Bajo la consigna “Vivir con dignidad, existir con orgullo”, se realizó por las calles céntricas de Minas la undécima edición de la Marcha de la Diversidad, reafirmando el valor de construir una sociedad en la que todas las personas puedan vivir y expresarse en libertad. Diferentes actividades formaron parte de esta actividad, entre ellas propuestas artísticas, así como también una feria de emprendedores, en evento convocado por el Consejo Departamental de Diversidad Sexual y el Colectivo Diversidad Lavalleja, con el apoyo de diferentes instituciones departamentales y nacionales.

LA PROCLAMA
La marcha se desarrolló bajo una pertinaz llovizna en la fría tarde del sábado y con muy buen marco de participación. Comenzó en la zona de Las Palmas, transitó por calle 18 de Julio y luego por Domingo Pérez hasta arribar a la plaza Libertad, el espacio donde Noelia Cejas, Iván Bentancur y Agustín Moreira leyeron la proclama elaborada por los orgfanizadores de la undécima Marcha de la Diversidad.
“Hoy nos encontramos una vez más en las calles para defender, reivindicar y celebrar la diversidad”, junto con “nuestro derecho a vivir con dignidad y a existir con orgullo”, se estableció en el comienzo, para, a continuación, agregar que hablar de dignidad hace referencia “al valor de cada persona, a cómo somos tratades y a las oportunidades que tenemos para construir nuestras vidas”, lo cual implica, entre otras tantas cuestiones, “caminar sin ser señalades, expresar afectos sin miedo, estudiar en un espacio que nos respete y trabajar sin que se nos pida esconder quiénes somos”. Ello incluye también “acceder a la salud sin prejuicios y tener un lugar seguro donde vivir” para, de esa manera, “poder construir un futuro aquí, en nuestro departamento”.
La proclama planteó también que “marchamos para recordar que las conquistas fueron fruto de años de organización, de lucha y de encuentro”, al mencionar que el colectivo Diversidad Lavalleja nació en 2015, “apostando a construir un espacio seguro de encuentro, reflexión, sostén y alegría para la comunidad LGBTIQ+ de Minas y del resto del departamento” y que como ocurrió en otros departamentos “comenzar a organizarnos y a hacernos visibles implicó enfrentar dificultades, exponernos y acompañarnos”. Pese a los inconvenientes iniciales, “hoy seguimos creciendo y haciendo comunidad, compartimos, creamos, nos divertimos y encontramos un lugar donde ser”, a la hora de “enfrentar discursos y acciones que violentan nuestras vidas”.
Por primera vez, el Mes de la Diversidad fue declarado de Interés Departamental en Lavalleja, al igual que la marcha realizada el sábado, además de haberse instalado el Consejo Departamental de Diversidad Sexual, “lo cual marca un hecho histórico en el departamento por y para nuestra comunidad”, reconociéndose “los avances históricos y el trabajo que los hizo posibles”.

IGUALDAD Y LIBERTAD
“Nuestra comunidad es el Uruguay entero”, se aseveró en la proclama, ya que “luchamos por una sociedad justa e igualitaria, libres e iguales en dignidad y derechos, porque nadie es libre mientras haya otras personas que no lo son”.
En la actualidad “nos ocupa la naturalización del odio y la habilitación social que encuentra cuando esto se celebra, se lo comparte o se lo deja pasar” y nos “preocupa el hostigamiento en las redes, la humillación convertida en entretenimiento y la circulación de mentiras que presentan nuestras identidades como una amenaza”, se estableció.
MIRADA CRÍTICA
En la proclama se evaluó que quienes ocupan lugares de poder, comunican y administran espacios digitales “tienen una responsabilidad especial”, ya que sus palabras y sus decisiones “pueden contribuir a frenar el hostigamiento o a darles legitimidad”, reclamándose en ese sentido “un compromiso claro frente a los discursos de odio”, al analizar que “estamos inmersos en un mundo atravesado por la tecnología”, en el cual “necesitamos desarrollar una mirada crítica sobre lo que vemos y compartimos”, con el objetivo de lograr “igualdad, derechos y presupuesto” a partir de instituciones que “respondan y políticas que transformen nuestras condiciones de vida”.
También se exhortó a “cuestionar los discursos que utilizan la palabra ‘woke’ para descalificar” y que sea la reflexión la que “nos impulse a revisar nuestros prejuicios, reconocer las desigualdades y a ser cada día mejores en el trato con las demás personas”.

