Daniel Ximénez asumió el viernes como el primer intendente del Frente Amplio de Lavalleja, en una ceremonia multitudinaria que contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi, la vicepresidenta Carolina Cosse, el secretario de Presidencia Alejandro “Pacha” Sánchez y varios ministros, legisladores y jerarcas del gobierno nacional.
Poco después de las 11 horas, en la sede de la Intendencia de Lavalleja, comenzó el acto con palabras del intendente saliente, el nacionalista Herman Vergara, quien hizo un largo y minucioso repaso y balance de la labor realizada en la administración que terminó el mismo viernes.
Después se firmó el acta de cambio de mando, en un acto pleno de simbolismo: los dos testigos del acta de asunción de Ximénez fueron el presidente Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse.
Finalmente, en el vestíbulo de la Intendencia de Lavalleja, repleto de público, Daniel Ximénez dio poco después del mediodía su primer discurso como intendente.
Al grito de “¡intendente, intendente…!” Ximénez agradeció en primer lugar a su familia y a los presentes, entre ellos los ministros Edgardo Ortuño (Ambiente), Sandra Lazo (Defensa), Fernanda Cardona (Industria) y Juan Castillo (Trabajo), y a Lucía Topolansky, que también viajó a Minas para el acto.
Ximénez dijo que ahora, cuando la elección terminó, es necesario “cuidar la institucionalidad y cumplir con nuestro rol de ser intendente de todos los ciudadanos de Lavalleja y así será desde el primero al último día de nuestro mandato”.
Destacó que se estaba viviendo “un día que honra una de las tradiciones más valiosas que tiene el Uruguay, la certeza de que los gobiernos pasan de una mano a otras con respeto, con diálogo y con la voluntad compartida de servir a la gente. La calidad de esta transición, la primera hacia un gobierno frenteamplista de Lavalleja, es testimonio de esa cultura política que debemos cuidar como un tesoro”. “Aquí no hubo obstáculos para el traspaso, hubo responsabilidad democrática y eso habla muy bien de la administración que se va pero sobre todo habla bien de este país y de su gente”.
Se refirió luego a su equipo de trabajo, que fue anunciado una semana antes de la asunción. Su equipo, dijo Ximénez, lo “llena de orgullo”, “un gabinete paritario” con igual número de mujeres y de hombres, “de todos los orígenes y sectores de nuestro departamento”. “Un equipo con técnicos, con funcionarios que conocen la intendencia desde adentro, con integrantes que provienen de otros partidos políticos porque entendemos que Lavalleja necesita de todas las miradas”. Entre los jerarcas designados hay personas que integraron por ejemplo una lista de “Blancos con Daniel Ximénez” en las últimas elecciones departamentales.
Por otro lado Ximénez destacó que cinco de sus directores son menores de 30 años y parte de la “Generación Ceibal”, “esa que creció con nuevas herramientas y nuevas formas de mirar al mundo”.

Evocó a Juan Antonio Lavalleja, “”que nos dio el nombre y la impronta. Su determinación abrió los caminos de libertad y dignidad para todo un pueblo, pero hoy no es con el sable en mano, es con la pala en mano, con la lapicera en mano, con la computadora en mano y sobre todo con el corazón en la mano que vamos a trabajar. Hoy nuestro desafío es abrir nuevos caminos de dignidad y desarrollo para cada habitante de este departamento”. Se refirió además a Juan José Morosoli, histórico escritor minuano, quien, dijo, “nos enseñó a mirar a la gente común con respeto y profundidad. Queremos que esta intendencia se pare sobre esta tradición, mirar con respeto, escuchar con humildad y decidir con coraje y sensibilidad”. Aseguró que asume el cargo “con un mandato claro, gobernar para toda Lavalleja sin distinción de banderías políticas”. “Vamos a honrar el voto con trabajo, con respeto y con la mejor herramienta que tiene la política, el diálogo. Tenemos mucho por hacer, sabemos que no venimos a inventar misterios. Venimos con una premisa sencilla, administrar bien, ajustar lo que haya que ajustar, ordenar la casa, dar certezas donde hoy hay incertidumbre, solucionar vínculos laborales precarios y mejorar los servicios de la ciudadanía. Y con esa revolución simple estaremos orgullosos”.
