En una maratónica -finalizó alrededor de las cinco de la mañana- sesión extraordinaria de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) compareció el alcalde del Municipio de José Batlle y Ordóñez, Conrado Da Cunha, para informar sobre la situación de no renovación de contratos a funcionarios de ese municipio.

Además se le convocó para que informara sobre su solicitud de auditoría del Tribunal de Cuentas de la República y la falta de transición con el alcalde que lo antecedió en el cargo.

Acompañado hasta el final de la sesión por el intendente Daniel Ximénez, quien también fue interpelado por la bancada del Partido Nacional (PN), desde las 19 horas del martes, Da Cunha brindó un detallado informe.

BATLLE Y ORDÓÑEZ

Luis Carresse fue el edil del Partido Colorado (PC) -del sector y de la lista 9 al que también pertenece Da Cunha-, fue quien mocionó para que estuviera el alcalde en sala, por lo que fue el encargado de abrir la interpelación. Dijo que “antes de hablar de decisiones administrativas, tenemos que mirar la realidad cruda de Batlle Ordóñez, una localidad de poco más de 2.400 habitantes, ubicada a más de 170 km de Minas por ruta 8, lo que nos convierte en los hechos y no en los discursos, en una comunidad históricamente distante del poder real de decisión. Durante décadas, la descentralización fue apenas un titular. Los recursos nunca llegaron a Batlle y las decisiones se tomaron lejos. Y las urgencias de Batlle quedaron supeditadas a escritorios que jamás conocieron la realidad cotidiana de ese pueblo. Lavalleja es de los departamentos más envejecidos del país y en 2023 tuvo la tasa de suicidio más alta de Uruguay. A esa fragilidad social se suma que Batlle padece décadas de estancamiento, con escasas fuentes laborales, con cero impactos de política públicas sostenidas, con intervenciones que fracasaron una y otra vez, y con jóvenes que se fueron porque nadie le ofreció las oportunidades reales”.

Carresse continuó planteando la situación de Batlle y Ordóñez: “La capacitación casi no existe, el que quiere progresar debe irse, cientos de familias sobrevivieron gracias a la vivienda social, hay casi 500 viviendas de MEVIR entre Nico Pérez y Batlle y Ordóñez, dato que deja el desnudo, otra verdad amarga: el Estado asistió, pero no desarrolló. Dio techo, pero no dio futuro. También golpean problemas profundos como la violencia doméstica, la vulnerabilidad social y la falta de herramientas para la juventud. Batlle fue invisibilizado. Se anunció más de lo que se hizo, las políticas públicas que llegaron, llegaron tarde, mal o sin continuidad, dejando esa comunidad sin desarrollo económico y social. Pero que se entienda bien, también reconocemos lo que se hizo y lo celebramos. La nueva terminal de ómnibus fue una obra esperada, necesaria y valorada por la gente. Pero una obra aislada no cambia la realidad estructural de una comunidad. Porque mientras se cortaba cinta en la terminal, el fideicomiso y su derrame en la Villa Hípica fue mucha foto y poca obra. Todavía hoy se desconoce el destino real de los recursos económicos comprometidos. Y la comunidad no tuvo las mejoras prometidas. Y más grave aún, nadie explica en qué se gastaron los 791.000 pesos previstos en el plan operativo anual 2024 para las caballerizas de la Villa Hípica. Pregunto, y que conste en actas, ¿saben cuántas caballerizas se construyeron entre 2024 y 2025? La respuesta es cero caballerizas. Foto sobró. Obra faltó. Transparencia también faltó. Y no es en el único caso. En el plan operativo anual 2023 figura la adquisición de un tanque para combate de incendios por 755.976 pesos. Vaya si el combate de incendios es una prioridad para este pueblo que ha reclamado cuartelillos, equipamiento y respuesta local. Al ver esa cifra cualquiera piensa lo mismo: ‘Por fin se va a tener una herramienta real para actuar en incendios domésticos o rurales’. Un tráiler con acople rápido, el tanque con agua y algún retardador, una bomba alta presión, manguera y pico acorde montado en un chasis pronto para dar respuesta, cuesta 18.900 dólares. La realidad fue muy distinta. Llamamos al proveedor, que cotizó un tanque de 4.200 litros en 3.680 dólares más IVA con 15% de descuento al contado. ¿Dónde está el dinero? Porque en el combate de incendio no está. ¿Dónde está el equipamiento? Ya vimos que ahí no está. ¿Dónde está la herramienta que se prometió a la población? Hubo dinero, hubo anuncio, hubo foto, pero no hubo obra. No hubo equipo y no hubo transparencia”.

