Mauro Álvarez (Movimiento de Participación Popular-Frente Amplio, MPP-FA) fue por unos cuantos años uno de los ediles opositores más activos en las últimas administraciones nacionalistas en el departamento de Lavalleja.
Como edil fue prolífico en pedidos de informes, denuncias, reclamos y discusiones. Todo, según dicen propios y ajenos, en el marco del respeto democrático por las opiniones e ideas de los demás, lo que le ganó con el paso del tiempo el respeto de casi todos en la Junta Departamental de Lavalleja (JDL).
Ahora, luego del histórico triunfo del FA en las elecciones departamentales de mayo pasado, y con una mayoría de ediles (16) asegurada en la Junta, Álvarez fue electo presidente del cuerpo legislativo, con un apoyo prácticamente unánime.
El nuevo presidente de la Junta brindó a Primera Página su primera entrevista como tal, en la que será su oficina en un lugar emblemático, la nueva sede de la Junta Departamental, en el barrio Las Delicias, en la vieja casa de Curbelo Báez. Esta majestuosa e histórica casa, adquirida por la JDL en la administración anterior, acaba de atravesar la primera etapa de su transformación en el edificio del legislativo departamental. Ya está prácticamente lista (faltaba la instalación del aire acondicionado y de una conexión de internet cuando Primera Página estuvo allí hace unos días) la reforma y acondicionamiento de las nuevas oficinas administrativas, con el mobiliario básico ya adquirido e instalado.

Falta aún una parte fundamental, la construcción del hemiciclo para las sesiones de la Junta, que llevará adjuntas, según dijo Álvarez, salas de reuniones y funcionamiento para las diferentes bancadas, cosa que se hará donde ahora hay un enorme y hermoso patio trasero y una piscina en desuso, que casi seguramente desaparecerá.
Según dijo Álvarez, ya en poco tiempo se podrán realizar en el nuevo edificio “reuniones de bancadas, vamos a poder recibir gente; la idea es poder prestar el edificio mientras se hace la mudanza y demás para que se pueda reunir la Comisión de Patrimonio”. Además, el edificio estará abierto para que la gente también pueda visitarlo y conocerlo. “Esto es de propiedad del pueblo de Lavalleja”, dijo Álvarez.
Por ahora, y quizá por unos días, el trabajo administrativo va a seguir estando en el viejo edificio. ”La idea es que en la medida de lo posible podamos acordar entre los partidos y que además se sientan cómodas y cómodos los funcionarios de la Junta para empezar a hacer la mudanza de la parte administrativa”.
Resta por construir el nuevo hemiciclo para las reuniones de la propia Junta, que hasta ahora se han hecho siempre en el propio edificio de la Intendencia de Lavalleja.
El viejo e histórico edificio se compró con dinero de la propia Junta, luego de un largo proceso de ahorro.
Con el fideicomiso realizado en la pasada administración departamental encabezada por Mario García se hizo la reforma y esos recursos también se utilizarán para construir el hemiciclo y las oficinas de las bancadas, baños, un espacio para la prensa.
Al igual que otros espacios legislativos, este tendrá un diseño semicircular, para que los ediles puedan verse en las sesiones, y no como hasta ahora, que están en un espacio que no sólo es mucho más pequeño, sino que además parece un salón de clases liceal, con los ediles sentados unos detrás de otros, sin poder verse.
Se busca además “que los funcionarios de la Junta Departamental tengan un lugar acorde a sus necesidades y que el nuevo edificio de la Junta Departamental pueda brindarle a la ciudadanía la comodidad también cuando quieran venir a hacer planteos, a hablar con las comisiones, a ser recibidos por la Junta o para hacer los trámites como lo hacemos cualquier ciudadano ante la Junta Departamental”.
“Nosotros creemos que es necesario que la obra no se pare ni un minuto”, dice Álvarez. Por eso apenas instalada la nueva Junta se buscó activar el funcionamiento de una comisión que haga su seguimiento.
QUINCE AÑOS COMO EDIL
Mauro Álvarez ingresó a la Junta Departamental de Lavalleja en el año 2010, como suplente del actual diputado Javier Umpiérrez. Asumió la titularidad de la banca cuando Umpiérrez asumió como diputado en el año 2013. Lleva por tanto 15 años como edil, aunque sólo tiene 41 años de edad.
Su llegada al cargo de presidente significó todo un reconocimiento personal, porque, aunque el FA tiene 16 ediles, el grupo de Álvarez, el MPP, sólo tiene uno, que es él mismo. Todos los demás grupos del FA estuvieron de acuerdo en que Álvarez fuera propuesto como presidente a los demás partidos y a la propia Junta.
“VOS QUE TRABAJÁS EN LA INTENDENCIA”
Para Álvarez, el hecho de que la Junta Departamental comience en un futuro próximo a funcionar en un edificio propio y además que el edificio se encuentre en un barrio alejado del centro de la capital departamental, tiene una gran importancia política y social.
