En el acto por el Día del Lavallejino, luego del reconocimiento al médico Godofredo Fernandes (ya publicamos una nota al respecto en nuestra edición de ayer), se hizo el reconocimiento a Héctor “Bolita” Leis Riccetto, a cargo del edil Gabriel Gutiérrez, quien señaló: “¡Qué lindo y orgulloso decir: soy lavallejino! Muy feliz día para todas y para todos. Hoy nos reunimos para rendir un homenaje sincero y sentidamente emotivo al ex intendente de Lavalleja, Héctor ‘Bolita’ Leis. Un hombre que encarnó el servicio, la cercanía y la vocación pública. Y dejó sembrado un gran legado para el Partido Nacional. En lo personal es un inmenso honor hablar de quien fundó la agrupación política a la cual pertenezco. Héctor Leis nació en Minas el 17 de septiembre de 1945. Hijo de Héctor y de Amalia Riccetto, contrajo matrimonio con Alondra Barrios, con quien tuvo dos hijos, Aldonza y Héctor. Creció en un ambiente que lo formó como persona seria, responsable y con mucho arraigo local. Se formó profesionalmente como escribano, graduándose en febrero de 1973 en la Universidad de la República. Se dedicó a la actividad política, integrándose en 1970 a la fundación del Movimiento Universitario Nacionalista y apoyó en 1971 la candidatura de Wilson Ferreira Aldunate. Durante el periodo de la dictadura en Uruguay, participó activamente en la oposición, por ejemplo, en el plebiscito constitucional del año 1980”.
IDEAS Y LUCHAS
“Estos datos iniciales nos muestran a un hombre no solo ligado a su vida laboral, sino comprometido con ideas, con lucha por la democracia y con formación profesional. No era un político circunstancial, sino alguien que trabajó desde su profesión, desde su entorno y desde su comunidad. En noviembre de 1989 fue elegido intendente de Lavalleja. Posteriormente, en el año 1994, fue reelecto con un amplio respaldo popular, lo que evidencia la estima que tenía entre los vecinos. Durante su gestión fundó junto a otros dirigentes el denominado Grupo de los Intendentes”.
OBRAS
“Como intendente Héctor Leis promovió una administración cercana al ciudadano. Escuchaba, visitaba, intervenía donde hacía falta, si bien no ha sido documentado de forma exhaustiva, la enumeraciones de las obras puntuales que realizó. Sí se destaca que su estilo fue de cercanía, del gestor que no se refugia en un despacho aislado, sino en el que camina como parte de él. Además, su legado institucional se mantiene en vivo. Por ejemplo, se aprobó la ley Nº 17.248, por la que el Jardín de Infantes 111 de Minas lleva su nombre, Héctor Leis Riccetto. También se le rindieron honores fúnebres tras su fallecimiento y dos calles de nuestra ciudad llevan su nombre: Intendente Héctor Leis, la cual homenajea su gestión, y la calle Escribano Bolita Leis, que lo homenajea como profesional. Estos reconocimientos muestran que su figura trascendió el momento político y que se instaló en la memoria de su departamento. Héctor ‘Bolita’ Leis, era conocido cariñosamente con ese apodo, que denota cercanía y afecto”.
ESCRIBANO Y MILITANTE
“Era de profesion escribano, lo que implicaba responsabilidad, rigurosidad, y al mismo tiempo era militante, era vecino, era uno más de la sociedad. Su carácter se resumía en una mezcla de firmeza y de humildad, firme para defender sus convicciones, humilde para escuchar las voces de su departamento. Esta combinación hizo que muchas personas lo consideraran un hombre de confianza, alguien que sabía de dónde venía su gente y hacia dónde quería que su departamento caminara. También se destaca su legado de valores, el compromiso con la democracia, con la participación ciudadana y con la unidad más allá de los partidos. En un contexto muchas veces dividido, su mirada era la de cómo trabajamos juntos, cómo construimos desde lo local”.