VOTOS Y LOS 100 DÍAS

Carresse continúo: “Batlle y Ordóñez escogió un rumbo en las elecciones municipales, se confrontaron dos modelos claros y visibles, por un lado el modelo continuidad, el que gobernó diez años y era conocido por todos y que tuvo sus candidatos respaldados con la gestión del exalcalde. Y por el otro, el modelo del PC que pasó de 116, 120, 140 votos a 740, quintuplicando su respaldo y convirtiéndose en la opción elegida y legitimada por la ciudadanía. Conrado lo dijo en campaña y lo cumple en el gobierno: vamos a hacer cambios. Y en apenas cien días la diferencia se nota. República Microfinanzas desembarcó después de 12 años. Volvieron las actividades sociales, se arreglaron accesos al hospital, un gran evento vinculado a Semana de Lavalleja, hay sesiones abiertas y transmitidas del Consejo Municipal, correo institucional, ya no lo tiene de manera personal gente del municipio, sino que hoy hay un correo institucional que garantiza el habeas data, un municipio que abre a las 8 de la mañana y trabaja hasta que el trabajo se termina. Y habrá otra prueba, en cinco años la ciudadanía volverá a elegir y decidirá si desea continuar con este rumbo o volver al modelo anterior. No diremos hoy si aquella gestión fue buena, mala o regular. Ese juicio le pertenece solo el pueblo de Batlle y Ordóñez. Conrado asumió un mandato claro: hacer, cambiar y gestionar. Y a ese compromiso nos vamos a medir. Es por eso que desde esta realidad y no desde el relato tomamos las decisiones que tomamos, porque esta comunidad es necesita servicios presentes, equipos idóneos y reglas claras. No clientelismo ni burocracia. La gente de Batlle y Ordóñez no pide discursos, pide los cambios que votó. Nos pide futuro, nos pide coraje y nos pide resultados”.

AL PUNTO

Seguidamente Carresse explicó que “lo hemos convocado al alcalde por la no renovación de determinados contratos en el Municipio de Batlle y Ordóñez, y lo hacemos para evitar que un tema, que es estrictamente administrativo, siga siendo utilizado políticamente o deformado en la opinión pública. La herramienta del llamado a sala no debe convertirse en un arma de desgaste, sino en un mecanismo sano de aclaración. Venimos hoy a ordenar, despejar y cerrar esto con transparencia y con la palabra del alcalde en este ámbito institucional”.

ASEGURÓ

Carresse aseguró que “al 31 de julio del corriente año se produjo la finalización de varios contratos de funcionarios que habían sido incorporados en periodos anteriores mediante designaciones de carácter temporal. Estos contratos vencieron conforme a los plazos establecidos y no fueron objeto de renovación por parte de esta administración. 1º: Esta decisión se sustenta en la finalización natural del vínculo contractual. Los contratos tenían plazo definido, ese plazo venció. No existía obligación jurídica de renovar. 2º: Ausencia de estabilidad funcional o presupuestal. Esos vínculos no otorgaban estabilidad porque la administración anterior no hizo concursar ni llevó adelante su presupuestación de ni presupuesto tampoco los cargos. 3º: Ingreso por mecanismos políticos discrecionales. Muchas designaciones respondieron a acuerdos políticos, no a procesos técnicos ni transparentes. 4º: Reorganización institucional y responsabilidad fiscal. Renovar por inercia habría sido irresponsable frente a los vecinos y al presupuesto. 5º: Transparencia e igualdad de oportunidades. De ahora en adelante trabajaremos para que los ingresos sean transparentes, abiertos y basados en la idoneidad. Esta decisión no fue contra nadie, fue a favor del municipio, de la institucionalidad y del buen uso del dinero público”. Finalmente Carresse realizó una batería de preguntas al alcalde Da Cunha.

