Estuvo en Minas Karina Núñez del grupo Visión Nocturna, integrante de la Comisión Nacional Honoraria de Trabajo Sexual, quien realizó una charla en FANCAP. Previo a esta estuvo en conferencia de prensa acompañada de Eugenia Perdomo, integrante del Colectivo Diversidad Lavalleja organizador del evento, en el Mes de la Diversidad y de Ana Caballero, integrante de la Intersindical de Lavalleja, que apoya las movilizaciones del Colectivo Diversidad Lavalleja.

RESISTENCIA Y DIGNIDAD

Perdomo abrió la conferencia para agradecer a la Intersindical por el apoyo y a FANCAP por proporcionar el espacio. Señaló la activista que “en el Mes de la Diversidad queremos voces auténticas que incomoden y que también inspiren. Por eso está Karina Núñez, porque la diversidad no es solamente un discurso vacío, es organización, resistencia y dignidad en primera persona”.

Karina Núñez en la charla realizada en FANCAP. (Foto gentileza de Paola Ferreira)
Karina Núñez en la charla realizada en FANCAP. (Foto gentileza de Paola Ferreira)

DERRIBAR TABUÉS

Ana Caballero se identificó como integrante de la Intersindical, “la que se siente muy honrada de recibir a Karina Núñez en esta casa prestada -nosotros sesionamos acá los lunes-, así que por lo tanto FANCAP es el lugar de referencia para la Intersindical. Recibir a Karina significa un enorme gusto y a su vez es empezar a derribar un montón de tabúes y muros en torno al trabajo y en torno a las mujeres”.

EMBLEMÁTICO

Núñez manifestó que “es un gusto para mí estar en Lavalleja, en un departamento que para mí es muy emblemático como trabajadora sexual. Y en estos momentos como activista, como integrante del grupo de Visión Nocturna e integrante de la Comisión Nacional de Trabajo Sexual en representación de las trabajadoras sexuales, y a su vez es un gusto que en este Mes de la Diversidad se sume la problemática del estigma para las personas que están en los servicios sexuales o de trabajo sexual, en una comunidad tan arraigada en el hábito de contratar servicios sexuales”.

DE ESTO NO SE HABLA

Agradeció la activista al Colectivo Diversidad Lavalleja y a la Intersindical de Lavalleja por recibirla. “Es muy, muy difícil hablar de estos temas en el interior del país. Soy una mujer del interior del país y sabemos que hasta que no se llega a la capital, hasta que ‘no morís a la capital’, los temas no se hablan. También agradecer y convocar a toda aquellas compañeras, trabajadoras sexuales de Lavalleja, que se puedan contactar con el Colectivo Diversidad de Lavalleja, para poder encontrarnos y abordar nuestras temáticas en mi próxima venida, es necesario tener una instancia entre pares y a su vez poder conocernos”.

PREGUNTAS

¿Cuáles son los reclamos al Estado que tienen más urgencia las trabajadoras sexuales?

La necesidad primaria es la de ser reconocidas como ciudadanas en igualdad de derechos y de responsabilidades como el todo el resto de los ciudadanos en este país. Que dejemos de ser las parias de la sociedad. Uruguay en este año 2025 está cumpliendo 200 años de la de la Declaratoria de su Independencia, fue en 1825. Las trabajadoras sexuales fueron reconocidas normativamente y reglamentadas sanitariamente desde el año 1804, 21 años antes que el resto de la ciudadanía, por lo que nos parece que va siendo tiempo que podamos tener las mismas las mismas libertades y el goce de una vida libre de violencia y de estigma, como el resto de la ciudadanía, así como el mismo amparo y protección de los entes estatales, específicamente el alejamiento del Ministerio del Interior sobre nuestras vidas, sobre nuestras datos personales y sobre nuestras trayectorias vitales.

¿Se sabe cuántas de trabajadoras sexuales hay en el país, o no hay registros?

En el Registro Nacional de Trabajo Sexual Lavalleja se contabiliza alrededor de 2.700 trabajadoras sexuales registrados, teniendo la mayor cantidad registradas en Mariscala y José Pedro Varela. Es un número alto, lo que no implica que las 2.700 vivan y trabajen en Lavalleja. En el país son unas 15.300 mujeres trabajadoras sexuales, según el Registro Nacional de Trabajo Sexual, que es del Ministerio del Interior. Y hay una cantidad de locales habilitados para el trabajo sexual que es muy alto per cápita. Otra de las variables son la movilidad por las zafras y otras actividades que generan la llegada de hombres a trabajar en diferentes lugares, y a su vez requieren contratar servicio sexual.