HIZO MUCHO
“Se dice que era un hombre cercano, comprometido con su gente. Su muerte prematura -falleció el 20 de agosto de 1997 tras un cáncer- dejó un vacío para el departamento, pero también despertó el reconocimiento enorme y colectivo de todos los partidos políticos. Más allá de lo simbólico, su contribución se puede ver en varios frentes, como su reconocido vínculo con la comunidad educativa y la importancia que él le daba al desarrollo humano desde la infancia. En el ámbito cívico, su gestión como intendente posicionó a Lavalleja en una onda de modernización, de participación y de fortalecimiento institucional local. En la memoria colectiva, la gente del departamento lo recuerda no solo por las obras físicas, sino por su actitud, la manera de hacer una política distinta, lo que se traduce en bustos, plazas y espacios que llevan su nombre. Recordemos que los cargos pasan, los nombres se olvidan, pero lo que permanece es como alguien marca una dirección. Héctor Leis ayudó a marcar una dirección, la de un gobierno departamental que está cerca del ciudadano, que dialoga, que construye”.
REFERENTE
“No se pretende adjudicar a Leis, como el más grande de todos los intendentes, sino que fue un referente, serio, cercano, honesto y muy comprensivo. ¿Qué podemos aprender de la vida y obra de Héctor Leis? Algunos principios que valen la pena destacar. La vocación de servicio: no era solo un político por los beneficios, sino alguien con profesión, con raíces que entendía que la política era el verdadero instrumento para mejorar la vida de los vecinos. Cercanía y transparencia, estar junto a la gente, escucharla, buscó el diálogo y el consenso. En un mundo donde lo fácil es polarizar, su estilo fue el de construir puentes. Compromiso con el futuro, su interés en la educación en valores, en que los niños tengan oportunidades, da cuenta de que la mirada era la larga, no solo para él. Raíces locales de la apertura hacia el cambio”.
MODERNO
“No renegó de su identidad, de su departamento, de su gente, pero tampoco se cerró al mundo a nuevas ideas, a la modernización. En un viaje a Europa trajo la idea de la Navidad Serrana, la cual es, ya sin lugar a dudas, una marca registrada de nuestro departamento. Honrar a Héctor Leis no significa simplemente decir recordamos tu nombre, sino llevar adelante su actitud, su modo de estar en la comunidad”.
CONTRIBUIR
“Les propongo en estos minutos finales pensemos en manera concreta de poder hacer, en sus barrios, en cada escuela, en cada centro social de Lavalleja, preguntémonos cómo puedo contribuir hoy con mi comunidad. En la política local, en la administración pública, inspiremos ese estilo de hacer, de gobernar con transparencia y con transparencia y sobre todo con diálogo. En cada niño, en cada joven que ve su nombre en un jardín de infantes o en un espacio público, dejemos que sienta que ese nombre representa oportunidad, apertura y confianza. En nuestras vidas cotidianas, asumamos que la tarea de mejorar el departamento, la ciudad, el barrio, es de todo, no solamente de quienes tienen cargos”.
UNA CHISPA
“Queridos amigos y amigas, en estos minutos he intentado recordar la vida de Héctor ‘Bolita’ Leis. Su formación, su trayectoria política, su estilo humano y su legado. Hoy no está físicamente entre nosotros, pero su presencia vive en Lavalleja, en Minas, en cada lugar que lleva su nombre y en cada vecino que recuerda un gesto suyo. Mi deseo es que al salir de este homenaje, cada uno de nosotros lleve consigo una chispa de lo que él representó, un servidor público honesto, un hombre de su tierra, un constructor de comunidad. Que los valores que él promovía, servicio, cercanía, diálogo, compromiso, no queden solo en el recuerdo, sino que se traduzcan en acciones, proyectos, en políticas y en sus sueños cumplidos. Hoy decimos gracias, Héctor Leis. Gracias por tu tiempo, gracias por tu esfuerzo, gracias por crecer con Lavalleja, por crecer para Lavalleja, pero sobre todas las cosas, por creer en su gente. Que tu legado siga vivo en nuestras manos y en nuestros corazones y sobre todo en los blancos”.