ALCALDE

El presidente Álvarez le dio la palabra al alcalde, quien saludó y agradeció la presencia de los directores de la IDL, del alcalde de Zapicán, al público en general y a la gente que lo estaba mirando desde sus hogares: “aunque ya es muy tarde, creo que hoy ha sido récord”, dijo. Agradeció la convocatoria, “si bien fue Luis el que hizo mi llamado a sala, es una buena oportunidad para conocer a varios de ustedes, lamentamos que todavía no nos hayan ido a visitar. Nuestro municipio es de puertas abiertas y pueden ir cuando quieran por allá que los vamos a estar esperando”.

Seguidamente solicitó antes de contestar las preguntas realizadas por Carresse, hacer una introducción a los temas a tratar.

NI POLÍTICOS NI PESONAL

Da Cunha dijo: “En primer lugar, quiero aclarar que los movimientos realizados en el municipio no tuvieron ni un trasfondo político ni personal. Nosotros creamos una propuesta de proyecto de desarrollo municipal que fue la que la gente eligió, por eso estamos hoy en el municipio. Cada decisión se tomó dentro de un proceso amplio de ordenamiento y mejora de la gestión municipal, con el único propósito de ofrecer un servicio más eficiente, transparente y cercano a la gente. Desde el inicio de la gestión entendimos que el municipio necesitaba revisar la forma de trabajo, optimizar los recursos humanos y fortalecer el control interno. Por eso, cada cambio responde a una planificación concreta y no una decisión aislada”.

LA MAYORÍA FUERON RENOVADOS

“Quiero destacar también que la mayoría de los contratos fueron renovados. Siempre que se detectó compromiso, adecuación a las funciones y disposición a trabajar, en sintonía con la nueva gestión. Las pocas no renovaciones responden a criterios técnicos, no políticos. Cada ajuste responde a una responsabilidad que asumimos con los vecinos de Batlle y Ordóñez. No se trata de nombres, sino de resultados. Les debemos estos cambios, el orden y las mejoras, a las 759 personas que nos votaron. Y también a todos los vecinos que esperan un municipio que funcione bien, que atienda mejor y que haga las cosas como corresponde. Nuestro compromiso sigue siendo el mismo, trabajar con honestidad. Y si vamos a hablar de recursos humanos, hablemos de todo”.

INEQUIDADES

Puntualizó Da Cunha que “nadie habló de las irregularidades que existían en la gestión anterior con respecto al capataz del Municipio de Batlle y Ordóñez, ni de la cantidad de horas extras que se realizaron y nunca fueron pagadas, ni de las guardias que el personal administrativo cumplía sin recibir la compensación correspondiente. Si vamos a hablar de condiciones laborales y de transparencia, hay que hacerlo con seriedad y en todos los sentidos. Esta administración no solo se propuso ordenar los cargos y las funciones, sino también corregir inequidades, reconocer el trabajo real de los funcionarios y garantizar que cada persona cobre por lo que efectivamente hace. En definitiva, no estamos sacando gente, estamos poniendo orden y eso también es una forma de cuidar a los trabajadores y al municipio. Y quiero decir algo con mucho respeto pero también con mucha claridad. Es momento de abrir un poco la cabeza, de dejar de lado lo político y mirar más allá de los colores. Porque los que realmente se benefician o se perjudican con nuestras decisiones no somos nosotros, son los contribuyentes, la gente del pueblo”.