“Como en Lavalleja hemos visto siempre a la Junta Departamental en las instalaciones de la Intendencia, para el común de la gente la Junta y la Intendencia son lo mismo. A nosotros algunos incluso nos dicen ‘vos que trabajás en la en la intendencia...’”. “Nosotros no somos ni de cerca funcionarios de la Intendencia. Por el contrario, estamos vedados de ser funcionarios de la Intendencia, pues la Constitución lo prohíbe”.
Por eso, la mudanza de la Junta a un nuevo edificio, y además alejado del edificio de la Intendencia, “marca territorialmente una diferencia entre lo que es el poder legislativo departamental y el ejecutivo departamental. Es poder tener una independencia desde todo punto de vista, porque hoy día estamos dependiendo de la Intendencia Departamental de Lavalleja, hasta del portero. Tenemos una sola entrada, que es la entrada a la Intendencia Departamental, y dependemos hasta hasta de que nos abran la puerta desde la Intendencia para poder ingresar los ediles departamentales a la Junta. Obviamente que hay una muy buena predisposición por parte de la Intendencia, siempre la ha habido y también por parte de los funcionarios municipales de ir y y abrir la puerta porque la Junta Departamental generalmente funciona de noche, cuando está cerrada la Intendencia”.
El cambio será saludable para la Junta y para todo el departamento, “porque ese entrevero que se ha hecho de que es prácticamente que todo lo mismo, nos ha llevado a que muchas veces se confundan los roles”, asegura Álvarez.
“¿Cuántas veces le han dicho a los ediles, a todos, ‘vos que trabajas ahí en la intendencia, ¿no podés hacer arreglar o o no me podés arreglar un semáforo o una lombada o el tránsito o lo que sea?’. Y no, porque eso se encarga la intendencia. ¿Y no es lo mismo? No, no es lo mismo. De hecho tenemos roles totalmente diferenciados y establecidos en la Constitución de la República”.
“Entonces, esto le va a dar una jerarquía muy diferente al rol de la Junta Departamental. Y cuando hablo de Junta Departamental no hablo solamente de los ediles, sino (de) jerarquizar también a los funcionarios y el trabajo que se hace desde las oficinas de la Junta Departamental con un personal calificado de primer nivel a todo nivel, que en realidad garantiza de alguna manera que el trabajo técnico por parte de la Junta Departamental sea excepcional”.
BUSCAR ACUERDOS POLÍTICOS
El presidente de la Junta está “supercontento” porque cuando asumió la nueva Junta fue posible un acuerdo político interpartidario para que todos los partidos integren la mesa, con un presidente del FA, un vicepresidente del PN y otro vicepresidente del PC. “Eso da las claras de que ya se comenzó con esa apertura, se buscar el diálogo y, en la medida de lo posible, el consenso”.
Ahora, ya terminado el ciclo electoral, Álvarez cree que hay que centrarse en las personas y dice que es “”antiburocracia”: “hay que hacer porque las necesidades de la gente son unas y las necesidades o los tiempos de la política son otros. Tenemos que ir por las necesidades de la gente y eso requiere que esté bien aceitado el diálogo permanente entre los coordinadores partidarios y obviamente con quien esté oficiando de presidente de la Junta Departamental para poder acordar. Si no acordamos primero, si no sintetizamos las diferencias que tenemos y empezamos a trabajar en base a las diferencias y no en fortalecer lo que nos une, el departamento de Lavalleja va a seguir estancado”. “Yo dije en el la asunción que no se iban a utilizar las mayorías para aplastar a las minorías, sino para ponerlas al servicio de los acuerdos políticos. Y yo creo que ese es el cambio que Lavalleja, el sistema político y la ciudadanía de Lavalleja necesita, que las mayorías se pongan al servicio de las minorías para buscar acuerdos, no para aplastar al otro”.
“EN DEFINITIVA ESTAMOS ACÁ PORQUE LA GENTE NOS PIDIÓ QUE ESTUVIÉSEMOS ACÁ”
Para Álvarez es importante que un asunto que ingrese a la Junta Departamental “pueda tener el tratamiento adecuado en los tiempos en tiempos que sean adecuados”. “No podemos tener un expediente de un reclamo de vecinos que está dentro de una comisión de la Junta Departamental y ahí pase cuatro o cinco daños, porque la gente te lo está pidiendo ahora porque es cuando necesita una respuesta”.
Por otro lado considera que el diálogo con el intendente debe ser “fluido”: “va a tener que ser permanente y vamos a tener que hacer una estrategia de la pinza, donde hay dos patas que articulan y cumplen una función. Creo que el gobierno departamental tiene que que tener esa estrategia de poder trabajar entre el legislativo y el ejecutivo para hacer. ¿Pero hacer para quiénes? ¿Para el Frente Amplio, para los partidos políticos, para los ediles? No, hay que usarla para la gente, porque en definitiva estamos acá porque la gente nos pidió que estuviésemos acá. Entonces, hay que fortalecer mucho esos vínculos y creo que venimos por por buen camino”.