TRABAJO, EDUCACIÓN, SALUD Y VIVIENDA
“Que nos guíen la generosidad, la solidaridad y el deseo de que cada persona pueda vivir con libertad”, continuó la proclama, exhortando a que las diferencias “encuentren respeto y cuidado”.
En el plano departamental exigieron “oportunidades laborales reales, ambientes de trabajo respetuosos y el cumplimiento efectivo de los cupos establecidos por la ley”, a partir de convocatorias accesibles y condiciones que permitan ingresar y permanecer en los empleos, ya que “la autonomía económica es fundamental para decidir sobre nuestras vidas”.
También se reclamó “una educación que reciba, cuide y permita aprender siendo quienes somos”, con centros educativos que actúen frente al acoso, “respeten nuestras identidades y reconozcan nuestras familias”, con una educación sexual integral que “ayude a construir vínculos respetuosos, a reconocer la violencia y a convivir en igualdad”.
También se exigió el acceso a la “atención a la salud de manera integral, confidencial y respetuosa”, con equipos preparados y respuestas oportunas en salud mental. “Queremos que el acceso a estas prestaciones esté garantizado en nuestro departamento y que alcance también a las localidades y zonas rurales”.
Se reclamó el “reconocimiento para todas las formas de familia” al momento de establecer el acceso a “una vivienda segura y a la protección para quienes atraviesan situaciones de violencia, expulsión familiar o desamparo”, considerando esencial que “nuestros espacios tengan continuidad, recursos, participación efectiva de los colectivos y capacidad de impulsar respuestas concretas”, a través de compromisos públicos “cuyo cumplimiento podamos reconocer y acompañar durante todo el año”, porque “de nada sirve pintar la ciudad de colores o iluminar edificios públicos con el arcoíris, si el cupo laboral para las personas trans sigue sin cumplirse”.
NI PRIVILEGIOS, NI FAVORES, NI PROMESAS
A continuación, la proclama puntualizó: “No queremos privilegios, queremos igualdad; no queremos favores, queremos derechos; no queremos promesas, queremos presupuesto; no queremos apenas sobrevivir, ¡queremos vivir con dignidad!”
“Durante años nos dijeron que teníamos que esperar, esperamos. Nos dijeron que había que dialogar y dialogamos. Nos dijeron que había que confiar y confiamos. Nos dijeron que las leyes iban a cambiar nuestras vidas, las conquistamos. Ahora les decimos, ¡cumplan!”
Desde los colectivos que organizaron la actividad se transmitió un mensaje de solidaridad a través del cual “abrazamos al pueblo palestino y a las personas de la diversidad que resisten junto a él”, porque “no hay orgullo posible bajo el genocidio. ¡Alto al genocidio y basta de apartheid! ¡Viva la resistencia queer palestina!”
“Marchamos sabiendo que los derechos necesitan organización y compromiso para sostenerse. Lo hacemos con memoria, con alegría y con la fuerza de encontrarnos. Esta marcha es un grito, un encuentro, una fiesta y un abrazo. Mientras exista una persona a la que se le niegue un derecho por ser quien es, seguiremos organizándonos y tomando las calles. Por un Lavalleja donde podamos vivir con los mismos derechos y oportunidades. ¡Vivir con dignidad y existir con orgullo!”, finalizó la proclama elaborada en el marco de la Marcha de la Diversidad llevada a cabo el sábado en Minas.