Uno de los problemas administrativos más complejos que el nuevo intendente deberá enfrentar es la existencia, dentro de la propia Intendencia de Lavalleja, de cientos de contratos laborales precarios de trabajadores eventuales (llamados “changas”), cuyos vínculos a veces se renuevan cada quince días. Hace tan sólo unos días, un trabajador eventual dijo en diáogo con Primera Página que estaba feliz porque su contrato laboral, que durante mucho tiempo se renovó cada 15 días, “pasó a ser mensual”. Estos trabajadores no sólo tienen salarios muy bajos; además carecen casi por completo de derechos como licencia, aguinaldo y salario vacacional, algo que es norma en prácticamente todo el país. A su vez, la renovación de estos contratos, históricamente, ha estado ligada a la aprobación o al humor del jerarca o supervisor de turno y es usual que se sugiera más o menos directamente a estos trabajadores “ir al comité” correspondiente del Partido Nacional, en época electoral, para tener mejores posibilidades de renovar su contrato. Ximénez prometió en campaña que ningún trabajador quedaría cesante, y que los vínculos laborales serían regularizados, lo que puede significar un importante gasto adicional para una intendencia que no es precisamente próspera.

“Queremos un Lavalleja que invite a quedarse -continuó Ximénez-, donde los jóvenes vean futuro, donde cada pueblo y paraje se sienta de un departamento que no deja atrás a nadie. Esa es la descentralización real que nos proponemos. Una descentralización en la que no se reparta lo que sobra, sino que construya desarrollo con justicia territorial”. “A quienes trabajan en la intendencia, quiero decirles que contaremos con su experiencia y su compromiso, porque respetar su tarea es respetar a toda la ciudadanía y a los vecinos y vecinas de Lavalleja que sepan que siempre habrá una puerta abierta para escucharlos”.
“Hoy, frente a ustedes y ante las máximas autoridades de la República, reafirmo nuestro compromiso de transparencia y cuentas claras, porque gobernar es administrar los recursos de la gente con honestidad y sin soberbia. Esto no es un tiempo de nombres propios, es un tiempo de equipo, de encuentros y de sueños compartidos. Porque, como enseñaba Morosoli, la grandeza está en lo pequeño cuando se mira con ojos de respeto. Los invito a caminar juntos este nuevo camino, a hacerlo con humildad y con coraje porque pueden ser muchos los caminos, pero somos un solo Lavalleja”.
Más tarde, a partir de las 18:30 horas (aunque comenzó un poco más tarde) se realizó un acto popular en el Teatro Lavalleja, dónde nuevamente habló Ximénez y luego hubo actuaciones artísticas y musicales. El teatro quedó chico con sus poco más de 400 localidades, y una cantidad similar de personas siguió la actividad desde la calle y las veredas del teatro, a través de una pantalla gigante.
SALUDOS
Al inicio del acto protocollar de cambio de mando en la Intendencia de Lavalleja se dio lectura a saludos del representante nacional Marcos Presa, los senadores José Luis Falero y Tabaré Viera, de Macarena Rubio (secrfetaria ejecutiva del Congreso de Intendentes), de la Unidad Nacional de Seguridad Vial, el presidente del Directorio del Partido Nacional Álvaro Delgado, el intendente saliente de Maldonado Enrique Antía, la Embajada de Israel y de la Comisión Organizadora del Festival Minas y Abril, que también agradeció el apoyo prestado por el intendente saliente, Herman Vergara.
HERMAN VERGARA REPASÓ SU GESTIÓN
El primero en hablar en el acto de ayer fue el intendente saliente, Herman Vergara, en su último discurso como jefe comunal.