Hicieron entrega de la plaqueta y la bandera los ediles Joaquín López y Verónica Machado, a la viuda de Leis Alondra Barrios y a la hija Aldonza Leis Barrios. Acompañó en el escenario un gran amigo y colaborador de Leis, Enrique Sención.
DAOIZ LIBRÁN BONINO
El reconocimiento de Librán Bonino estuvo a cargo del edil del Partido Colorado Gerardo Palumbo: “Daoiz Librán Bonino nació en Minas el 18 de febrero de 1923. Su educación primaria la hizo en la Escuela Nº 1 y en el Colegio San José, culminando en 1935. Luego fue al entonces Liceo Departamental y completó su educación Secundaria en el IAVA de Montevideo. Posteriormente cursó en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República de donde egresó con el título de escribano público, el 14 de agosto de 1946 con 26 años de edad. Ejerció su profesión hasta 1990. Entre 1950 y 1960 trabajó como actuario adjunto en el Juzgado Letrado departamental”.
FAMILIA
“Daoiz Libran se casó con Tomásita Machado el 23 de noviembre de 1954. Tuvieron tres hijas, Mónica, Estela y Malvina. En el ámbito privado, entre 1969 y 1974 integró el directorio de la recordada casa comercial Machado Hermanos. Desde 1961 fue productor rural con actividad en tres departamentos, Lavalleja, Maldonado y Treinta y Tres. En ese ámbito fue secretario de la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja entre 1972 y 1975. Además, fue secretario de la Federación Rural del Uruguay. Fue detenido más de una vez en el cuartel de Minas, por publicar en la prensa local opiniones contrarias a las decisiones que tomaba la dictadura. Librán también fue fundador del Rotary Minas, siendo su presidente en 1974”.
POLÍTICA
“Su familia está históricamente vinculada al Partido Colorado. Sus tíos pelearon en el ejército gubernista en la división del coronel Manuel Carabajal, ‘Manduquiña’, durante la revolución de 1904. Librán Bonino recordaba siempre la impresión que le había causado la multitud en el entierro de José Batlle y Ordóñez, en 1929. Su mamá lo llevó expresamente a Montevideo ese día. Tenía por entonces seis años de edad. En 1950 comenzó a militar en las filas del batllismo de Lavalleja, acompañando a su cuñado, el doctor Sarandí Martorell, apoyando a Luis Batlle Berres y luego a Jorge Batlle Ibáñez. El escribano Librán Bonino fue candidato a diputado por el Batllismo en las elecciones de 1954. No volvió a ser candidato hasta 1984. Al respecto, el propio escribano Librán recordó en una entrevista que publicó el Diario La Unión el 22 de noviembre de 1989: ‘Yo, en verdad, me resistía a ser candidato en 1984. Quien venció esa resistencia fue el entonces candidato a la presidencia de la República, el doctor Julio María Sanguinetti. Me pidió que aceptara, como lo hacían tantos otros hombres del Partido Colorado, que entendían que había que sacrificarse en aquel momento en que se recuperaba la democracia en Uruguay. En la elección del 25 de noviembre de 1984, el Partido Colorado obtuvo el 47,17% de los votos en Lavalleja. Abayubá Amén Pisani resultó electo diputado y el escribano Librán intendente municipal, siendo el tercer intendente colorado electo por el pueblo en Lavalleja. Un dato curioso es que con Librán abría un período en el que la ciudadanía de Lavalleja eligió sucesivamente como intendentes a tres escribanos públicos. Librán, Héctor Leis, y Herman Vergara”.
