Como lo adelantara Primera Página, en el marco del programa “Charlas con valor”, la Asociación Nacional de Afiliados (ANDA) presentó a Gastón Pauls, actor, director de televisión, guionista, presentador de televisión, productor cine y televisión. Pauls es también entrevistador de personas con problemas de adicción, tanto famosas como desconocidas. El actor llegó hasta la Confitería Irisarri de Minas para, ante un importante número de asociados y familiares de la asociación civil sin fines de lucro, abrir su corazón y contar cómo pudo reconocer que se encontraba envuelto en el infierno de la adicción y la importancia de la contención de los seres queridos para emprender el camino de la recuperación.
OBJETIVO DE LA ACTIVIDAD
Mariana Urruty, gerenta de sucursal de Anda en Minas, dijo a periodistas y comunicadores presentes que se sentía orgullosa de ser parte de ANDA y de recibir a Gastón Pauls con una temática tan importante para la sociedad. "Buscamos abordar estos temas que son de interés para el socio y para la comunidad en general", dijo. "Nos convocó este tema tan importante, prevención de adicciones y el honor y el orgullo de tener a Gastón en nuestra ciudad dando su testimonio”, indicó.
PREOCUPACIÓN Y OCUPACIÓN
Pauls dijo sentirse orgulloso por estar en Minas, "ante esto que compartíamo, la preocupación y la ocupación, porque ANDA podría perfectamente hablar de otras cosas o ni siquiera hablar, pero cuando hay preocupación y por ende una ocupación por un tema que se está complicando en muchos lugares del mundo. No voy a hablar específicamente de Uruguay porque no me corresponde, pero en Argentina, de donde vengo, la situación es muy compleja, con niños muy jóvenes con adicciones a drogas o a las apuestas también, ludopatía, alcohol. No hay una solución concreta, no hay un licuado que se lo toma la gente y se termina el tema. Sí sé que hablando, por lo menos impedimos que crezca el asunto". "Así que agradecidísimo de estar en Minas”, apuntó.
DESMADRE
Para el actor el consumo de drogas está "desmadrado”. “Dejé de consumir hace diecisiete años y medio, y sé que en estos últimos diecisiete años ha crecido, ha bajado la edad de comienzo de las adicciones”.
“Hace poco, y lo voy a contar hoy, se suicidó un chico de once años por tener una deuda, que tenía que ver con apuestas, con la ludopatía. Ese niño había perdido ocho dólares. O sea, un chico se pegó un tiro por ocho dólares. Ese nivel de inconsciencia, de delirio, de sinsentido tiene todo esto, que un pibe a los once años en Argentina, voy a hablar de mi país, esté fumando paco o pasta base. Un chico a los once años no tiene que estar fumando. Si se relativiza o se suaviza o se toma como algo común, es donde los adultos estamos complicados". Opinó que si los adultos no ven que la situación de nuestros hijos y nietos es cada vez más delicada, "vamos a estar peor”.
CONCIENTIZAR
Pauls aseguró ser súper respetuoso de la realidad de un país: "no me podría meter nunca, además por el amor y el respeto que le tengo a Uruguay en todo sentido, es mi segunda casa y a veces mi primera casa, porque así me reciben. Sí podría hablar de lo ocurre en Argentina ante el tema de la posible legalización de la marihuana. De igual modo hoy no podría opinar sobre eso, sí necesito decir, toda esa energía que alguna gente quiere poner en ver si se legaliza o no se legaliza, porque no la ponemos en cómo prevenir para que esa prevención sirva para generar comunidades o generaciones de gente mucho más consciente del peligro que significa consumo de drogas de todo tipo". "Lo que quiero es concientizar, para mí es lo más importante de todo, educar y concientizar”, aseveró.
LUCHA O PLACER
Recordó que hace 17 años que no es adicto. "Hoy ya no es una lucha, pero a diario me meto en el mismo grupo que me meto todos los días, hace 17 años y medio que me sirve, me sigue salvando la vida, ayudando a vivir bien. Es una lucha día a día si lo queremos tomar como tal. También es un placer día a día poder estar contestando esta pregunta que vos me hacés, lúcido, con independencia, con libertad, con sano juicio, en paz y no estar desesperado para irme a consumir lo que antes yo consumía. Es un trabajo diario y es un compromiso diario conmigo y por ende, también con la sociedad porque si yo me callo parte de lo que sé que genera el consumo, estaría siendo cómplice". "No puedo ante un chico, ante una persona adulta, no contar dónde se estarían metiendo si se meten”, acotó.
