Hace un par de días se conoció que un grupo de funcionarios de la Intendencia de Lavalleja pretende formar un gremio alternativo, paralelo, a ADEOM Lavalleja, que hasta ahora ha nucleado a todos los trabajadores sindicalizados de la intendencia.

Al parecer, todo se originó en que la Lista 1422 de ADEOM Lavalleja, creada en el año 2012 y que participó en varias elecciones del sindicato, no pudo presentarse en los comicios gremiales del año pasado. Desde ADEOM Lavalleja afirman que la Lista 1422 no pudo presentarse porque cuando la Comisión Fiscal del propio sindicato comenzó a llamar a los diez afiliados firmantes necesarios para presentar una lista para las elecciones -algo que se hace rutinariamente, con todas las listas, dice ADEOM-, varios de los supuestosa firmantes negaron haber dado su firma y su apoyo para la presentación de la Lista 1422. Desde la propia lista se afirma que no se presentaron en las elecciones del año pasado por discrepancias en el convenio salarial firmado por ADEOM con el gobierno departamental, alegando que el aumento salarial acordado es muy bajo y que podía obtenerse uno mayor.

Este argumento tiene poco asidero. En cualquier sindicato hay opiniones y corrientes internas diversas. ADEOM Lavalleja no es excepción y es perfectamente entendible que así sea. Pero, ¿formar un nuevo sindicato por diferencias con las decisiones tomadas por asambleas?

Vale la pena recordar que los términos de la plataforma de ADEOM que derivaron en el convenio salarial no fueron inventados por dos o tres dirigentes, sino que fueron discutidos en asambleas gremiales, como sucede con (casi) todas las decisiones importantes que un sindicato, cualquier sindicato, toma.

En todos los sindicatos hay diferencias, a veces profundas, sobre diversos temas. Y esas diferencias se arreglan en reuniones y asambleas donde se plantean las diferentes ideas y se toman decisiones, por mayoría, votando. Si en el Fancap (el sindicato de ANCAP) se formara un nuevo sindicato paralelo cada vez que un grupo o una tendencia o una lista no logra que sus ideas o posiciones primen o resulten vencedoras, ya tendríamos quince Fancaps, por lo menos. Y lo mismo pasaría con cualquier otro sindicato, donde las decisiones se toman en asambleas, de manera rutinaria y permanente. Nadie prohibió nunca a la Lista 1422 de ADEOM Lavalleja plantear en una asamblea sus ideas sobre el convenio salarial en ADEOM Lavalleja. O no las plantearon, o sí lo hicieron pero no resultaron mayoritarias. En cualquier caso, no parece ser razón válida para formar un nuevo sindicato, paralelo. La historia de los sindicatos, en todo el mundo, es la historia de las asambleas, los desacuerdos, las luchas internas por ideas y posiciones, pero eso muy raramente lleva a la formación de nuevos sindicatos, paralelos.

¿Por qué?

Porque así como los niños aprenden a hablar y a caminar, los trabajadores agremiados aprenden -han aprendido, dolorosamente, a lo largo de la historia- que la división debilita a los sindicatos y por tanto les da menos fuerza a la hora de luchar por los derechos y reivindicaciones de los trabajadores. De los trabajadores, porque los logros y los triunfos de los sindicatos son casi siempre en beneficio de todos los trabajadores y no sólo de quienes forman parte de los sindicatos.

No sabemos si la Lista 1422 tendrá éxito en su intento de formar un nuevo sindicato. Si lo tiene, sí nos animamos a pronosticar que dos sindicatos de funcionarios municipales significan una pérdida para los afiliados y para todos los funcionarios municipales, para empezar porque debilitará sus reivindicaciones y plataformas. Porque, si hay dos gremios diferentes, ¿con quién va a negociar este Ejecutivo, o el próximo, o el que venga después?

Si en algún momento en el futuro hay un Ejecutivo de la Intendencia de Lavalleja decididamente antisindical y contrario a otorgar nuevos beneficios o derechos a los funcionarios municipales, ¿festejará o se lamentará por tener a dos sindicatos diferentes?