Fue vicecampeón del Mundo con Uruguay en sub17 y sub20. Se destacó en los equipos que defendió, siendo titular en todos ellos. A sus 31 años, con una madurez que ha sabido capitalizar, fue campeón y logró el ascenso a la A con el Albion Football Club. Si exitoso fue su año deportivo, para Leonardo Pais la mayor felicidad que en la vida puede tenerse se dio fuera de la cancha. Con Victoria Pierry Braccini, su esposa, fueron padres por primera vez: el 19 de octubre nació Paulina. En la familia, para todos, las prioridades han cambiado.
Leonardo Pais nació en Minas el 7 de julio de 1994. A muy temprana edad se incorporó a Defensor Sporting. Sus excelentes producciones en formativas hicieron que fuera «número puesto» en el proceso de selecciones juveniles uruguaya comandado por Fabián Coito. Con la celeste fue vicecampeón en categoría sub17, habiendo perdido la final contra México, el local. Dos años después repitió la colocación en el Mundial Sub20, habiendo enfrentado en la final a Francia en Turquía. En ambos casos se organizó una caravana de recibimiento en su ciudad natal, las cuales finalizaron en plaza Libertad, donde Leo recibió el afecto de su gente. Fue jugador de Torque, Juárez (México), Liverpool, Wanderers, Cruzeiro (Brasil), Copiapó (Chile) y Albion.

«Este es un año imposible de olvidar para mí», comenzó diciendo a Primera Página Dominical, una temporada que valora especialmente porque «no comenzamos del todo bien, pudimos revertirlo y finalizar de la mejor manera posible, con el título y el ascenso. Además, todo lo que hemos vivido en familia ha sido maravilloso. Soy padre primerizo y es un hecho que te cambia la vida. Estoy recontento, disfrutando del día a día, gracias a Dios».

EL PIONERO

Más allá de períodos de absoluta inactividad, el Albion Football Club es la institución pionera del fútbol uruguayo. El jugador minuano llegó al club para aportar su juego en procura del objetivo inicial, el ascenso. El título fue el broche de oro, la frutilla del postre. «Al comienzo de la temporada esperé hasta último momento la posibilidad de emigrar. Finalmente, no quise hacerlo porque en esos momentos nos enteramos de que mi señora estaba embarazada. Seríamos padre, surgió la posibilidad de Albion, la cual llegó bastante tarde en la pretemporada, y no dudé ni un instante en aceptarla».

Como decíamos, en el plano local, Pais ha jugado en Defensor Sporting, Torque, Liverpool, Wanderers y Albion, instituciones que están ordenadas y que cuentan con buenas infraestructuras que hacen que los jugadores deban ocuparse en entrenar y en jugar, sin desgastarse reclamando el pago de salarios o de los premios estipulados. A este hecho, el jugador minuano lo valora como corresponde. «Afortunadamente he tenido la posibilidad de formar parte de instituciones que estuvieran muy bien conformadas, con todo lo que debe tener un jugador de fútbol para poder entrenar y jugar, sin que de nuestra parte pongamos excusas de ninguna índole en ese sentido».

DE PAULO PEZZOLANO A JOAQUÍN BOGHOSSIAN

En varios equipos, tanto en Uruguay como en el exterior, Leonardo Pais ha sido dirigido por Paulo «Papa» Pezzolano, un técnico que marcó su carrera. «En principio, con Paulo me tocó jugar, ser compañeros, y después lo tuve como entrenador. Ha sido una muy linda experiencia porque cada vez que hemos compartido equipo, hemos salido campeones». Considera que su estilo futbolístico tiene similitudes con la propuesta de su actual entrenador en Albion, Joaquín Boghossian, «en el sistema de juego, el armado el plantel y cómo le llega al jugador. En esos aspectos son bastante parecidos y a la hora de jugar también: priorizan la tenencia de pelota».

Pais resaltó el aporte que jugadores experientes efectuaron en este exitoso ciclo, como Pablo Lacoste, Rodrigo Viega, César Ramírez y Francisco «Pancho» Ibáñez, entre otros, porque «fueron quienes nos guiaron para lograr todo esto».

Los años de fútbol le han aportado madurez a su juego. Con su 1,86m de altura aprendió a «correr la cancha», como se decía en otras épocas. Así lo analiza el protagonista: «Puedo jugar en cualquier puesto en mitad de cancha, tanto como volante externo como interno e incluso de media punta. En ese sentido no tengo una prioridad marcada. Este año me tocó jugar más de interno, como un ocho o un 10, con el despliegue que por suerte siempre he tenido, más allá de que el paso del tiempo te lleva a correr menos y de un modo más inteligente».

