de ombúes, es decir, «zonas lo más agrestes posibles para los fines que estamos buscando», ya que la historia de «Caza y pesca» es la de «un thriller de supervivencia, de unas personas que quedan en medio de la naturaleza. Entonces sí, obviamente, lo que estamos buscando son lugares que tengan esas características, que sean lo más silvestres posibles, que den la sensación de que los protagonistas están lo más alejados posible de la civilización, como si fuera campo adentro».

Dentro de las alternativas analizadas, «nos interesa especialmente Lavalleja por sus locaciones naturales y porque sus paisajes nos parecen buenísimos». Y, por otro lado, el entrevistado reconoció que «hay una firme intención del gobierno de Lavalleja de apoyar este proyecto, lo cual significa una ayuda imprescindible para nosotros».

La búsqueda no se limita a espacios naturales, sino que requiere también recursos en cuanto a infraestructura. En ese sentido, a través de nuestras páginas, Carbonell exhortó a quienes cuenten con espacios como los buscados para filmar esta película a comunicarse para establecer una coordinación directa a través del correo electrónico locaciones@murdoc.tv.

«Básicamente lo que estamos buscando son playitas de río que estén rodeadas de bosque. El río Yí, en ese sentido es precioso, pero no nos encontramos con otros recursos como te comentaba, que hacen a la infraestructura y a la logística de un proyecto de esta naturaleza. En ese sentido, Minas y sus alrededores cuentan con lugares muy variados en pocos kilómetros de distancia, como el cerro Arequita o el Parque de Vacaciones, por citarte solo dos ejemplos, y eso es muy interesante para nosotros porque te facilita muchas cuestiones. Una de las ventajas que Uruguay tiene para el desarrollo de la industria audiovisual es que en relativamente poco espacio tienes paisajes muy diversos. Puedes ir de mañana a la playa y de tarde a la sierra, por ejemplo».

En el caso del balneario del Santa Lucía o de la Laguna de los Cuervos, visualizó como aspecto negativo para el proyecto que se trata de sitios que «están muy rodeados de civilización. Buscamos lugares que sean un poquito más agrestes y suponemos que, siguiendo las márgenes del río Santa Lucía, surgirán sitios muy interesantes para nuestro proyecto».

DESARROLLO

Son varias las películas que se han filmado en nuestro entorno. Recordemos, por citar un ejemplo, El viaje hacia el mar, sobre textos de Juan José Morosoli. Consultamos a nuestro entrevistado acerca de si por ese motivo aquí podría conformarse un polo de desarrollo audiovisual, a escala de lo que ocurre, por ejemplo, en la provincia de San Luis, en la República Argentina. «Ocurre que la audiovisual es una disciplina compleja, en el sentido de que requiere no solamente de condiciones naturales, sino también de una serie de cuestiones de infraestructura. Básicamente, lo importante es poder filmar lo que uno quiere y con el soporte logístico que uno necesita», explicó.

Volviendo al proyecto que nos ocupa, «estuvimos en otro departamento. Encontramos las locaciones que lucían exactamente como las necesitábamos, pero, por ejemplo, el lugar más cercano para pernoctar con el equipo era a una hora de distancia y eso no nos sirve porque debemos encontrar un balance entre lo que estamos buscando, que se vea que esté bueno y, al mismo tiempo, tener facilidades de alojamiento, de comida, baños, todo lo que se necesita para sostener durante tres semanas a 40 personas».

Lamentó que en Argentina, durante el actual gobierno, el Instituto Nacional de Cine haya retirado su apoyo a muchos proyectos, respaldo imprescindible para poder concretarlos. Frente a ello, analizó que las provincias «han aprovechado y han salido a ocupar ese espacio de una manera muy inteligente. En Uruguay es diferente porque la Agencia de Cine viene apoyando y creciendo. Nuestro proyecto es posible gracias a su apoyo y al de la Intendencia de Montevideo, junto con el de un coproductor español que que nos está respaldando, al igual que el gobierno de Canarias».

Si bien «los incentivos son importantes», ante todo, opinó, «hay que encontrar un equilibrio entre todas las características que te comentaba».

La industria audiovisual puede constituirse también en impulso para otros rubros. ¿Cuántos lugares, ciudades y regiones conocemos a través del séptimo arte? A escala, otro tanto podría ocurrir aquí si se lograra ese desarrollo. «El audiovisual nacional es un espejo donde nos vemos. A todos nos gusta vernos. Cuando uno ve una ficción que se desarrolla en lugares que uno conoce, siente un impacto muy especial. Todo eso es como parte de lo que los norteamericanos identifican como una forma de desarrollar influencia a través de lo cultural. Me parece que es una cosa que está buena, que vale la pena y que impacta a nivel turístico y a nivel económico en general durante el proceso de rodaje. Son cosas que están buenas, que ayudan, que suman».

Además, otra de las cuestiones positivas que valoró es que la industria audiovisual «es muy poco invasiva y poco depredadora. No genera impactos en los lugares donde filma. Y si genera impactos, estos son fácilmente reversibles. Es una industria bastante limpia, en ese sentido. Y genera trabajo y esta cuestión de que también puede tener un impacto cultural a partir del tipo de locaciones que estamos viendo y analizando», concluyó el director Guillermo Carbonell.