OBRAS
“Rescatando la gestión de Librán, hay que destacar que en la Lavalleja se construyeron 359 km de caminos rurales con sus calzadas y algunos puentes, facilitando la comunicación con las rutas 7, 8 y 14. En el ámbito urbano se construyeron 62.230 metros de cordón cuneta y se extendieron 159.850 metros cuadrados de bitumen, se colocaron 598 focos de luz en Minas y demás localidades. Una obra por la que Librán Bonino tenía especial cariño fue la construcción del Jardín de Infantes 111, ubicado en las calles Esther Moré y Claudio Williman, lugar donde antiguamente funcionaron los lavaderos municipales. Lo inauguró el 8 de octubre de 1986. Contribuyendo al desarrollo del turismo y el deporte departamental, la intendencia de Librán Bonino comenzó la construcción de los campings de Arequita y Aguas Blancas, según proyectos del arquitecto Carlos Fabini. Se hizo la electrificación de Villa Serrana, la construcción del gimnasio cerrado de la localidad de Batlle y Ordóñez, así como también la remodelación de plazas de deportes y canchas y vestuarios en todas las localidades del departamento. Toda esa obra se tradujo en un premio a la eficiencia que lo otorgó a la Intendencia de Lavalleja, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas”.
AUSTERO
“Para finalizar esta reseña, hizo la restauración del teatro Lavalleja, después de muchísimos años de abandono. Con la reinauguración de este monumento histórico nacional, el intendente Librán Bonino cerró su gestión el 24 de agosto de 1989. Luego, entre diciembre de 1991 y noviembre de 1995, fue senador de la República sustituyendo al doctor Alberto Brause.
El estilo austero y de celoso administrador que aplicó a su vida personal y profesional, fue el mismo que el escribano Librán Bonino impuso a su gestión en la Intendencia Municipal de Lavalleja. Esto le costó algunas críticas, pero significó al mismo tiempo, la confirmación ante la ciudadanía de sus virtudes morales y cívicas y de su mano firme en la gestión de los dineros públicos”.
FINAL
El escribano Librán Bonino falleció en Minas a la edad de 90 años, el 26 de octubre de 2013, quedando en el recuerdo de correligionarios y de adversarios como un republicano a carta cabal. En el discurso de su asunción como intendente municipal de Lavalleja, aquel 15 de febrero de 1985, había dicho: ‘Por formación política y por cultura soy contrario a cualquier tipo de persecución ideológica’. El éxito de su prestigio profesional que supo ganarse a fuerza de trabajo y honradez, en el libre ejercicio de su profesión, en las tareas laborales y en la función pública, la cual no ambicionó, pero cuando fue llamado para cumplirla no dudó en hacerlo con rectitud, apego a las leyes y vocación de servicio. Aquel ciudadano a la prensa un día declaró: ‘Los dirigentes políticos son un componente fundamental en un sistema democrático republicano como el nuestro. Yo no me considero un dirigente político, pero sí considero que es un deber del ciudadano poder devolver algo a la sociedad que me formó y de la que soy parte’. Por todo ello, quienes trabajamos políticamente junto a él, no lo olvidamos”.
LISTA 9
“En el presente, la Lista 9 con sus ediles Luis Carresse y Julio Sánchez, apoyaron calurosamente mi propuesta, lo cual agradezco. También destaco el apoyo de los ediles del Partido Nacional y del Frente Amplio. En nuestra agrupación, la gloriosa Lista 9, creemos que con este homenaje y con la futura denominación de una calle con su nombre, hacemos justicia con la memoria de un gran colorado y de un minuano que fue un brillante servidor de Lavalleja. Muchas gracias”.
Las edilas Bettina Casas y Adelaida Rigos entregaron la bandera y una plaqueta a las hijas de Librán Bonino, Mónica, Estela y Malvina.
Finalizó el acto con un toque de la Banda Sinfónica Departamental, dirigida por José Aparicio.