El Día Mundial del Accidente Cerebrovascular se conmemora cada 29 de octubre para concientizar sobre la prevención, el reconocimiento temprano de los síntomas y la atención médica de urgencia ante un ataque cerebrocerebral. En ese marco, en la mañana de ayer se realizó en la sala de espera del Hospital Alfredo Vidal y Fuentes una charla informativa sobre dicha enfermedad o patología médica grave, y se presentó el libro “Renacer después de un ACV”. La instancia contó con la presencia de Tania Zipitría, directora del nosocomio público y la autora del trabajo literario, Stella García Naugé y tuvo como objetivo, concientizar sobre la prevención del ACV, reconocer sus principales señales de alerta y destacar la importancia de actuar a tiempo.
JORNADA DE VISIBILIZACIÓN
En la presentación del evento, Zipitría habló de la importancia de generar espacios de información y sensibilización sobre una problemática que afecta a numerosas personas en Uruguay y en el mundo. “Hoy es un día para dar visibilidad a esto que les sucede a muchísimas personas, una causa muy frecuente de enfermedad en nuestro país y en el mundo. La presencia de Stella permitió abordar el tema desde una perspectiva cercana y humana, a partir de su propia vivencia”. “Nos pareció lindo, de esta manera, traer este tema al día de hoy y poder transmitírselo a todos”, señaló.
SEÑALES
Informó que el lema de este año es “Cada minuto cuenta”, haciendo referencia a la importancia de identificar los síntomas y solicitar asistencia médica de inmediato. “Ante un ACV, se produce una pérdida de neuronas y el tiempo que transcurre hasta recibir atención puede influir en la recuperación posterior. Entre las principales señales de alerta están las dificultades repentinas para expresarse, la desviación de los rasgos faciales y una caída brusca”. Ante cualquiera de estos síntomas recomendó, “llamar inmediatamente a una emergencia médica”.
VARIADA PRESENTACIÓN DE LA PATOLOGÍA
Zipitría marcó la importancia de mantener la calma y procurar que la persona permanezca de costado si existe riesgo de vómito, mientras llega la asistencia. “La atención inicial debe quedar en manos de los servicios de emergencia, evitando demoras que puedan comprometer la salud del paciente. Los ACV pueden presentarse de distintas maneras y tener diferentes consecuencias, desde episodios transitorios hasta cuadros que dejan secuelas permanentes. La evolución dependerá de diversos factores, entre ellos la atención inicial y el proceso de rehabilitación. La importancia de facilitar el acompañamiento familiar durante la recuperación, entendiendo que el apoyo afectivo constituye un componente fundamental para quienes atraviesan esta experiencia”, cerró.
DIA SIGNIFICATIVO
En la charla, García compartió su experiencia personal y envió un mensaje de esperanza, superación y acompañamiento para quienes atraviesan situaciones similares, e hizo hincapié en que la información y la rápida respuesta ante los primeros síntomas pueden resultar determinantes para la evolución del paciente. “Para mí es un día muy significativo, porque hasta que uno no vive y no pasa cosas, a veces no toma verdadera dimensión”. Consideró como muy importante, “hacer prevención en todas las enfermedades, porque a todos nos puede suceder cualquier cosa”.
OBJETIVOS
Expuso que uno de los principales objetivos de compartir su historia es “ayudar a que las personas, sus familiares y quienes se encuentran cerca de alguien que podría estar sufriendo un ACV sepan identificar los síntomas y comprendan que se trata de una situación urgente”. Mencionó que aunque le quedaron algunas secuelas, como dificultades vinculadas a la dislexia y cierta inestabilidad en ocasiones, “mi experiencia me permitió reafirmar que es posible salir adelante y resignificar la vida después de atravesar situaciones complejas”.
APOYO GENERAL Y HUMANIZACIÓN EDUCATIVA
García destacó el valor del acompañamiento familiar, de los amigos y de los equipos de salud, así como la importancia de la rehabilitación y del compromiso de cada paciente con su recuperación. “Uno no sale adelante solo, que es algo que tenemos que tener claro. El apoyo de quienes rodean a la persona afectada puede marcar una diferencia significativa durante el proceso. La atención de la salud debe ser humanizada, como debemos humanizar la educación y como debemos humanizarnos en la vida misma. Debemos reflexionar sobre la necesidad de desarrollar empatía, especialmente en los espacios de atención sanitaria, donde detrás de cada persona hay una historia y una situación particular”. Agregó que “la prevención, solidaridad y el acompañamiento deben estar presentes no solamente frente a una enfermedad, sino también en todos los ámbitos de la vida cotidiana”.
MENSAJE DE ESPEANZA
Explicó que las personas interesadas pueden contactarla a través de sus redes sociales o comunicarse por el celular número 099 943 307 y contó que el libro “Renacer después de un ACV” se encuentra disponible en las librerías Acuarela y Romaca, Papelerías El Escolar y Trini, o en el almacén de Rodrigo Barrera. “Más allá de relatar mi experiencia personal, la publicación busca transmitir un mensaje de esperanza y destacar el valor de la compañía, la ayuda constante y el trabajo conjunto entre pacientes, familiares, amigos y profesionales de la salud”, concluyó García.