Pasadas algunas horas de culminar la Noche de los Fogones, Leticia Martínez, encargada de eventos de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), habló con Primera Página e hizo un balance primario de ambas jornadas realizadas en el marco de la Semana de Lavalleja.
POSITIVIDAD, SATISFACCIÓN Y RECOMPENSA
Martínez consideró que el balance de la Noche de los Fogones fue “muy positivo. Nos queda la satisfacción de haber vivido, una vez más, una fiesta que es mucho más que un espectáculo. Es parte de nuestra identidad, de nuestras tradiciones y de ese sentimiento tan especial que tenemos los lavallejinos por nuestra tierra y esta fiesta popular tan emblemática. Observar el Cerro Artigas lleno de familias, de grupos de amigos, de vecinos y de visitantes que se acercan a compartir, disfrutar de la música y vivir nuestras tradiciones, es algo que nos llena de alegría. Detrás de cada edición hay muchísimo trabajo, planificación y compromiso. Ver a la gente disfrutar es, sin dudas, una de las mayores recompensas”.
LA RESPUESTA DE LA GENTE ES FUNDAMENTAL
En cuanto a la cantidad de público, reconoció que en principio es difícil establecer una cifra exacta “porque se trata de una fiesta de entrada libre y gratuita, sin un control de acceso que permita contabilizar quienes ingresan. Preferimos ser responsables con los números y no dar una estimación que no podamos respaldar. Lo que sí podemos decir es que la respuesta de la gente es un aspecto fundamental a la hora de evaluar cómo se vivieron estas dos jornadas”.
ESPACIO A LOS COLECTIVOS SOCIALES
Martínez manifestó satisfacción por el espacio que la fiesta brinda a los colectivos sociales (9), emprendedores (16), feriantes (20), puestos gastronómicos (21 en el cerro + 7 Food Truck),” así como una enormidad de puestos de trabajo indirectos intangibles. Detrás de cada puesto hay personas que trabajan, familias que buscan generar ingresos e instituciones que encuentran una oportunidad para recaudar fondos y seguir adelante con sus actividades. Esa también es una parte muy importante de la Noche de los Fogones y del impacto que tiene en nuestra comunidad”.
INTENSIDAD, TRABAJO PREVIO, REUNIONES Y COORDINACIONES
Afirmó que desde el equipo de organización “vivimos estas jornadas con mucha intensidad. Son meses de trabajo previo, reuniones, coordinación y de resolver detalles que muchas veces el público no llega a ver. En una fiesta de esta magnitud siempre aparecen desafíos e imprevistos, pero es justamente ahí donde se ve la importancia del trabajo en equipo, de la responsabilidad y de la capacidad de encontrar soluciones. El clima también forma parte de las preocupaciones cuando organizamos un evento al aire libre. Sabemos que hay muchos factores que no dependen de nosotros, pero trabajamos para que todo pueda desarrollarse de la mejor manera posible y para que quienes nos visitan se sientan cómodos y puedan disfrutar”, señaló.
RECONOCIMIENTO
Martínez agradeció a todas las personas que hicieron posible la nueva edición de la fiesta, entre ellos, “a los funcionarios y equipos de trabajo, los artistas, a quienes estuvieron detrás de cada puesto, a las instituciones, a los colaboradores y a cada persona que se acercó al Cerro Artigas. Una fiesta de estas características no se construye de un día para el otro ni es responsabilidad de una sola persona, es el resultado del esfuerzo y el compromiso de mucha gente”.
FIESTA ÚNICA
Según dijo, la Noche de los Fogones tiene algo que la hace única. “Nos reúne, nos emociona y nos recuerda quiénes somos. Cada edición tiene sus particularidades, sus desafíos y sus aprendizajes, pero hay algo que permanece y es el orgullo de nuestras tradiciones y las ganas de seguir haciendo crecer una fiesta que es de todos. Nos queda el agradecimiento por el acompañamiento de la gente y el compromiso de seguir trabajando para que la Noche de los Fogones continúe siendo un motivo de orgullo para Lavalleja y un lugar al que siempre den ganas de volver y quedarse un ratito más”.