CLICKS Y SEÑALES
Pauls detalló que tuvo al menos "72 millones de clicks a los que no les daba bola”. “Hay una frase que yo la digo a veces, no es mía, yo la escuché pero la comparto y la frase es que un adicto, es una persona que está en el fondo de un pozo, tiene una pala y una escalera. ¿Qué agarra el adicto? La pala. Cava más. O sea, llegó al fondo del fondo, pero como tenés la pala seguís cavando. Hay una alarma y no la escuchás, la apagás y se muere alguien al lado tuyo y decís, cualquier persona lucida diría, la cocaína te puede generar esa sobredosis, yo me puedo morir como esa persona, pero no lo ves, seguís consumiendo. Hay un montón de clicks, de alarmas y de señales que el adicto no ve. En mi caso tuve muchas, con muchos suicidios de amigos, muertes, accidentes, sobredosis, amputaciones, pero yo no lo veía. Tuve la bendición de dios, en mi caso, que después de cinco noches sin dormir le pude pedir ayuda a dios, en quien yo no creía. Después de eso le pude pedir ayuda a mi pareja, y después vino la ayuda de una especialista, de una adicta en recuperación y a partir de ahí, arrancó mi recuperación. Para eso tuve que tener el primero de los gestos, que para mí tiene que tener un adicto, que es humildad, decir ‘se me fue de las manos, yo no puedo solo, no puedo sola’, y decir, ‘necesito ayuda’". Consideró que ese gesto de humildad, de reconocer la derrota, "es el principio de la victoria”.
MIEDO A LA SOBERBIA
Pauls le tiene miedo a lo que está del otro lado de la humildad, "que es la soberbia de creer que ya la entendí toda. Yo no entendí nada más que estas 24 horas, quiero pasarlas sin consumir. Mañana cuando me levante espero tener la misma humildad para decir, hoy también decido no consumir. Escaparle al egocentrismo, a la soberbia y a la soledad también. Porque esta es una enfermedad que te lleva a creer que podés solo y a sentirte solo. Entonces a animarme a pedir ayuda, a seguir pidiendo ayuda. Yo por ahí puedo seguir necesitando ayuda y tener la valentía, el coraje y la humildad para pedirlo. Soy uno más de los que pudo, por ahí soy una muestra. No me considero ejemplo de nada, lo hablo con mis hijos, les digo, perdón por esto que les tocó, esto es un garrón que me tocó. Sí, siento que soy una muestra más, una prueba más de que pidiendo ayuda, reconociendo, trabajando algunos pasos, que es la aceptación de la dificultad, de lo mortal que es esta enfermedad, es una enfermedad mortal, no es un chiste, te morís". "Entonces sí, me convierte en una muestra más de que es posible vivir limpio y sano", puntualizó.
ROL DEL AMOR
Puals reflexionó que el amor fue y es fundamental. "Cuando te dicen que está de un lado el amor y del otro lado está el odio, pues no, del otro lado está el miedo. Un adicto termina viviendo con miedo a todo, miedo a la muerte, a Drácula, a los ladrones, a la policía, a que te va a agarrar un accidente, a que te va a dar un infarto, a que te vas a morir de sobredosis". Apuntó que del otro lado de ese miedo, "está el amor que yo tengo de mis compañeros, de mi poder superior, de dios que a mí me acompaña, me sigue acompañando, de mis hijos que tienen un padre que todos los años y todos los días trabaja para seguir limpio y para seguir ofreciéndole mi brazos abiertos, y no estar encerrado en una habitación”.
PUERTA PARA ENTRAR SI, SALIR NO
Afirmó que no conoce a ningún adicto del mundo "que haya logrado salir y que le diga a la gente ‘entren que está buenísimo’. La adicción y el infierno es una puerta que tiene una manija para entrar, pero cuando cerraste no tenés manija para salir. Te preguntas todos los días, ‘¿cómo salgo de acá?’ Salís con ayuda, solo es muy difícil. Una vez que logré salir de ese infierno, es pararme en la puerta, no para impedirle a la gente que entre, sino para decirle, ‘mirá, ahí adentro está complicado, yo te aconsejaría que no. Vos sos libre para elegir, pero digo, no la están pasando bien los que siguen ahí’". Repasó que no hace mucho tiempo un amigo suyo se suicidó y otro sufrió una sobredosis, y reiteró que “no la están pasando bien los que lo hacen”.
RECUPERACIÓN SIN TECHO
Pauls enfatizó que "las adicciones no tienen fondo, pero la recuperación no tiene techo”. “Es ponerme, seguir poniéndome al servicio de este propósito, también al servicio de dios como lo considere, para pasar el mensaje de que otra vida es posible. Eso es lo que espero, poder llevar el mensaje a cada vez más gente, de seguir sosteniendo mi recuperación, de ser honesto y humilde con mi recuperación, y de que mis hijos sigan viendo un padre así". "Con que mis hijos sepan que el padre que tienen es coherente, me basta”, concluyó.