Vergara dijo que el acto de ayer fue “un ejemplo” del funcionamiento democrático del país, justamente en el año en que se cunmplen 200 años de la Declaración de la Independencia y 40 años de funcionamiento democrático ininterrumpido, luego de la dictadura.
“Este es un ejemplo en el cual todos reconocemos que la soberanía radica en quienes han resuelto en forma libre y democrática que había que votar como votaron y se eligió un gobierno con personas y con partido diferente”.
Deseó “el mejor de los éxitos” a Ximénez en su gobierno, “porque si le va bien al gobierno departamental y al gobierno nacional también, es en beneficio de la gente. Y los que estamos en esta tarea que abrazamos hace muchos años, sin duda que lo hicimos porque tenemos una actitud y un espíritu de servicio. De servir y no de servirnos”.
“Yo creo que terminados las tiempos electorales y terminadas las campañas y asumidos los gobiernos, todos tenemos que ponernos, en este caso la ciudadanía del departamento, en tratar de actuar en positivo, que es como realmente a nosotros nos parece que debe funcionar”.
Vergara aseguró que la última administración, en la que primero fue intendente Mario García y luego él mismo, hasta el 31 de diciembre pasado, la Intendencia de Lavalleja tuvo un superávit de tres millones y medio de dólares, pero un déficit de un millón y medio de dólares en el período entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, en parte porque “se acumuló una cantidad de de obras” al final de la administración. Aseguró además que a la nueva asdministración le quedan ocho millones de dólares en caja, en efectivo.
Repasó además que el 54% del presupuesto va para salarios, 17% para funcionamiento, 26% para inversiones y sólo 3% para la Junta Departamental.
También dijo que cuando asumió, en febrero pasado, la cantidad de funcionarios era de 1.590 y ahora son 1.660, lo que significan 70 nuevos funcionarios en los últimos meses, porque “había un cúmulo impresionante de cosas por hacer y hubo que incorporar a alguna gente”.
Destacó que en la adminsitración que terminó ayer se invirtieron unos U$S 90 millones en vialidad y arquitectura y otros U$S 20 millones específicamente para vialidad rural. Al respecto recordó un viejo reclamo suyo, reclamando al presidente que se establezcan nuevas normas para que “pague más el que rompa más” los caminos y rutas del interior del departamento, que sufren un deterioro importante a causa de la activida forestal.
Destacó la concreción de la construcción de la nueva sede de la Universidad Tecnológica, que está a punto de inaugurarse.
Repasó también la creación de un equipo de la IDL, con un sociólogo y un arquitecto, para ayudar a solucionar problemas de vivienda en el departamento junto al Ministerio de Vivienda, la creación de un centro diurno para el tratamiento de adicciones, la existencia de varios comedores municipales en Minas y en tres localidades del interior del departamento y la existencia de cuatro hogares estudiantiles (dos en Montevideo, uno en Minas y otro en Mariscala).
Se refirió asimismo al proceso de eliminación de vertederos de residuos y el crecimiento del turismo en el departamento, de 31% en el último año, “cosa que nos alegra muchísimo porque esto es generador de movimiento económico para todo el departamento”.
Finalmente, Vergara agradeció “a todos los lavallejinos que han tenido paciencia con nosotros durante muchos años en los errores que hemos cometido y también por acompañarnos en nuestra tarea. Agradecer a todos los directores que nos han dado una mano enorme, han tenido un trabajo extraordinario. A los funcionarios, porque muchas veces los que tenemos posibilidades de de ejercer el poder creemos que nosotros hacemos. Nosotros a veces proponemos, pero los que le ponen el músculo son los funcionarios. Y quiero también agradecer a los más cercanos, los que están ahí en mi entorno, que te sirven café, que te atienden el teléfono, a Carolina, Virginia, Leticia, Adriana, Eduardo, al personal de Secretaría General, a José que fue un compañerazo como secretario general y por último a nuestra familia que es la que realmente nos ha bancado. Sin ese apoyo no hubiera sido posible que nosotros hubiéramos estado en estas tareas”.