El Ministerio de Turismo, junto al Nodo de Turismo Accesible Uruguay y a la Red de Empresas Inclusivas, realizó el lanzamiento del II Congreso Nacional de Turismo Accesible, que se desarrollará en el auditorio de ANTEL (Guatemala y Paraguay, Montevideo), en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos. En esta edición, dialogamos con Fernando Carotta Derudder, codirector ejecutivo de Red de Empresas Inclusivas para Argentina y Uruguay.

El entrevistado es, además, director de CREAR Comunicación para Argentina, Chile y Paraguay, y director de Uruguay Valora, entre otras actividades. Respecto al congreso, -declarado de Interés por el Ministerio de Turismo de Uruguay-, se realizará bajo el lema Accesibilidad con sentido social: conectando personas, destinos y derechos, y procurará consolidar a Uruguay como un destino más competitivo, inclusivo y sostenible, reafirmando el valor del turismo accesible como motor de desarrollo y de ejercicio efectivo de los Derechos Humanos.

Turismo y recreación en general forman parte de los Derechos Humanos. Desde esa perspectiva, ¿qué sucede cuando las condiciones no están dadas para que las personas en situación de discapacidad puedan usufructuar estos derechos?

En esos casos estamos frente a un debe importante como sociedad y como Estado, en lo que tiene que ver con la perspectiva de los Derechos Humanos, del empleo decente, que es una de las preocupaciones que tiene la Red de Empresas Inclusivas desde su fundación, en 2021, y al agregado de valor que tuvimos a partir de la creación del Nodo de Turismo Accesible, en 2022, un espacio de la red en el cual convergen diferentes actores gubernamentales, Cámaras de Turismo, gobiernos departamentales, operadores y demás. Claramente, el foco que tenemos puesto desde el Nodo, y por eso el tema de este segundo congreso tiene que ver con eso, está colocado en poder, de alguna manera, activar y avanzar en lo que tiene que ver con la accesibilidad de las personas con discapacidad a destinos turísticos, al goce de vacaciones, al usufructo de espacios libres, a un sinfín de cosas que uno, como persona sin discapacidad, a veces no percibe, porque puede acceder a ellas libremente, pero que luego, cuando empieza a analizarlo desde la perspectiva de una persona con discapacidad, nota cómo el tema se complejiza. Desde el Nodo, nuestro foco y el que también tiene este congreso es acompañar ese objetivo que es, por un lado, empezar a promover a Uruguay como destino turístico accesible, amigable para las personas con discapacidad, y por otro lado el tema de generar más empleo en ese sector que, claramente, tiene cierto rezago, más allá de que no sea el único que sufre esa situación.

 

En diciembre se realizará en Montevideo el II Congreso Nacional de Turismo Accesible
En diciembre se realizará en Montevideo el II Congreso Nacional de Turismo Accesible

El ministro de Turismo, Pablo Menoni, cuenta con una discapacidad motriz. Es más que una señal o una cuestión meramente simbólica pensando en esta temática.

Claramente, Pablo Menoni ha estado vinculado al Nodo antes de asumir como ministro. Su preocupación sobre el tema está presente, al igual que en su equipo de gestión, en la subsecretaria, Claudia Caram, en la directora general de secretaría, Florencia Ualde, en el director nacional de Turismo, Cristian Pos, quien previo a acceder a este cargo ya integraba nuestro Nodo de Turismo Accesible. Por tanto, creo que este equipo de gestión del ministerio tiene un compromiso con diferentes temas. Particularmente, en lo que concierne a nosotros, debemos promover y articular la política pública para que el turismo accesible sea realmente una política de Estado. Desde ese lugar encontramos una receptividad completamente diferente, lo hemos dicho públicamente y celebramos ese paso adelante que se ha concretado.

Desde la institucionalidad, ¿qué acciones pueden realizarse en la práctica con espacios turísticos no sean accesibles? ¿Pueden establecerse multas, sanciones o medidas similares por no respetar esa condición?

Considero que en ese sentido hay dos líneas de trabajo a recorrer. Una en lo que tiene que ver con lo que viene, con el futuro, de aquí hacia adelante. Es decir, cuando se vaya a otorgar una autorización, un permiso de construcción, una habilitación, que se prevea que los espacios sean accesibles. De esa manera resolveremos el tema hacia adelante. El otro punto es cómo resolvemos lo que ya está hecho y que no fue pensado desde la accesibilidad. Entiendo que en muchos casos hay muy buena intención de parte de los operadores. El año pasado visitamos diferentes departamentos del interior y muchas personas se acercaron consultándonos sobre el tema. El Nodo está integrado por directores de Turismo de varios gobiernos departamentales. En el caso puntual de Lavalleja, encontramos en el intendente (Daniel Ximénez), con quien coincidimos en alguna actividad, un gran interés por este tema. Por tanto, yo creo que Lavalleja comenzará a posicionarse fuertemente en este tema y seguramente pasará a formar parte del Nodo. Igualmente, la preocupación está presente, cómo resolver situaciones que tal vez hace 20 o 30 años no estaban previstas al momento de la construcción, porque en ese tiempo no se hablaba de accesibilidad universal. En ocasiones, el empresario dice «esto va a tener un costo y no tengo claro cuál será el retorno». En general es mucho más económico de lo que piensa y las soluciones son mucho más sencillas. Por eso digo que al tema hay que abordarlo desde dos lugares, desde lo ya construido y desde lo que se está construyendo en el presente. Hacia el futuro, algunos gobiernos departamentales brindan apoyos económicos o exoneraciones de algunos impuestos a quienes generan estas cuestiones de accesibilidad. Por ahí puede surgir la solución para enmendar la plana sobre lo que no se hizo.