NADIE FUE

“Ninguno de ustedes se ha acercado al municipio a ver cómo estamos trabajando, cómo hemos mejorado -en muchos aspectos-  en tan solo tres meses, cómo se han ordenado los servicios, optimizado los recursos y recuperado espacios que estaban descuidados. Nos debemos a la gente sin importar el color político. Esto no se trata de quién está de un lado o del otro. Se trata de gestión, de hacer las cosas bien y de mejorar. Para eso nos votaron, no para hacer un circo, sino para que el municipio funcione, para que el pueblo vea resultados y para que cada decisión que tomemos tenga sentido y beneficio para todos. Y si algunos quieren interpretar estas decisiones como un acto político, vale la pena hacerse una pregunta con sentido común. ¿No fue acaso la zafralidad utilizada en la gestión anterior como una herramienta política? ¿Qué pasó con la alternancia? ¿Por qué había familias que no podían acceder a un trabajo zafral? ¿Por qué siempre estaban los mismos? Eso no es igualdad de condiciones, ni justicia, ni transparencia”.

RETO

“Estaría bueno que ustedes se preocuparan un poco por hablar de dar oportunidades reales, para que todos tengan la misma posibilidad de acceder a un empleo zafral. No se trata de sacar gente, se trata de hacer las cosas bien y poner fin a prácticas que no eran buenas para nadie. En definitiva, si vamos a hablar de política, hablemos de políticas públicas, de gestión responsable, de abrir los espacios para todos. No a defender privilegios que venían de antes. Por eso creamos un plan piloto de selección de zafrales. ¿Sabían eso? Lo hicimos en menos de dos meses de gestión, no se quiso hacer antes. ¿Por qué será? ¿Por qué en nuestro primer mes de gestión se anotaron más de 60 personas para acceder a un puesto de trabajo que antes ya habían optado por no anotarse?”

LOS QUE NO ESTÁN

“No voy a mencionar nombres propios de los funcionarios involucrados (en la no renovación de contratos) por una cuestión de respeto personal y profesional. No se trata de señalar a nadie, sino de explicar decisiones de gestión tomadas en base a evaluaciones internas, necesidades del servicio y criterios de mejora. Las personas merecen respeto, aun cuando su desempeño no haya sido el esperado”.

MICRO

“El micro, una necesidad creada. En el caso del micro que conducía uno de los funcionarios a los que no se le renovó contrato y donde una zafral que tampoco continuó coordinaba a los pacientes, se trataba de una tarea que perfectamente podría ser cubierta por personal presupuestado del municipio con más experiencia y capacidad operativa. A partir de esa reestructuración la labor fue asumida por un chofer municipal con 26 años de servicio, ingresado en 1999, que no percibe los viáticos correspondientes por esa función. Es un reconocimiento merecido a su antigüedad, responsabilidad y compromiso con la institución. Por su parte, la tarea administrativa que desempeñaba la zafral pasó a manos de una funcionaria administrativa, con más de 15 años de experiencia en el municipio y de trayectoria en atención al público en el ámbito de la salud, lo que le permitió mejorar la organización de los viajes y la comunicación con los pacientes. Con esta reorganización no solo se mejoró la eficiencia y la calidad del servicio, sino que además se valoró al personal de carrera, generando mayor motivación interna y mejores resultados para los usuarios”.

COMEDOR

“En el comedor detectamos algunas irregularidades en el inventario y falta de documentación actualizada respecto a las viandas de INDA y al registro de usuarios. Se tomaron medidas correctivas con la nueva persona que asumió esa tarea, se ordenó la parte documental y se establecieron procedimientos más claros para garantizar transparencia y control. (Mostró un informe y dijo que lo podían leer) contiene la cantidad de usuarios, la cantidad de viandas que se levantaban, la cantidad de viandas sobre las que no había información, que no había justificativo por de por qué esas personas tenían que llevar la vianda a domicilio y no podían ir al comedor”.

GIMNASIO

“El gimnasio municipal -donde se desempeñaba otro contratado, que no fue renovado- es un espacio público de recreación y encuentro muy importante para jóvenes y vecinos. Lamentablemente había situaciones que no contribuían al buen uso del lugar ni al clima de trabajo. Nos comunicamos con la Secretaría de Deportes para informar la situación y entendiendo la responsabilidad que implica estar al frente de un espacio tan visible, se decidió cambiar la persona y también la modalidad de funcionamiento. Desde entonces el gimnasio muestra una mejor organización, limpieza y dinámica de trabajo reconocida por los usuarios. El cambio fue positivo y se nota”.