En una edición de la prestigiosa revista Minas encontramos un artículo que hacía referencia a que el artista minuano Raúl Rojas volvería a exponer sus obras en la capital del país. Debido a que, lamentablemente, poco se conoce de su obra, hurgamos en nuestro archivo y compartimos con nuestros lectores una parte de su trayectoria.
«El conceptuado artista minuano, Raúl Rojas, expondrá en breve sus últimas obras en el Salón de Artes y Letras, agrupación cultural que orienta la intelectual compatriota Laura Cortinas», comienza el artículo de referencia. Agrega que la obra del artista minuano «ya ha escapado de las fronteras pueblerinas» y pone el énfasis en el orgullo que implica que «se enfrente una vez más a la crítica severa de la capital uruguaya».
«Hemos tenido oportunidad de admirar parte de las magníficas caricaturas y apuntes camperos de Raúl Rojas en la etapa definitiva de su formación artística. Los apuntes, nerviosos y expresivos, son síntesis depurada. Allí está la vida de nuestro campo flotando como bandera, con sus hombres y animales registrados en plena lucha y acción», define la crónica y agrega que las caricaturas, «de personalidades nacionales y extranjeras, realizadas en las técnicas más variadas y originales expresan elocuentemente belleza y sugerencia, y dan una verdadera síntesis psicológica del personaje».
«Tenemos razones, muy valederas, por cierto, para ceñirnos con mucha esperanza al éxito de esta muestra de Raúl Rojas. Presentará al artista el fino poeta, prosista y dramaturgo Ernesto Pinto, bien conocido y estimado de nuestros centros cultos», se anunciaba en el artículo.

VIDA Y OBRA
Raúl Zaragoza Rojas Lorenzo fue un artista plástico y caricaturista consagrado que vivió intensamente sus 40 años. Hijo de Santos Rojas (alcalde de Minas en su tiempo) y de Rosa Lorenzo (dedicada a las tareas domésticas), hermano de Rosa e Isabel, el minuano Raúl Zaragoza Rojas (3 de noviembre de 1911-10 de febrero de 1951) fue un autodidacta del arte y, según calificadas opiniones, un adelantado a su tiempo en el manejo de técnicas para realizar sus particulares obras.
Cursó Primaria en la Escuela Nº2 y posteriormente en la Escuela de Varones Nº1, hasta quinto grado. Las biografías que consultamos señalan que a temprana edad mostró extrema facilidad para el dibujo. Realizó su primera exposición en el Centro Democrático de nuestra ciudad. Trabajó y viajó mucho, sobre todo a la frontera del Uruguay, Rivera, Cerro Largo, y llegó a Santana do Livramento, habiendo realizado exposiciones en Brasil. En la trayectoria de Raúl Rojas hubo un antes y un después y fue su exposición en el Ateneo de Montevideo, en 1944, luego de haber expuesto en el Salón de Artes y Letras del Uruguay, porque a través de ella cobró aún mayor notoriedad, dando comienzo a una etapa de auge. Fue una persona introvertida y espontánea. De ese modo lo recuerdan quienes lo conocieron, un artista que supo reflejar en sus obras gran medida de su temperamento y de su carácter. Las lunas de José Cúneo fueron referentes en su obra y están presentes en muchas de ellas, al igual que los paisajes fronterizos, desde las taperas a las diligencias.
Raúl Rojas murió en 1951, a los 40 años. El desenlace fue trágico ya que comenzó a padecer un problema hepático, pero nunca se supo cuál fue el detonante de su muerte porque, más allá de suponer que se trató de una hemorragia, nunca se llegó a determinar con precisión. En ese momento estaba pintando en el departamento de Rivera. Se sintió muy mal y fue trasladado a Montevideo, pero ya no había nada que hacer. Su sepelio se realizó en nuestra ciudad.
En 2011, en el Espacio Cultural del Banco de la República, en los Museos del Gaucho y la Moneda de Montevideo, se realizó una exposición en homenaje a Raúl Rojas, a cien años de su nacimiento.