Retomando lo que será el II Congreso Nacional de Turismo Accesible. ¿Cuáles son sus expectativas en estos momentos?

Sinceramente, muy buenas. Tuvimos el lanzamiento en el Ministerio de Turismo, a sala llena, con la inquietud de varios actores del sector en cuanto a poder participar de este segundo congreso. El primero fue en el marco de Merco Ciudades, mientras esta edición abordará temas específicos de la realidad nacional, con la idea de que, tímidamente, porque será la primera ocasión, podamos realizar una muestra de aquellos destinos turísticos accesibles que ya hay en diferentes puntos del país y que mucha gente aún no conoce. El congreso está pensado no solamente para personas con discapacidad, sino también para operadores y para familiares o para quienes atraviesan alguna situación de discapacidad. Es bueno visualizar lo que se ha hecho hasta ahora para seguir construyendo sobre esa base un proyecto nuevo que haga visible a propuestas que hoy permiten a las personas con discapacidad usufrutuar de diferentes espacios y de su tiempo libre en Uruguay, sin la necesidad de viajar al exterior para encontrar estos lugares. La actividad se desarrollará con entrada libre, lo cual es muy importante. Simplemente se requiere de una inscripción previa. En el congreso tendremos diferentes paneles donde terminarán convergiendo los diferentes actores, no solamente en cuanto al tema de la política pública o de los operadores, sino también las propias organizaciones de personas con discapacidad. Es fundamental contar con su visión, tener presente de manera retrospectiva qué fue lo que pasó y hacia dónde deberíamos ir en cuanto a la accesibilidad en los destinos turísticos para que Uruguay sea visto como un destino turístico amigable, algo que la propia Organización Mundial de Turismo sostiene desde el punto de vista de viabilidad ante el turismo extranjero, para que personas desde el exterior comiencen a visualizar a Uruguay como destino amigable, algo que impacta directamente en el denominado turismo social que el ministerio tanto promueve y que genera un ingreso importante de divisas al país. Por tanto, no pensemos el tema solamente desde el punto de vista de la solidaridad, de los derechos, que vaya si es importante hacerlo, sino también de lo que el operador turístico piensa, desde los números, los cuales deben dar un determinado resultado. Considero que, en la medida en que logremos que turistas extranjeros con discapacidad puedan venir a Uruguay, también estaremos moviendo la aguja del sistema.

En el mejor sentido, sería un valor agregado, un diferencial importante.

Absolutamente, y habla muy bien de Uruguay. A nivel regional hay buenas experiencias de accesibilidad turística con extranjeros que llegan incluso desde Europa. Hay datos contundentes que brinda la propia Organización Mundial de Turismo, que marcan que el gasto de un turista con discapacidad es mayor al promedio, que el promedio de estadía en un establecimiento hotelero es mayor y que esa persona, habitualmente, llega acompañada. Para quienes lo analizan solo desde ese plano, se trata de números auspiciosos.

Viendo sus perfiles en redes sociales, se aprecia que esta tarea en Uruguay y países de la región le insume mucho tiempo y dedicación. Indica que cumplirla implica toda una elección de vida...

Es un compromiso asumido. En Uruguay, la Red de Empresas Inclusivas se fundó en 2021 por 12 empresas (en su mayoría eran multinacionales) y hoy son más de 30 las que forman parte de esta red, que es una iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la promoción de empleo decente para personas con discapacidad. Esta red existe en 40 países del mundo. Junto con Leticia Viva, también codirectora ejecutiva, estamos dedicados a esta actividad tiempo completo. Tenemos responsabilidad sobre la red de Uruguay y también sobre la de Argentina, con diferentes proyectos, con un comité de dirección diferente, empresas diferentes, pero con el mismo propósito. Nos dividimos en algunas instancias, al menos a nivel regional, a partir de la demanda de la agenda. Además, felizmente, la red va creciendo a gran ritmo, al pasar de 12 empresas iniciales a más de 30, en un país como Uruguay, con la dimensión que tiene. Eso habla muy bien de la preocupación genuina de todos los actores. Así que aceptamos el desafío y en eso estamos, procurando siempre estar a la altura de las circunstancias y de las exigencias que surgen sobre la marcha de este proceso.