RONALDO, “UNA LOCURA”

Jugó en Uruguay, en México, en Brasil, y en Chile, además de haber defendido a las selecciones juveniles de Uruguay. Al revisar su trayectoria, afirma que su mejor momento futbolístico, individualmente hablando, lo vivió en el Montevideo Wanderers, donde a sus reconocidas condiciones, sumó una importante producción goleadora.

En Cruceiro de Brasil, siendo dirigido por Paulo Pezzolano, el presidente -y dueño- de la institución era, nada más y nada menos, que Ronaldo Luis Nazario de Lima (Ronaldo), crack del scratch norteño, futbolista excepcional que marcó época. «Aquello fue una locura. Te juro que no lo podía creer. Fue como un sueño, algo muy lindo que disfruté muchísimo. Gracias a Dios coronamos el año con el ascenso y siendo campeones, porque se trata de un club muy importante de Brasil que en el ese momento estaba en la B. La hinchada también es una locura, por cómo te recibe y por cómo apoya», resaltó.

LA CONSAGRACIÓN

Los comentaristas de Fórmula1 dicen que una cosa es acercarse al competidor que lo antecede y otra bien diferente es poder adelantarlo en el transcurso de una carrera. Por ese motivo, durante varias vueltas, realizan vanos intentos y, en algún caso, el piloto que se ubica en la mejor posición logra mantenerla. Son profesionales que saben perfectamente cómo defender y cómo atacar a su rival. Intentando trazar una similitud, Albion, sin dudas, fue el mejor equipo del año, tan cierto como que le costó demasiado rematar el campeonato y lograr el título y el ascenso, producto de la ansiedad que genera la definición tras un año desgastante.

Leonardo Pais vivió esta situación con naturalidad. «Durante algunas fechas arañamos el título, pero se nos hizo esquivo, más allá de que era cuestión de tiempo y de paciencia. La segunda parte del año siempre es más dificultosa: todos juegan por algo y todo se hace más difícil y competitivo. Nadie quiere perder puntos; algunos pelean por el título, otros por no descender o para acumular para el año que viene y cada partido es muy disputado».

Es temprano pensar en el futuro deportivo en este momento, máxime cuando Paulina, con total justicia, centra la atención de todos. «Albion es una institución muy linda, también para los juveniles del club que allí se sienten contenidos al contar con un complejo deportivo propio. Veremos qué depara el futuro. La idea siempre es emigrar, confiando en que la familia se adaptará al nuevo destino. Veremos qué será lo más conveniente para todos y, por supuesto, lo definiremos en familia. Mi representante es Federico Jasso. Ahora habrá un descanso, aunque hasta 5 de diciembre seguiremos entrenando en Albion. La idea es siempre salir, porque no es lo mismo lo que se puede llegar a ganar acá con lo que se percibe afuera. Si me toca quedarme en el club, no tengo ningún problema porque estoy muy contento con la institución, siempre con el respaldo de mi familia, por supuesto».

SELECCIONES JUVENILES

Leonardo fue protagonista de exitosos procesos de selecciones juveniles, más allá de que no fueran coronados con el título mundial. Uno de los cuestionamientos más severos que se hace a Marcelo Bielsa, el técnico de la selección mayor, es que desarmó la estructura en la formación. «Sinceramente, no estoy vinculado al tema en la actualidad, no conozco el día a día de las selecciones juveniles. De todas formas, pienso que todo pasa por los procesos que se puedan generar. El fútbol es muy cambiante, las generaciones de jugadores son diferentes, son ciclos... Igualmente, a pesar de todas las carencias, hace poco tiempo Uruguay se consagró Campeón del Mundo en sub20, por lo que nuestro país siempre está presente, siempre se hace fuerte a nivel de selecciones, Uruguay siempre está ahí».

Con sus 31 años, descanso mediante y disfrute pleno de Paulina, Leonardo siente que aún tiene mucho por aprender. «Soy un agradecido por todo lo que el fútbol me ha dado, pensando en que son muy pocos los chicos que salen de juveniles y que llegan a primera división. En ese sentido puedo sentirme un privilegiado. Tal vez podía haber tenido más oportunidades, pero bueno, eso ya pasó, el tiempo no vuelve atrás. Estoy contento con mi carrera y quiero disfrutar porque cada vez me queda menos en el mundo del fútbol».