¿Hay muchas trabajadoras sexuales que son extranjeras?

El número separado por nacionalidad no lo poseo. Esperamos a partir de la reunión que tuvimos hoy en la intendencia poder generar el primer diagnóstico de situación con respecto a trabajo sexual en Lavalleja.

Con respecto a la salud, ¿qué atención reciben?

Hay una ley la 17.515 y la pauta del año 2019 que obliga al prestador de salud a brindar, a través del Sistema Nacional Integrado de Salud, la cobertura a las trabajadoras sexuales para la obtención de la libreta, tanto en el ámbito privado como en ASSE.

¿Tienen jubilación, tienen algunos derechos, beneficios?

Como todo trabajador, quienes aportamos tenemos derechos. El tema es que la ley que fue escrita en el año 2002 no tiene amparo jubilatorio. Entonces, en este momento la ley tiene 23 años de vigencia, por lo que no hay compañeras que se hayan podido jubilar. Los patrones o patronas, dueños y dueñas de lugares de servicios sexuales sí se han podido jubilar, pero trabajadoras sexuales no se han podido jubilar como trabajadoras sexuales. Dentro del registro del BPS, hay 218 trabajadoras sexuales aportantes al trabajo sexual en la carátula 57, rubro Industria y Comercio.

¿Sigue estando la figura del proxeneta?

Sí, el proxeneta mayor es el Estado. Partimos de que todos tenemos que darle plata. Después de ahí en un en un contexto de consumo y de mercado de cosificación, todos tenemos que pagar la cuota. Específicamente en trabajo sexual, Uruguay tiene una dicotomía jurídica desde 1927. La ley 8.080 dice que aquellas personas que usufructúen de la prostitución de alguien, tendrían que estar presos, pero en 2002 se genera una ley en la que dice que solamente podemos ejercer trabajo sexual en lugares que pertenecen a terceros. Hay una disonancia jurídica que no hemos logrado al momento que los parlamentarios la deroguen. Queremos que la modifiquen, para que sea que se ajuste derecho. Esa ley en el 2002 cumplió lo que tenía que cumplir, pero hoy está vetusta, porque la forma de trabajo de sexual, la forma de oferta de servicios sexuales ya no pasa por las esquinas, se desplazó a los ámbitos virtuales o a los ámbitos de plataforma. Entonces estamos en un mundo moderno, regido por una ley vetusta.

¿El proxenetismo está mezclado con la trata de personas?

La trata de personas está calificada por la ley 19.643 de 2018, ley que cuando se crea fuimos citadas e invitadas por la por la finadita Daisy Tourné para asesorar la redacción de esa ley. Ley que según la OEA es la ley integral más completa para el combate a la trata y según el Estado uruguayo no hay plata para financiarla. Esperamos que cuando consigan la plata se ponga en marcha toda esa jurisprudencia.

¿Está presentando un libro?

Sí, he escrito nueve libros. Este se titula “El ser detrás de una vagina productiva”. Es un libro de consulta, se encuentra en la biblioteca del Parlamento Uruguayo. Narra las diferentes etapas por las que pasan las mujeres para llegar a trabajadoras sexuales. Está realizado a través de la entrevista a 313 trabajadoras sexuales de 15 departamentos diferentes. El libro fue escrito empujada por mis compañeras, consideraron que otras personas tenían que conocer qué era lo que había detrás de los servicios sexuales, así como saber todo por todo lo que pasábamos, porque la mayoría de la de las cosas que había en Uruguay estaban escritas por terceras personas sobre nosotras.

Es el primer libro escrito por una trabajadora sexual y lo escribí pensando en mis compañeras. Nunca imaginé que otro tipo de persona se fuera a interesar en esto y tampoco que fuera inspiración para una película que el año pasado fue nominada por la Asociación de Críticos del Uruguay como el mejor documental, la película se llama “Mala reputación”, de las directoras Sol Infante y Marta García.